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La democracia a la uzbeca,
por Deutsche Welle
La prensa europea comenta los
sucesos violentos registrados en
la localidad de Andizhán, en
Uzbekistán, que han costado la
vida a por lo menos 500
personas, según testigos
presenciales.
Tages-Anzeiger, de Ginebra:
"Después de los sucesos
violentos de Andizhán, Occidente
no puede cerrar los ojos y dejar
de reconocer con qué régimen
está tratando. Karímov ha
perseguido durante los últimos
15 años a la oposición
calificándola de extremista
musulmana. Después de los
ataques terroristas del 11 de
septiembre 2001 Karímov se puso
de moda: Washington lo hizo su
aliado porque necesitaba a
Uzbekistán como base para los
ataques contra Afganistán y
quería marcar presencia con una
base militar en la región. Una
alianza que se inició incluso a
sabiendas del informe sobre
derechos humanos presentado por
la Secretaría de Estado
norteamericana, en el que se
criticaba duramente al régimen
uzbeco que creó el suelo
propicio para el radicalismo
religioso".
Británicos y estadounidenses en
descuerdo
Népszabadság, de Hungría: "El
gobierno británico despidió el
año pasado a su embajador en
Tashkent, después de que
criticara oficialmente en varias
ocasiones las violaciones
cometidas por Karímov... pero en
esta ocasión el ministro de
Exteriores británico, Jack Straw,
no estuvo dispuesto a sumarse a
la línea ruso-estadounidense que
sostiene que son 'terroristas'
los responsables de la violencia
en Uzbekistán. No resulta fácil
defender el discurso oficial
estadounidense que sostiene que
en 'Uzbekistán la meta a largo
plazo es conquistar la
democracia', mientras que la
realidad demuestra completamente
lo contrario: que en Uzbekistán
el Estado ha cometido un
genocidio; probablemente el peor
desde la masacre de Tiananmen en
Pekín en junio de 1989".
Karímov: un poco bueno, un poco
malo
Berliner Zeitung, de Berlín: "No
existe oposición política en
este país, no hay derecho a la
libre opinión, no hay libertad
de prensa, nada que pueda ser
lejanamente base para una
democracia. Un informe elaborado
por la Secretaría de Estado
norteamericana el año pasado,
documenta claramente la postura
del Estado uzbeco de cara a los
derechos humanos. Se habla aquí
de detenciones injustificadas y
de tortura en las cárceles. La
Secretaría de Estado
estadounidense congeló 18
millones de dólares de ayuda
financiera para Uzbekistán,
puesto que no podía reconocer
avances en el respeto de los
derechos humanos ni en el ámbito
político ni en el económico. Sin
embargo este veredicto no
impidió que la Secretaría de
Defensa norteamericana otorgara
a Uzbekistán, el mismo año,
ayuda militar por 21 millones de
dólares. Es así como Islam
Karímov preserva la seguridad y
estabilidad en Uzbekistán y en
otros lugares".
Gentileza:: Difusión [
prensa@cocuac.org.mx ]
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