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Con El mejor cazador termina
Héctor Mendoza su serie de
teoría actoral.-
05/05/05 (México)
 
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Con El mejor cazador termina
Héctor Mendoza su serie de
teoría actoral
"Mi lucha es para que el
actor mexicano tenga conciencia
de lo que hace", dice Héctor
Mendoza.
Con el texto teatral El mejor
cazador, en el que se ve
reflejada la manera en cómo se
construye un personaje, el
maestro, director y dramaturgo
Héctor Mendoza concluye su
teoría actoral integrada por
cuatro obras más.
Considerado el "mejor texto
teórico-teatral" de la serie que
conforma toda su metodología,
integrada por las obras Actuar o
no, La guerra pedagógica,
Creator principium y El burlador
de Tirso, el maestro Mendoza en
esta ocasión "relaciona mucho
mejor la anécdota de la obra con
la parte teórica, lo que hace
que tanto la obra como su puesta
en escena sea más visible y
audible".
Muchos fueron los años de
reflexión y experiencias que
llevaron al también dramaturgo
poder llegar a concluir su
teoría actoral, que hoy se puede
considerar un importante legado
a la historia y trabajo escénico
mexicano.
En Actuar o no, explica, se pone
de manifiesto "lo necesario para
saber qué es lo que sucede con
el funcionamiento del actor, es
decir, definir lo que es actuar,
ponerse de acuerdo respecto de
lo que va a ser la base, porque
ya una vez definido qué es
actuar se puede pasar a otra
cosa".
Luego de ese breve texto, y
aunque no está escrita en ese
orden, le seguiría La guerra
pedagógica, obra en la que se
reflexiona sobre "dos singulares
métodos actorales enfrentados.
Mediante esa especie de
conflicto la idea es hacer que
el alumno reflexione sobre cómo
llegar a tener un buen resultado
escénico.
"Aquí, se tocan dos principios
de entrenamiento actoral". Esta
obra de teatro, comenta Mendoza,
quizá sólo llegue a ser
publicada, "pues es un texto
dramático muy difícil de poner
en escena, debido a que requiere
de ciertas especificaciones que
son un poco latosas para el
público en general, no así para
los interesados, por ello quizá
sólo va a ser editada".
Después viene uno de los textos
teórico-teatrales más aceptados
por el público en su montaje,
Creator principium. En esta
obra, considera Mendoza, "vamos
más allá de esos principios
sobre la educación del
interprete. Se aborda
esencialmente el manejo de la
creencia escénica".
Con El burlador de Tirso lo que
se desarrolla "es el
enfrentamiento con el personaje,
la manera de construirlo. Esta
obra resultó quizá la más
teórica y poco anecdótica, lo
cual fue difícil para el público
al verla en escena".
Luego de esos textos, expresa el
autor de Las cosas simples y
Tema original y variación,
"sentí que hacía falta un
elemento más respecto de la
creación del personaje, el cual
se refiere sobretodo a esas
líneas de pensamiento, que tiene
todo ser humano, pero que en
este caso las utiliza el actor
para su desempeño.
"Son dos líneas de pensamiento,
entre las que se oscila: una
consciente y otra inconsciente,
esa sería la propuesta teórica
que se desarrolla en El mejor
cazador".
El cuerpo completo de esta
metodología actoral; "está
basado tanto en Diderot como en
Stanislavsky, y a lo mejor -dice
Mendoza- fui un poco más allá
que ellos, pues decidí exponerla
mediante obras de teatro y no en
un libro que a lo mejor nadie
iba a leer. Diderot hizo su
teoría en forma dialogada y
Stanislavsky en forma novelada,
lo cual da cierta amenidad; yo
quise ir más allá y poner en
escena mi teoría actoral que
creo es donde le corresponde".
Como maestro Mendoza aprende
mucho de sus alumnos y ellos de
él, pero lo que aprende sobre
todo de ellos es "qué
posibilidades tienen como
actores mexicanos para actuar
mejor. En la actualidad -destaca-
siento que los interpretes de
nuestro país se inclinan más
hacía lo stanislasvkiano, pero
que no lo llegan a desarrollar
del todo, en cuanto a estilo,
porque Stanislavsky no sólo es
un sistema educativo, sino
también impone un estilo de
actuación. Y es respecto a esto
que tengo mis divergencias y mis
propuestas".
No busco, concluye, "que las
personas piensen como yo, pero
sí que el actor mexicano tenga
conciencia de lo que hace.
Actualmente la lucha es por eso,
porque el actor sea más
consciente, pues todavía
seguimos en cierta medida
funcionando a la española, es
decir, el actor improvisado,
acientífico, más que el actor
teórico y consciente de su
quehacer escénico. Es hacía allá
dónde todavía estamos caminando,
creo que ya es hora de que el
actor piense y eso poco a poco
lo estamos logrando".
El mejor cazador cuenta la
historia de un maestro de
actuación y la manera en cómo se
involucra con sus alumnos y cómo
éstos se relacionan con la vida
personal del docente, quien es
invitado a participar en un
montaje y a pesar de su gran
amplitud de criterio, reacciona
ante los celos, yendo con ello
en contra de lo que predica en
clase.
En esta obra el maestro Mendoza
aprovecha para poner en escena
("pues nunca antes había tenido
oportunidad"), algunas partes de
Los cuernos de Don Friolera, de
Ramón del Valle Inclán.
Con las actuaciones de Laura
Padilla, Fernando Escalona,
Sergio Alvarez y Pastor Aguirre,
El mejor cazador fue estrenada
el 22 de abril, a las 20 horas,
en la sala Xavier Villaurrutia,
del Centro Cultural del Bosque.
Paseo de la Reforma y Campo
Marte, atrás del Auditorio
Nacional.
Carlos Paul.
La Jornada.
Gentileza:: Celcit [
celcit@sinectis.com.ar ]
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