|
Brasil-Portugal: a 505 años
de la llegada de Pedro Álvarez
Cabral, por Fernando Del Corro
Fernando Del Corro
Rebanadas de Realidad
Buenos Aires.
De la discutible cronología de
la llegada de europeos -y hasta
posiblemente de chinos- a
América durante la transición
del medioevo a la modernidad,
tal vez la mayor certeza sea la
correspondiente de la primera
aparición por el hoy Brasil de
ibéricos, fecha de la cual en
estos días se conmemora un
período capicúa, 505 años, pero
a sabiendas de que está atrasada
en 83 días.
El 22 de abril de 1500 arribó a
Monte Pascoal, en el actual
estado de Bahía, la expedición
lusitana encabezada por el
marino portugués Pedro Alvares
Cabral. Este, a pesar de viejas
historias sobre un
"descubrimiento" casual, tenía,
según ya se da por cierto,
instrucciones de su gobierno de
desviarse hacia el continente
hoy llamado América, como
consecuencia de los registros de
1497 de Vasco da Gamma, quién
camino del ahora Cabo de Buena
Esperanza, pasó cerca de la
costa de Pernambuco.
La certificación de que no fue
la expedición de Alvares Cabral
la primera europea en llegar al
hoy Brasil ha hecho que,
precisamente, el estado de
Pernambuco reconozca como fecha
de la llegada de europeos a las
tierras del actual gigante de
América del Sur la del 26 de
enero de ese mismo 1500 cuando
hizo su aparición, según los
registros, por Punta Gruesa, en
el municipio pernambucano de
Santo Agostinho.
Incluso no se descarta que haya
habido otros españoles que
pasaron antes por esas costas,
pero de los que no hay
antecedentes certificados. Eran
los tiempos en los que regía en
teoría el Tratado de Tordesillas,
bula del papa Alejandro VI que
otorgaba las tierras al
occidente del meridiano que pasa
a 370 millas al oeste de las
islas de Cabo Verde a la corona
castellana y las que se sitúan
al oriente del mismo a la
lusitana.
Al cumplirse los 500 años de la
llegada del andaluz Vicente
Yánez Pinzón a Pernambuco, el 26
de enero de 2000, el gobierno de
ese estado señaló la necesidad
de "rescatar la verdad
histórica", mientras el
municipio de Santo Agostinho
puntualizó en dicha ocasión:
."Nuestra intención es iniciar
hoy un proceso de revisión
histórica para hacer justicia al
navegante Vicente Yáñez Pinzón,
ya que su proeza no puede ser
desconsiderada por un acuerdo
diplomático, el Tratado de
Tordesillas". Para la comuna
española de Palos de la
Frontera, en Huelva, donde nació
el jefe de la expedición que
partió el 19 de noviembre de
1499, "Los hechos son
incontrovertibles y no podemos
modificarlos. La historia no
puede ser acomodada a
conveniencias políticas".
Alvares Cabral fue quien dio la
primera denominación precisa al
territorio incorporado al
conocimiento europeo. Lo llamó
Isla de Santa Cruz en nombre de
la corona de Manuel I, pensando
que se trataba de un territorio
insular, nombre que luego fue
cambiado por el de Tierra de
Santa Cruz y, posteriormente,
por el actual de Brasil en razón
de la abundancia en sus montes
del árbol denominado "pau
brasil" (palo brasil).
Los portugueses, desde los
tiempos del príncipe Enrique "El
Navegante" (1394-1460), hijo del
rey Juan I, habían desarrollado
un ambicioso y estudiado plan de
expansión marítima atlántica en
busca de las tierras del Extremo
y el Medio Oriente dando la
vuelta por el sur de Africa,
camino conocido o al menos
sospechado, ya que los mapas de
ese continente, aunque
deformados como una suerte de
papa, existían desde la
Antigüedad. El propio Enrique,
fundador de la escuela de
náutica de Sagres, había
participado en su juventud en
algunas expediciones.
Pinzón fue el mismo marino
andaluz que al comando de "La
Niña" acompañó a Cristóbal Colón
en su viaje a América de 1492.
Una expedición de la que también
participaron sus hermanos Martín
Alonso Pinzón, al frente de "La
Pinta" y Francisco Pinzón. De
joven se había dedicado a la
piratería operando sobre el
comercio marítimo en la zona de
Cataluña y las islas Baleares.
El viaje de 1499-1500, a pesar
de su éxito en cuanto al
conocimiento de las tierras
americanas como que fue el
primer ibérico que se tomó por
el río Amazonas, al que llamó
Marañón, y el Orinoco, al que
denominó Dulce, terminó
ruinosamente, ya que determinó
la quiebra de la familia Pinzón
como armadora, aunque luego, en
1508, el mismo Vicente Yánez,
fue convocado por el rey
Fernando V "El Católico" junto a
Juan Díaz de Solís y a Américo
Vespucio para buscar la "Ruta de
la Especiería".
Pero la llegada de Pinzón a
Brasil sí fue originada por las
inclemencias del tiempo ya que
la expedición fue arrastrada por
un temporal cuando navegaba
cerca de Cabo Verde. En cambio,
la expansión lusitana hacia esa
zona fue parte de una continua y
planeada política atlantista
diseñada largamente desde los
tiempos de Enrique, el gran
arquitecto del futuro mundo
colonial portugués.
Gentileza:: Rebanadas de
Realidad [redaccion@rebanadasderealidad.com.ar]
paginadigital |