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¿Y por qué, mejor, no
regalamos los títulos?, por
Federico Johansen.-
09/04/05
(Argentina)
 
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¿Y por qué, mejor, no
regalamos los títulos?, por
Federico Johansen
El Consejo Superior de la
Universidad Nacional de la
Plata, mediante una ordenanza,
acaba de dictaminar que los
ingresos en las facultades de su
esfera no pueden ser
eliminatorios. Aunque el giro
idiomático que emplea la
ordenanza es bastante
particular, lo que viene a decir
en blanco y negro es que desde
que un joven pisa la universidad
debe ser considerado un alumno
universitario. Que en palabras
aún más sencillas significa que
el ingreso es irrestricto: por
el sólo hecho de tener un título
de educación media, ya se trata
de un alumno universitario con
sólo cumplimentar un trámite
administrativo.
Lo primero que me impactó fue
ver fotos de algunos de los
carteles que portaban los
alumnos durante la asamblea en
la que se debatió la ordenanza:
“No nos roben el derecho a
estudiar” (lindo slogan, ¿no?).
Qué equivocado estaba: yo
pensaba que precisamente los que
estudiaban pasaban los exámenes,
y los que no estudiaban, no. Yo
creía, veo que erróneamente, que
el “derecho a estudiar”
conllevaba el “deber de
demostrar que uno ha estudiado”.
Perdón por la comparación, que
es fuerte, pero es como si un
suicida llevara un cartel
reclamando que no le roben el
derecho a la vida, mientras se
arroja a un precipicio. Los que
pueden reclamar que no les roben
el derecho a estudiar son los
que realmente estudian, se
esfuerzan y, como consecuencia
habitual y lógica, aprueban sus
exámenes.
Lo segundo es que volvemos a lo
de siempre: se confunde la
“igualdad de oportunidades” con
la “igualdad de resultados”. La
oportunidad la da la universidad
al permitir que accedan a ella
todos los que aprueban los
exámenes, criterio también
bastante cuestionable. El
resultado dependerá de la
preparación y esfuerzo de cada
uno. Y lo terrible del tema es
que no veo cuál es la diferencia
esencial entre un examen de
ingreso y uno de una materia
cualquiera. Si es
“discriminatorio” no permitir
que alguien que no aprobó un
examen ingrese en la
universidad, ¿por qué no es
discriminatorio no permitir que
siga con la materia siguiente si
no aprobó la anterior?
No perdamos tiempo y dinero:
regalemos directamente los
títulos y listo. No
discriminemos más a esos pobres
alumnos que no pueden demostrar
cuánto saben. “No nos roben el
derecho a ejercer la Medicina”
sería un slogan bastante
vendedor para poner en un cartel
en la asamblea donde se discuta
si se regalan los títulos. Me
parece que hay muchos que no han
entendido lo que es discriminar
y piensan (y lo malo es que
legislan en esa línea) que todo
obstáculo no superado es
discriminatorio.
Decía que el criterio de
permitir que cualquiera que
supere el examen de ingreso
(cuando lo había) es
cuestionable pues uno no puede
establecer una política de
ingresos en una universidad
pública en función de su
infraestructura para formar
profesionales de una determinada
orientación. Es decir: si tengo
tantos bancos y tantos
profesores, puedo educar tantos
alumnos. Debería haber una
política de desarrollo elaborada
desde el gobierno nacional que
fomentara determinadas
profesiones necesarias para ese
desarrollo y desalentara otras.
¿O por qué no es discriminatorio
que los municipios fijen el
número de licencias para taxis
que darán y sí sería
discriminatorio fijar el número
de periodistas deportivos que
son necesarios para el país? ¿O
por qué puede haber sólo 256
diputados, si tengo claro que
mucha gente representa a otros?
Si sé que dentro de determinado
número de años necesito
determinado número de médicos,
no puedo decir que no tengo
lugar para formarlos: debo
invertir para lograr la
infraestructura necesaria. Como
contrapartida, si sé que
necesito 10 ingenieros y tengo
infraestructura para formar 100,
y les permito ingresar, tendré
90 frustrados dentro de poco
tiempo (en realidad si entran
100 probablemente se reciban
sólo unos 20, pero este tema da
para otro artículo). La política
de ingreso no tendría que
depender de las universidades
sino que debería ser nacional, y
estar pensada en función de las
necesidades del país.
Ignoro cuáles son las razones
políticas que llevaron a tomar
esta medida en una de las
universidades que conservaba el
sentido común, al menos en
algunas facultades. Pero
deberían ser los alumnos que
realmente estudian, esos a los
que les están robando su derecho
a estudiar, los primeros en
dejar oír su voz de queja. Y,
por favor, dejemos de una vez
por todas de confundir igualdad
de oportunidades con igualdad de
resultados.
www.economiaparatodos.com.ar
C.P.N.
Miguel A. Morra
mmorra@arnet.com.ar
http://usuarios.arnet.com.ar/mmorra/
Gentileza:: Miguel Morra [mmorra@arnet.com.ar]
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