QUEJA
Y RAZÓN
AFRODISMOS
Isabel Escudero

Dedicado:
A, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde,
en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sí,
so, sobre, trás... las mujeres de todo el
Mundo, para que sintamos juntas la herida
común y las comunes contradicciones que laten
en estas quejas femeninas, a las que hemos
añadido otras particulares del Más Acá: las
derivadas del desengaño y las miserias de
nuestros Paraísos del Bienestar:
Voy a intentar una vez más,
esta vez en verso , la herida de Amor que está
en la raíz de nuestra constitución de Mujer.
Mientras esto no se sienta, es decir, no se
entienda,(sentir y entender deberían ir a la
par) no habremos avanzado en nuestra
liberación, porque ésta liberación implica en
primer lugar el liberarnos de la Mujer y de la
Idea de Amor. Plantear el conflicto,
entenderlo, ya es una forma liberarse.
Escuchemos pues con atención y piedad el
latido de estas contradicciones:

DEL AMOR Y LAS
MUJERES
Condiciones de luna
tiene mi amante,
tan pronto creciente
como menguante,
y cuando es llena,
no sé qué me pasa,
que me da pena.
Un corazón perdí anoche,
otro perdí esta mañana,
¡cómo quieres que te quiera
si estoy descorazonada!
***
Dejarme con luna llena
¿no te da pena?
***
El almendro florido,
la luna arriba,
el año pasado
no te conocía.
***
Ante el <<sí o no>>
de la mujer
el <<más o menos>> del hombre
¡qué poco es!
***
Era la niña muy lista
y que UNO y UNO, DOS,
no lo aprendía.
***
Cuanta gente en esta cama:
mi padre,
tu madre,
mi hermano,
tu hermana,
mi marido
y tu mujer,
ya son seis.
¡Ay, amor,
cuanto lío
entre tú y yo!
Con tanta gente
no podemos mirarnos
ya frente a frente.
***
La culpa de que aún te
quiera,
la mitad es del relojito
y la mitad de la cadena.
***
De mí sin ti qué sería,
sin este dulce tormento
que me complica la vida.
***
Sáname, mar,
con la gracia de tu sal,
que vengo herida de guerra
de la tierra.
***
Ella:
Tengo un duro empeño,
darle a mi cuerpo claro
tu oscuro sueño.
El:
Tengo yo un deber,
morir en tí
al amanecer.
***
¿Qué hace a la mariposa
buscar siempre otra cosa?
***
¿Qué hace a la paloma
aborrecer los pichones
porque otra mano
los toque?
***
Desde que hago
mi voluntad,
he perdido
la libertad.
***
¿Qué es lo que rebulle
dentro de mí?
Un animalito hembra
no quiere morir.
***
Madre, que de tí heredé
este despilfarro
del rojo clavel.
Madre, que de tí heredé
la sorda serpiente
de cascabel
***
Abierta la jaula, madre,
y el pájaro ¡ay!
que no sale.
***
Deja, deja,
que la miel
sea de la abeja.
***
¿Quién abrió la granada,
ese rayito de sol,
o los rubíes que guardaba?
***
Deja, deja, caballero
que tú no quieres
lo que yo quiero.
***
¡Qué malas ideas,
las que desde chica
me traen y me llevan!
***
Que a ratitos le quiero
y a ratos no
que no es estado el amor.
***
¿Adónde irá el pájaro
que no vuele?
¿Adónde iré yo
que no te lleve?
***
Luna, soles, quiero saber
si el Amor es uno,
si uno es Él.
***
Hoy por hoy
de tener que ser buena
¡qué mala soy!
***
¡Mira la niña qué atenta!
lo que a Eva le gusta
pecar por la oreja.
***
Como Eva en el Paraíso
contra el inconveniente
pongo el capricho.
***
El pecado más original
es que Eva expulse
del Paraíso a Jehová.
***
Como la luna y la tierra,
Eva se hizo redonda
por arte de la paciencia
***
Que mi amor es infinito...
pero la falta un poquito.
***
De madrugada una Virgen
se ha fugado de Triana:
lleva treinta mocitos
bajo las faldas.
***
En amor siempre
hay una queja:
PAREJA.
***
Tú crees que esto es la paz:
esto es la guerra disimulá.
***
¡Ay cuando vendrá
el que a mí mala me hará!
***
Su maldad es tanta
que quiere que la quieran
como a una santa
***
Dos ferocidades guardo
desde muy chica:
una caza las cosas
con ansia viva;
otra las encarcela
de Metafísica
***
Baila, niña, baila,
y que se vea el caos
bajo tus faldas.
***
El la quería palpar
pero ella era
audiovisual.
***
Lo peor de lo tuyo
es que me lo figuro.
***
Esa chica tan desmadrada,
hasta que no se despadre,
como si nada.
***
Como Dios manda:
tú tan duro,
yo tan blanda.
***
Esto sí que tiene ciencia,
que yo dependa de tí,
y tú de tu independencia.
***
Por no ser una cualquiera
se hizo fulana de tal
señora de Don Fulano,
Jesús ¡qué barbaridad!
***
Bien quisiera perderme
yo de mí misma,
pero enseguida me encuentro
perdida.
***
Era la niña muy lista,
más no dejaba de ser
monoteísta.
***
De oro de ley tus besos:
cuida tú que esa ley
nunca les ponga precio,
***
Sacó sus tijeras,
amor cirujano,
cortó por lo sano,
lo sano.
***
Si yo me muero,
no te eches toíta la culpa
que eso no es cierto,
que también ha influído
que hizo mal tiempo.

Estos versos proceden de Coser y Cantar.
Isabel Escudero. Prólogo de Agustín García
Calvo. Editora Nacional, 1984. Reediciones en
Editorial Lucina(90 y 94). Del Cancionero
Didáctico: Cántame y Cuéntame. Isabel
Escudero. Música de Lola de Cea e
Ilustraciones de Dinha Salama.Ediciones de la
Torre y UNED,1997. Y del libro de poemas de
próxima publicación: Cifra y Aroma. Isabel
Escudero. Prólogo de Luis Mateo Díez y Epílogo
de Victor Erice. Editorial Hiperión. Junio del
2002.