|
|
|
Macbeth: Eusebio Poncela y María Ruiz hablan de su
estreno en Almagro (España).- 23/7/04
 
|
|
Macbeth:
Eusebio Poncela y María Ruiz hablan de su estreno en Almagro
Después de ocho
años sin pisar un escenario Eusebio Poncela reaparece en la
escena española; y lo hace con arrebato y sin miedo, la única
forma posible de abordar Macbeth sin sucumbir a su locura y
ambición. Dirigida por María Ruiz, la producción se estrena el
21 de julio en el Claustro de los Dominicos, dentro del Festival
de Almagro.
Es una rara avis de la interpretación. Eusebio Poncela pertenece
a esa raza de actores genuinos y apasionados que lo dan todo y
que, de pronto, desaparecen del mapa. Ocho años sin subir a
escena –sus últimos trabajos fueron Diálogo en Re mayor dirigido
por Ariel García Valdés y Los bellos durmientes con Miguel
Narros– no le han robado ni un ápice de seguridad ni de energía.
A Poncela le gusta Macbeth y, lo más importante, “a Macbeth le
gusta Poncela”. Con este montaje, que se estrena el día 21 en el
Claustro de los Dominicos y que protagoniza junto a Clara
Sanchis, el actor vuelve a trabajar con la directora María Ruiz.
–Han tenido que pasar 15 años para que este viejo proyecto de
Macbeth se convirtiera en realidad.
–Eusebio Poncela: ¡Quince años ya! Yo pensaba que fue hace dos,
pero eso de los quince años suena bien y contribuye a crear la
leyenda....
–María Ruiz: Recuerdo que yo hablé contigo por primera vez en el
Café Gijón cuando te llamé, sin conocernos, para proponerte
hacer Macbeth. De eso hace 15 años. En ese momento tú lo
rechazaste aunque luego hemos trabajado juntos en cuatro
montajes más. Aquel proyecto se quedó a un lado, pero latente.
–¿Por qué se lo ofreció a Poncela?
–M. R.:Porque pensaba y pienso que es el actor ideal para hacer
Macbeth. Este montaje ha sido rescatado gracias a un encuentro
que tuve con él, en el que le dije que Ronald Brouwer y yo
habíamos terminado la versión del texto y que si quería leerla.
Le expliqué la idea que tenía y le convencí.
–¿Cuál es esa “idea” con la que ha conseguido que vuelva al
teatro?
–M.R.: Esta obra es un monólogo de Macbeth, pues seguimos muy de
cerca al personaje y reducimos el número de actores a diez.
–E.P.: Si te fijas en Kill Bill, la película de Tarantino, todos
los actores doblan papeles. Y eso es un regalo porque ves a
intérpretes que adoras en papeles muy distintos. En este montaje
sucede igual.
–M.R.: A mí me gusta la idea de implicar a los actores, y no
tenerlos metidos en su camerino...
–E.P.: Esto es una compañía, y eso lo hemos conseguido por los
raros y frikis que somos todos. Hemos rescatado un concepto que
estaba en desuso en el teatro.
–¿Por qué rechazó el papel la primera vez?
–E.P.: Estaba demasiado inmaduro para hacer Macbeth. Zambullirse
en aguas shakespereanas son palabras mayores y yo, por fin, he
entendido su sabiduría, la luz que emana. Yo amo a Macbeth,
comprendo a este serialkiller y quiero que el público le
entienda, y que le vea como un héroe y no como un antihéroe. Me
voy a llevar al espectador a mi terreno para que se le ponga el
pelo de punta. Macbeth es la persona más lógica, valiente y sexy
de la creación pero está en la cuerda floja.
–¿En qué consiste esa“sabiduría” que tanto le ha marcado?
–E.P.: Shakespeare agarra las palabras, las tira al aire y
cuando caen se lee “Ser o no ser”. ¿Cómo no va a ser una luz?
Comprendo a Shakespeare totalmente, por eso mi trabajo en los
ensayos arranca sin preparación: soy muy temperamental y me
lanzo sobre Macbeth sin mediación.
–¿Este Macbeth es el personaje de su vida?
–E.P.: Seguramente. No quiero ser desagradecido con los otros
papeles porque creo, además, que en teatro he hecho cosas
buenas, pero este Macbeth va a marcar un punto de inflexión en
mi vida.
–¿No le tientan Hamlet o Lear?
–E.P.: ¿Tú me ves a mí con una calavera y preguntándome quien
soy, dudando de esa manera? ¡Yo soy un salvaje, un maleducado,
un vallecano pero con mucha cultura...! Me van más los
personajes como Macbeth porque yo le gusto a él y él me gusta a
mí. Lear, sin embargo, es otro de los personajes de Shakespeare
que también me atraen: me parece un marginal, y yo soy un
marginal. Lear se hace un marginal desde el poder y la riqueza y
eso me parece muy interesante de indagar, sobre todo ahora que
estoy chocho con Shakespeare. “Shakespeare in love” soy yo...
–De Macbeth se han hecho muchas versiones. ¿Ha tenido algún
referente claro?
–E.P.: He visto las películas de Kurosawa y Welles hace mil años
pero ni me acuerdo... Desde el comienzo de este Macbeth todo el
mundo comprende lo que pasa, es un montaje limpio desde la
adaptación y la dirección, y eso es un milagro porque es una
obra muy difícil. Yo he visto Macbeths que no sabías qué coño
pasaba allí. La magia del teatro se encuentra en este montaje.
–¿Por qué ha estado tanto tiempo apartado de la escena?
–E.P.: Porque viajo, porque a veces al Poncela le mando a la
mierda y dejo que Eusebio viva para que tenga aventuras y algo
que contar cuando vaya a hacer la próxima obra. Ese tipo de
actores que están trabajando todo el tiempo me parecen un
aburrimiento. Al Poncela le saco cuando tiene mono de actuación.
–María Ruiz ha dicho que Macbeth es una “funesta parábola sobre
la acción humana”. ¿En qué aspectos de esa “acción” se ha
centrado?
–M. R.: Lo que el espectador sigue todo el tiempo es el
pensamiento de Macbeth. Él sabe que su deseo encierra un acto
injusto y, aun así, asume sus consecuencias. Su locura es una
especie de valor. La puesta en escena tiene una textura verbal y
gestual muy actual. Shakespeare no se centraba en las costumbres
sino en las pasiones, y eso es lo que hemos hecho nosotros.
–E.P.: Lo que me gusta de este montaje es que se ha dejado lo
esencial del texto y se ha recortado pasajes que no estaban
dentro de la idea argumental central.
–¿Qué les parece las “actualizaciones” escénicas de clásicos?
–E.P.: Tengo que decir que no voy casi al teatro porque tengo
muy poco tiempo. No he asistido a ninguna obra de Calixto Bieito,
que es el ejemplo más notable. Pero sí creo que en este tipo de
“actualizaciones” lo importante es que tengas una idea clarísima
que no traicione el texto y que se sepa por qué se hace eso. Si
eso está claro y no traiciona la obra, me parece bien.
–¿Qué lectura extrae de la obra?
–E.P.: Shakespeare te aclara la vida, los sentimientos, las
pasiones altas y, sobre todo, las bajas. Es un recordatorio de
ti mismo.
–Después de haber trabajado juntos como actor y directora en
cuatro montajes, ¿a qué tipo de entendimiento han llegado?
–M.R.: Nos conocemos muy bien y sabemos qué es lo que cada uno
puede aportar. Eusebio es extraordinariamente creativo y
nuestras conversaciones nunca se refieren al trabajo de actor.
–Viene de Argentina, de rodar cine. ¿Le vamos a ver más en
teatro?
–E.P.: Macbeth se hace una vez en la vida y soy realmente feliz
en escena. Odio las estancias largas en nada, pero voy a
prolongar este trabajo lo más posible porque disfruto muchísimo.
Luego tengo un proyecto muy interesante en cine. Y después, o
bien me ofrecen una obra fabulosa con el director apropiado, o
va a pasar mucho tiempo hasta que yo vuelva a hacer teatro.
–¿Cree que hay un buen nivel en la interpretación española?
–E.P.: No, no veo que la gente esté preparada, al menos en los
últimos tiempos. Para mí este oficio requiere mucha pasión,
dedicación, alegría, y yo eso no lo veo. Cuando el Poncela sale
lo hace con fuerza... Por eso destacamos tan pocos. Quizá el
cine sea un buen entrenamiento para los actores con
posibilidades, ya que es una escuela tanto o mejor que el teatro
porque tienes que entrar en situación en cuanto dicen “a rodar”.
Itzíar De
Francisco. El Mundo. 16 de julio de 2004.
Gentileza::
Correo CELCIT [
celcit@arnet.com.ar] CELCIT-Argentina. Bolívar 825.
(1066) Buenos Aires. Teléfono: (5411) 4361-8358
Presidente: Juan Carlos Gené. Director: Carlos Ianni. e-mail:
correo@celcit.org.ar
paginadigital |
|
  |
|
Ir al principio,
|
|
Noticias, opinión, política, derechos humanos, movimientos sociales, informes, latinoamerica |
|
|