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Educación se
alquila
Son múltiples las opiniones que surgen en
torno a cual es y cual debería ser el rol de la
Universidad Pública frente al modelo de país
vigente. Aunque el debate esta abierto y las
problematicas estan instaladas en el seno de la
actividad universitaria, pocas son las respuestas
y menos aún las voces que se hacen oír.
En líneas generales, se pueden divisar entonces
dos modelos opuestos sobre el deber ser de la
Universidad Publica: por un lado, una universidad
al servicio de la comunidad, que promueva el
desarrollo y progreso de la sociedad en su
conjunto y fomente el conocimiento y el
pensamiento crítico, manteniendo total
independencia de las exigencias del mercado; y por
otro, una universidad mas instrumental, donde se
monopoliza el saber y se mantiene una transacción
constante con las empresas o grupos que dominan el
mercado, que forma a sus técnicos en la
universidad. En este sentido, no se pueden dejar
de lado las "recomendaciones" del Banco Mundial en
cuanto a fomentar políticas de comercio e
inversión directa extranjera, con el fin de
incorporar nuevas tecnologmas en el país e
impulsar a las instituciones públicas a buscar
fuentes de financiamiento, como la venta de
servicios y el arancelamiento.
La cuestión del financiamiento externo de las
empresas privadas a la universidad puede ser
discutible, ya que para muchos serviría para
mejorar la "calidad educativa", generar recursos y
vincular a los estudiantes y docentes con las
empresas que conforman el mercado. Sin embargo,
hay que tener en cuenta ciertos interrogantes:
¿Qué ocurre cuando ese financiamiento va
acompañado de un interés particular, que influye
en los contenidos de las carreras y el perfil del
graduado? Si los incentivos para investigación los
dan las empresas ¿no estaría vejada la libertad?;
¿Es positivo que las leyes del mercado interfieran
en la educación del pueblo? En definitiva: ¿La
invasión de espacios universitarios contribuye a
la pérdida de la autonomía?
Caso Agronomía
La Facultad de Agronomía de la UBA tiene entre sus
objetivos promover la enseñaza y la investigación
recurriendo a aportes de empresas privadas. A
partir de esta misión se hizo necesario instalar
un debate en torno a cómo es la enseñanza de las
ciencias agrarias en esta Facultad, debido a la
explosión de la tematica agropecuaria en la agenda
mediatica de los últimos tiempos.
Las empresas del sector agropecuario tienen
diversas formas de relacionarse y entrar en la
Facultad de Agronomía. Por un lado, existe un
financiamiento de los apuntes que cada catedra
edita y envía a la Secretaria de Publicaciones del
Centro de Estudiantes, mediante un acuerdo entre
el centro y varias empresas, cuyos aportes
"permiten mejorar la calidad y el precio de los
apuntes" (texto extraído de la contratapa del
cuadernillo de la materia Fisiología Vegetal,
donde publicita la empresa multinacional Monsanto).
Y por otro lado, se firman convenios específicos y
generales con empresas, que pueden abarcar desde
contratación de servicios de la facultad hasta
pasantías con estudiantes o el costeo de
investigaciones. ¿Cuales seran los límites y la
autonomía de los investigadores?
Mediante esta entrada del sector privado en la
Facultad se observa claramente cómo se va
legitimando uno de los modelos agropecuarios
existentes, el de los agroquímicos, sobre el
ancestral modelo de agricultura organica.
En un escrito presentado hace dos años, el Foro de
la Tierra y la Alimentación señalaba que "el
modelo agroalimentario implantado responde a los
procesos de globalización neoliberal. Se trata de
un modelo dominado por las grandes empresas
transnacionales y las tecnologías que ellos
controlan. Un modelo que produce materias primas (commodities)
para la exportación, y no alimentos en cantidad y
calidad suficientes para nuestra población". La
semilla transgénica, resistente al herbicida
glifosato, patentada por Monsanto, mas los insumos
necesarios que también provee esta empresa,
conforman un paquete tecnológico que aumenta la
dependencia de los agricultores con respecto a
estas compañías. Entonces los agricultores cada
vez tienen menos poder de decisión sobre qué
producir, cómo producir y para quién producir.
El FANA (Frente Amplio por una Nueva Agronomía)
sostiene que en su la Facultad ni siquiera se
plantea la discusión sobre el actual modelo
hegemónico y sus consecuencias. Y agregan que los
convenios que la Facultad realiza con las empresas
señalan claramente la legitimación del modelo
sojero. "La idea es que la Facultad busque
financiación en la sociedad, ¿y quién puede
concederlo?: las empresas que estan organizadas.
Entonces, si van a poner dinero van a dirigir las
investigaciones, se van a tener en cuenta los
intereses puntuales de esa empresa o de varias que
se ponen de acuerdo", declaró Pedro Naon,
integrante de FANA.
El Ingeniero Rafael Pinto trabaja desde hace casi
20 años en agricultura organica. Tuvo una huerta
en la facultad hasta que lo echaron y, a pesar de
que no todos coinciden con su visión, él afirma
que tuvo que irse porque demostró que "podía con
todo, en un bajo inundable, con trabajo equitativo
y sin químicos. "Choqué con los intereses
económicos, manifesté la contradicción con el
sistema". En cuanto a la construccisn del un
pensamiento único, Pinto sostiene que en el
sistema en el cual vivimos "la inequidad se
reproduce, entonces se forman profesionales para
mantener ese sistema, que busca obtener el lucro
de cualquier manera, a costa de cualquier ciclo
natural. Los profesionales se transforman, desde
un punto de vista ético, en mercenarios, porque no
van a favor del bien común sino del de pocos. Hay
una contradicción entre los principios que genera
la Universidad, que es la unidad de la diversidad,
con lo que pasa realmente, que es el monopolio de
una sola idea, de unos pocos intereses".
Según Pedro Naon, "así se va profundizando este
esquema, donde la Facultad genera conocimiento
científico avalado por los intereses
empresariales. Esto termina influyendo en la
formación de los alumnos, de acuerdo a cierta
forma de trabajo y cierta forma de agricultura".
A pesar de la existencia explícita de convenios y
aportes efectuados por las empresas, la Facultad
de Agronomía intenta mostrar una aparente
pluralidad entre sus acciones. Es decir, un
abanico de tematicas y de perspectivas en el que,
finalmente, los espacios que no responden al
modelo dominante quedan en posiciones excluidas o
fuera de la currícula.
Un ejemplo es la Catedra Libre de Agricultura
Organica, en la cual participan muchos docentes y
donde se puede acercar cualquier estudiante
interesado. Esta catedra comenós a trabajar hace
ocho meses, pero hasta ahora no se han realizado
tareas concretas. Para el ing. Pinto, lo que se
busca con estos espacios es "descalificar lo
organico poniendo gente poco idónea".
Otra agricultura
La agrupación FANA realiza actividades para
difundir otro tipo de agricultura, otro tipo de
producción y de conceptos de la tierra. Andris
Deymonaz, integrante del colectivo, comentó:
"Desde nuestro lugar lo que podemos hacer es
demostrar que existen otras alternativas, hacemos
pasantías en el MOCASE, en Jujuy, Salta, en el
Parque Pereyra Iraola, donde hay un grupo de
productores con problemas con la tierra por lo que
esta en transición hacia la agro ecología.
Mostramos así que se puede producir de otra forma
y hacer algo diferente al modelo que se impone,
con los problemas que implique y la situación de
cada lugar".
Mucho se ha escrito sobre el modelo neoliberal y
su lógica claramente excluyente. Las empresas a
las que generalmente se buscan para "apoyar la
educación pública" son multinacionales que forman
parte y profundizan ese modelo de exclusión. Ahora
bien, cabría al menos preguntarse si no es
contradictorio que se llame a las mismas empresas
que se amparan en la lógica del mercado y violan
muchos de los Derechos Humanos para que
intervengan en la educación pública, que es uno de
los derechos fundamentales del pueblo.
¿Cómo mantener la autonomía universitaria cuando
la producción de conocimiento se da en estrecha
relación con las demandas del mercado?, ¿Cómo
formar profesionales socialmente responsables
cuando las presiones de organizaciones
internacionales (Banco Mundial) son tan evidentes?
¿Es posible una educacisn pública, libre y
gratuita cuando los grupos económicos estan dentro
de la Universidad?
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