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Mensaje del ITI por el día mundial del teatro.- 28/3/04
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MENSAJE DEL ITI
POR EL DÍA MUNDIAL DE TEATRO 2004
Por Fathia El
Assal
El teatro es el padre de todas las artes.
Esta es una verdad que nadie puede rebatir y por esa razón es mi
única y exclusiva pasión.
Siempre he creído que los dramaturgos se distinguen por sus
nobles sentimientos humanos. Sus mensajes pueden así ayudar a la
gente a superarse, a liberarse de sus frustraciones, de su
explotación, y de esa manera conseguir una cierta dignidad.
Para que los dramaturgos tengan éxito en cumplir su misión e
influir en las personas, deberían dominar a fondo su profesión,
y tener completo control sobre el estilo de su expresión
artística.
Si no, su mensaje se dispersará a merced del viento y no dejará
huella alguna tras él.
No conseguirá su objetivo.
En toda obra de arte, el mensaje del artista siempre ha estado
impregnado a la par de justicia humana, madurez de expresión y
autenticidad. Sería pues un error considerar que uno de estos
factores puede prevalecer sobre los otros.
Dicen que el Teatro es un arte basado en estructuras sólidas
desprovistas de cualquier artificio superficial, y que sus
diálogos deben ser firmes, concisos y alejados de la farfulla.
También dicen que por esta misma razón es incompatible con la
naturaleza de la mujer, que es incapaz de disociarse de su ego,
y en consecuencia no puede expresarse con objetividad. ¡Eso
dicen! A esto replico: la mujer, que es capaz de llevar en su
seno una nueva vida durante nueve meses es igualmente capaz de
crear una obra de teatro sólida y coherente.
Con una condición: que sea una auténtica dramaturga.
Por suerte, el teatro moderno se ha liberado de las formas
tradicionales como resultado de distintas oleadas de renovación
que comenzaron con Pirandello, Bernard Shaw, Brecht y muchos
otros que han destacado por su teatro del absurdo, del rechazo y
del vanguardismo experimental.
Actualmente es muy raro que un gran dramaturgo escriba una obra
de teatro siguiendo un estilo tradicional.
En mi primera obra de teatro ("Mujeres sin máscara") utilicé "el
teatro dentro del teatro", una fórmula que se ha hecho familiar
en el teatro moderno. Mi obra comenzaba con un grito y una
pregunta, porque me sentía preñada de palabras que provenían de
decenas de años e incluso siglos atrás.
¿Puede que hubiera llegado el momento de que los dolores que
estrangulaban mi yo más profundo se liberasen y proyectaran mi
palabra hacia la existencia?
¡Mi palabra!.... Mi pasión..... Mi infancia..... ¡Mi hijo!
Escucho su voz tan lejana de quejas y suspiros.
Una voz que fue machacada y humillada.
Una voz cuyos ecos reverberan generación tras generación.
La conciencia de la historia humana soporta el terrible peso de
la persecución y la presión abrumadora.
He rehusado plasmar en un papel una sola palabra que no
emergiera de lo más profundo de mi alma.
Ni una sola línea que no expresara la verdad sobre la mujer,
sobre su poder de dar. Por eso le pedí a mi pluma bajo juramento
que rechazara el escribir una sola línea si era para expresar
debilidad o frustración, y le pedí bajo juramento que se negara
a obedecerme si me sentía cobarde ante la verdad. Después le
pedí que me ayudara a sacar a la luz al mayor número de mujeres
posible cuyas vidas hubiera compartido, para acercarme más a
ellas y ser su portavoz.
Podríamos por tanto desnudarnos por completo ante los demás,
deshaciéndonos del moho acumulado con el paso del tiempo y
lanzar un grito en contra de las circunstancias y las
situaciones que han impedido la eclosión del poder humano.
En fin, creo que el Teatro es la luz que ilumina el camino de la
humanidad. Una luz que asegura una unión orgánica con el
espectador, creando calor entre nosotros, los que nos
enfrentamos al texto escrito o a la interpretación en escena.
*Fathia El Assal es autora
de obras como "L´utérus de la vie", "La Bascule" o "La Femme
Muette". De igual modo es autora de 120 piezas radiofónicas y
más de 50 series de televisión.
Actualmente es la Presidenta de la Asociación de Mujeres
Escritoras Egipcias, Presidenta de la Unión Progresista de
Mujeres y Miembro del Bureau de la Unión de Mujeres Cineastas
Egipcias.
Gentileza::
Correo CELCIT [
celcit@arnet.com.ar] CELCIT-Argentina. Bolívar 825.
(1066) Buenos Aires. Teléfono: (5411) 4361-8358
Presidente: Juan Carlos Gené. Director: Carlos Ianni. e-mail:
correo@celcit.org.ar
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