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COLOMBIA.
LA VIDA NO EXISTE SIN EL CINE
Por: Libros y Letras
Agencia de Prensa
Especializada
Colombia ha tenido la fortuna de
tener muchos, muchísimos
cinéfilos, verdaderos amantes
del cine, cinófagos, si así se
los pudiera llamar, como
Hernando Salcedo Silva, padre de
todos los que en Colombia aman y
trabajan en la difusión el
Séptimo Arte. Salcedo fue el
maestro más paciente de todos
los maestros, cercano, afectivo,
incansable, como lo demostró
durante tanto años con el
Cineclub de Colombia, que logró
mantener durante largos años y
sin el apoyo de nadie, sino de
quienes semanalmente asistían a
sus encuentros (¡gratos
encuentros!) para conocer nuevos
actores, nuevos directores,
nuevas escuelas.
Y lo mismo viene pasando con
Alberto Duque López. Éste
barranquillero cachaquizado hace
lo posible y lo imposible por
mostrar, reseñar, publicar,
comentar, criticar, difundir las
bellezas del celuloide. Cada vez
que se abre una ventana o una
puerta, por pequeñas que sean,
ahí está Alberto aconsejando,
proponiendo y hablando de la
cinta que acaba de llegar al
país, de los premios al otro
lado del Atlántico, de los
festivales que se inundan de
estrellas, de los aciertos y
desaciertos. Es realmente un
tigre en esto del cine. Por eso
resolvimos invitarlo a tomar un
capuchino cibernético para
hablar de cine, literatura y
periodismo, tres obsesiones que
lleva tatuadas en su alma.
- ¿El Premio Esso con Mateo el
flautista te tomó por sorpresa o
al enviar la obra tenías la
esperanza de compartir ese
galardón con los grandes como
Rojas Herazo y García Márquez?
- Fue una sorpresa, no tanto por
el premio sino por la “juventud”
de un jurado compuesto por
grandes escritores y pensadores.
- ¿Cuál fue el tema central de
la novela?
- Un personaje que trata de
encontrarse en medio de la
confusión en que vive, un
paisaje de violencia y nostalgia
en Puerto, a pocos pasos de
Barranquilla.
- ¿Pasaste al cine (Paloma)
después del Premio y ya llevabas
en el alma sangre de celuloide?
- El paso al cine fue mucho más
tarde, porque antes publiqué
Historias de vendedores de
palomas en el templo” con
Cultura. Lo del cine, desde muy
niño, gracias a que era solo y
las películas se convirtieron en
mi auténtica realidad.
- ¿Igual con el periodismo?
¿Llevabas en el torrente
sanguíneo la literatura, el cine
y el periodismo?
- El periodismo se lo debo en
buena parte, gran parte a Álvaro
Cepeda, con quien tuve la
fortuna de trabajar en Diario
del Caribe a mediados de los
sesenta, mientras estudiaba
Derecho en Barranquilla. El
periodismo desde un principio se
orientó al campo internacional y
el cultural que en ese diario,
desaparecido lamentablemente,
tenían gran importancia.
- ¿Cromos fue una buena escuela
o fue una escuela más en tu
vida?
- El paso por la revista fue
grato pero más por las personas
con quienes trabajé, todos
estupendos y con gran sentido de
la vida, como Margarita Vidal,
Nicolás Suescún, Fernando
Garavito todos muy buenos en sus
respectivos oficios.
- ¿Puedes concebir tu vida sin
el cine?
- La vida no existe sin el cine,
es más, la vida es el cine, miro
las personas y las cosas de
todos los días como si
estuvieran enmarcados en un
cuadro, en una pantalla, en un
fotograma, y Dios me ha dado la
suerte de poder especializarme y
aprender un poco más todos los
días, con los viajes que realizo
con frecuencia a EUA y Europa, a
entrevistar actores y
directores, a mirar cómo se
filman ciertas películas (hace
poco estuve en Londres, en el
set de Harry Potter IV), a los
festivales de cine que cada vez
son más exclusivos por los
costos, en fin, que la vida (en
eso mis cuatro hijos son los
mejores cómplices) es una
película, pero no en el sentido
peyorativo, sino mágico.
- ¿Por qué el cine
latinoamericano tiene tantos
altibajos? Hubo épocas
maravillosas como con Canoa,
Mecánica Nacional, Bye,bye
Brasil, Glauber Rocha, etc. y de
pronto...
- El cine latinoamericano como
el de Hollywood o el chino o el
de Europa atraviesa etapas de
brillo y luego se opaca y
entonces mejora y luego empeora,
es un ciclo natural que obedece
a muchos factores externos, pero
lo importante es que, en este
momento, existen el cine
colombiano (más de 10
largometrajes en los últimos
meses, no todos buenos, pero
significativos para todos
nosotros), el cine argentino (es
una felicidad que en una misma
sala en Bogotá pasen tres
argentinas muy atractivas), el
brasilero, el mexicano que
avanza y se estanca y vuelve, es
todo un proceso que debe ser
entendido.
- ¿Cómo ves el cine colombiano?
¿Se mantiene? ¿Avanza? ¿Calma
chicha?
- Con María llena eres de
gracia, con El Rey, con La
sombra del caminante, con El
palenque de San Basilio, con
todas estas obras recientes ya
estamos más seguros, más
confiados, más firmes.
- ¿Vas a intentar nuevamente con
la literatura? Los que amamos a
Alejandra nos quedamos con ganas
de ella.
- Tengo dos libros esperando ser
editados: las crónicas y
entrevistas con actores y
directores, Olvidarte en La
Habana; una novela erótica y
truculenta, Todas las cosas que
tú eres sobre una mujer que
asesina y embalsama al marido y
lo sienta, desnudo y erecto, en
la mesa del comedor, y todo el
tiempo habla con él. Por
supuesto, él responde. Hace poco
apareció un libro sobre Brando
que es más una novela que una
biografía en el sentido estricto
de la palabra. Trabajo muy
lentamente en otro proyecto para
el cual busco una beca o un
mecenas o un avance o alguna
fórmula que permita encerrarme
seis meses. Si sabes de algo o
alguien, interesado en auspiciar
esta creación, por favor me
avisas. No es mucha plata.
- ¿Hollywood ya está mirando
hacia América Latina?
- Acabo de entrevistar en Los
Angeles a la española Paz Vega
por su película Spanglish, y ese
tema, hace diez años, era
impensable.
- Mexico estuvo muchos años a la
cabeza con su cine ¿qué le ha
pasado?
- El caso del cine mexicano,
igual que el resto de
Latinoamérica obedece a factores
políticos, sociales, financieros
y culturales pero cada país,
encuentra su fórmula. Fíjese en
Chile y Uruguay.
- ¿Lo que está haciendo
Argentina con su cine es ejemplo
para América Latina y el mundo?
- Por supuesto porque en medio
de la crisis más salvaje
realizan 100 películas al año,
con un costo muy bajo, en video
digital, con sueldos reducidos y
fíjense que ganan en los
festivales donde se presentan y
los espectadores acuden a
mirarlas.
- ¿Qué tipo de películas
prefieres: drama? ¿Historia?
¿Violencia? ¿Sexo? ¿Ciencia
ficción?
- Más que un tipo o un género,
prefiero buscar el cine por el
director o el actor, Scorsese,
por ejemplo, o Woody Allen, o
Chabrol.
- ¿Por qué no se nos olvidan
películas como Casablanca,
Novecento, Blow Up, Reina
Africana, Halcón Maltés?
- Por la misma razón por la que
ustedes, dentro de 40 años, le
preguntarán a otras personas por
qué son inolvidables películas
de ahora como Sideways o Eterno
resplandor de una mente sin
recuerdos o las dos Kill Bill o
Pandillas de NY o La ceremonia o
Melinda & Melinda.
- ¿Cómo hacer para que la gente
ame de la misma forma y con la
misma pasión el cine y la
literatura?
- Hay que inculcarles esa pasión
desde chiquitos, en la escuela o
la casa.
- Para un iniciático en el cine,
bueno es empezar por qué tipo de
cine?
- Con cualquier película pero
con una clave: buscar enseguida
la película anterior de ese
director, y así se le conoce
mejor, se le identifica con
todos sus elementos.
- En el campo de la crítica de
cine en Colombia, ¿a quiénes lee
o consulta?
- Más bien, a quiénes respeto y
aprecio más (en términos
generales, respeto a todos los
que escriben sobre cine, con
algunas reservas, por supuesto),
son dos: Orlando Mora que
escribe en Medellín en
Kinetoscopio y El Colombiano.
Ricardo Silva que escribe en
Semana, publicó un libro sobre
Woody Allen, delicioso, tiene
una Web dedicada al cine y otros
oficios. En el plano
internacional, la lista es más
extensa pero está llena de
argentinos, españoles, mexicanos
y norteamericanos.
Gentileza:: LIbros y
Letras [
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