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ESPAÑA
Álbert Boadella: “Mi Quijote
justificará a los que me acusan
de ser un vendido a Castilla”
Boadella trabaja en estos
momentos en la adaptación
escénica del Quijote, que
estrenará en noviembre.
Admirador de Cervantes, –dice
que ha leído la novela tres
veces– no cree, sin embargo, que
el autor “fuera esencialmente un
hombre de teatro. Otra cosa es
que tuviera cierta habilidad
para componer dramas, pero había
demasiado drama en su propia
vida para reducirlo al espacio
escénico”.
Pregunta: Ha dicho que el
Quijote es imposible de llevar a
escena. ¿Qué ha cambiado para
que ahora acepte la propuesta de
Esperanza Aguirre?
Respuesta: De la misma forma que
parecería disparatado hacer Las
Meninas en teatro, tampoco es
posible trasladar el Quijote
sobre la escena. En el mejor de
los casos, será siempre una
miniatura con relación al
original porque se trata de
artes distintas. Por lo tanto,
yo no voy a cometer la
insensatez de intentar
reproducir en el escenario la
novela de Cervantes.
P: Lluís Pasqual criticó que
Aguirre le ofreciera a usted
dirigir el Teatro del Canal y
luego el Quijote porque es un
“ejercicio de mercadotecnia y
cinismo como solo ella es capaz
de hacer”.
R: Ciertamente, Pascual es un
hombre muy listo y mucho más
adecuado que yo para dirigir los
Teatros del Canal, sus anhelos
profesionales se han orientado
siempre hacia esos menesteres y
comprendo su frustración cuando
Esperanza Aguirre no se lo
ofrece. Aunque en este caso, le
ha faltado la astucia suficiente
para que no se le notara tanto
el plumero.
P: ¿Tiene escrita ya la obra?
R: El personaje de Don Quijote
irradia una forma de enfrentarse
al mundo que he tratado de
reproducir en algunas obras de
manera indirecta, por ejemplo,
Don Josep de El Nacional,
ciertos momentos de la obra
sobre Pla, la parte final de
Daaalí o incluso algunos
personajes de Yo tengo un tío en
América, o sea, que llevo muchos
años acercándome discretamente
al asunto.
P:¿Cómo se imagina a Don
Quijote?
R: Los Quijotes han desaparecido
de nuestro entorno. En muy pocos
años España ha liquidado los
vestigios quijotescos de sus
gentes y paisajes. Cuando leí la
novela a los veinte años todavía
encontraba referentes a mi
alrededor, ahora en la nueva
lectura tengo que recurrir a la
memoria, todo forma parte del
pasado. Incluso España está a
punto de desaparecer. Quizá en
esta dirección encuentre la
forma de enfrentarme al tema.
P: Entonces ¿en quién se
inspirará Fontserè en caso de
que sea él quien interprete a
Don Quijote?
R: En la suposición de que no
aparezcan diez Quijotes, o una
Quijota, quien lo interprete
solo podrá recurrir a la
arqueología, no queda hoy en pie
ni un solo monumento entero de
esas características.
P: Y la escasa caballeresca
realidad de la España rural con
la que choca Don Quijote ¿qué
relación tendrá en su obra con
la escasa caballeresca realidad
de la nación de naciones?
R: La única relación posible es
a botes de lanza o si lo
prefiere en lenguaje actual ¡a
hostias!
P:Que Don Quijote haya visitado
Barcelona ¿le salva de morir en
la hoguera nacionalista?
R: Los elogios de Cervantes
correspondían a una cierta
realidad del momento. La
Barcelona que visitó Don Quijote
era más sensata que la actual.
No perdía el tiempo planteándose
a diario las dudas sobre su
naturaleza española. Hoy, unos
embaucadores que han secuestrado
los sentimientos ajenos se
pasean por el territorio como
héroes nacionales y expidiendo
certificados de catalanidad.
Algunos me acusan de ser un
vendido a Castilla, pues así,
con una buena apología del
Quijote todo estará
perfectamente justificado.
P:La novela tiene fragmentos
aburridos, carece de ritmo...
¿está de acuerdo?
R: No estamos hablando del Kill
Bill de Tarantino. Los conceptos
actuales del tiempo son otra
cosa; a mí, simplemente, me
parecen terroríficos. Por eso
Els Joglars construyen las obras
acompañados por el tiempo que
marca la naturaleza. Comprenderá
que no puedo desmitificar un
mito al que aspiro. Se trata
precisamente de lo contrario, de
convertir en realidad lo mítico.
Esto es lo más transgresor.
P: Martin Amis compara la
lectura del Quijote con la
visita por tiempo indefinido de
tu pariente más anciano y más
pesado, con todas sus bromas y
chistes malos.... y sus todavía
más insoportables amiguetes ¿Lo
dice porque es inglés?
R: Es un retrato algo
incompleto, faltaría añadir la
estupidez del té de las cinco,
el clima depresivo y la cocina
repugnante, para una descripción
tópica de la pérfida Albión.
Comprendo que para un inglés
actual es duro admitir que la
novela moderna empezó en España.
Sin embargo, los contemporáneos
de Cervantes estuvieron más
generosos, pues fueron los
primeros en traducir el Quijote.
P: Cervantes o Lope. ¿por cuál
siente más cercanía?
R: Cervantes es un personaje
trágico, de vida difícil, un
perdedor heroico en ciertos
momentos y sórdido en otros. Sus
manos debían ser grandes y
callosas. Las de Lope finas y
pequeñas como los escritores de
hoy que escriben la vida desde
un ordenador. Además, Lope era
un típico hombre de teatro, algo
fantoche y muy pícaro, como yo.
Quizá por lo distinto, admiro
más a Cervantes pero también por
la mayor pervivencia de su obra.
Lope, tan espectacular entonces,
es hoy muy viejo, está
fosilizado.
Liz Perales. El Mundo. 7 de
enero de 2005
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