|
|
Educación en derechos humanos
por Alejandro Segura Loarte .- 28/2/05
 
|
|
Educación en derechos humanos
por Alejandro Segura Loarte
El 10 de diciembre del 2004,
la Asamblea General de las
Naciones Unidas proclamó el
programa mundial para la
educación en derechos humanos, a
ejecutarse a partir de Enero del
2005, con el fin de facilitar la
comprensión del aspecto teórico
de los derechos humanos e
integrar los mismos a la vida
diaria de las personas.
La citada educación en derechos
humanos es un proceso de
aprendizaje destinado a que las
personas entiendan la
importancia de sus derechos y
emprendan acciones para la
protección de los mismos y para
la defensa de los derechos de
los otros; lográndose de esta
manera un cambio de actitud y
comportamiento en los
individuos.
A través de la educación en
derechos humanos se busca el
reconocimiento de la
universalidad e indivisibilidad
de los derechos de las personas;
se incrementa el conocimiento y
el entendimiento de los mismos;
se capacita a los individuos
para que protejan sus derechos;
se les ayuda a usar los
instrumentos legales necesarios
para la defensa de los derechos
humanos; se usa una metodología
interactiva y participativa para
la generación de actitudes de
respeto para los derechos; se
desarrollan las aptitudes
precisas para la defensa de los
derechos de las personas; se
integran los principios de los
derechos humanos en la vida
diaria; se crea un espacio para
el diálogo y el cambio; y, se
fomenta el respeto y la
tolerancia.
La Declaración Universal de
Derechos Humanos, en su artículo
26, dispone que "la educación
tendrá por objeto (…) el
fortalecimiento del respeto a
los derechos humanos y a las
libertades fundamentales (…)";
mientras que la Convención sobre
los Derechos del Niño, en su
artículo 28, reconoce el derecho
del niño a la educación. Así
mismo, el Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y
Culturales (artículo 13); la
Convención sobre la Eliminación
de Todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer
(artículo 10); la Convención
Internacional sobre la
Eliminación de todas las Formas
de Discriminación Racial
(artículo 7); el Consejo de
Europa - Protocolo Adicional al
Convenio Europeo para la
Protección de los Derechos
Humanos y de las Libertades
Fundamentales (artículo 2); la
Convención Americana sobre
Derechos Humanos (artículo
12.4); y, la Carta Africana
sobre los Derechos y Bienestar
del Niño (artículo 12) también
promueven y abogan por la
educación en derechos humanos.
Conforme al referido marco
jurídico internacional, todos
los gobiernos están obligados a
instruir en materia de derechos
humanos, así como comprometidos
a facilitar un entorno de
aprendizaje en el que los
derechos humanos sean respetados
y reconocidos.
En países de nuestra
Latinoamérica, en donde se
presentan diariamente
violaciones a los derechos
humanos y en donde es común
adoptar una actitud
"indiferente" para con los
mismos en tanto no nos involucre
directamente, programas como el
de educación en derechos humanos
debieran de ser una prioridad en
las escuelas, a fin de
garantizarles a las próximas
generaciones una mejor calidad
de vida. Sin embargo, poco, por
no decir nada, vienen realizando
los gobiernos Latinoamericanos
para apoyar el nuevo programa
mundial para la educación en
derechos humanos, proclamado por
la Asamblea General de las
Naciones Unidas conforme a la
Resolución 2004/71 de la
Comisión de Derechos Humanos de
dicho organismo.
No creamos que por existir un
programa escolar de educación
cívica (también llamada
educación moral, educación en la
ciudadanía, educación
intercultural, educación para la
paz, educación global), se cubre
la educación en derechos
humanos. No, el estudio del
civismo y de la ciudadanía
facilitan a los alumnos
actitudes y conocimientos para
el ejercicio de sus derechos,
mientras que la educación en
derechos humanos proporciona un
marco general para llevarlo a la
práctica y, a su vez, apunta a
la creación de una vía a la
aplicación de valores sobre la
base de los derechos humanos.
Amnistía Internacional va a
ejecutar, por Latinoamérica,
Canadá y el resto del mundo,
acciones para que los gobiernos
adopten la educación en derechos
humanos en sus programas de
educación nacional o para que se
amplíen y se les den más
relevancia y recursos. Como
parte de esta gran tarea,
Amnistía Internacional viene
recomendando el envío de
postales a los ministros o
parlamentarios (congresistas,
senadores, diputados),
pidiéndoles que la educación en
derechos humanos se imparta en
las escuelas o que, si ya se
hace, se dé más relevancia y
recursos a la enseñanza de la
misma. Esas postales se
encuentran disponibles, de
manera gratuita, en los
siguientes enlaces en Internet:
- Dos modelos de postales para
las escuelas de primaria en:
http://www.amnesty.org/resources/pdf/hre/hre-postcard-primary-esl.pdf
- Dos modelos de postales para
las escuelas secundarias en:
http://www.amnesty.org/resources/pdf/hre/hre-postcard-secondary-esl.pdf
Nosotros -como individuos de la
sociedad civil- podemos
contribuir a la loable campaña
de Amnistía Internacional, pero
en especial apoyar el programa
mundial de educación en derechos
humanos en los países de
Latinoamérica y el Canadá
mediante acciones tan sencillas
como las referidas líneas
arriba. Es una buena oportunidad
para hacer algo en favor de
nuestro país y de nuestras
próximas generaciones.
Periódico
"Correo Canadiense"
Columna "Latinoamericanos
Emigrantes"
Gentileza:: Alejandro Segura
Loarte [caselo@yahoo.com]
paginadigital |
|
  |
|
Ir al principio,
|
|
Noticias, opinión, política, derechos humanos, movimientos sociales, informes, latinoamerica |
|
|