|
|
El amasijo
CHARLAS DE BROADWAY
(Donde se habla de darle una mano a Bush)
Por: John Argerich
|
 |
 
|
|
En el barcito argentino que hay
cerca de Times Square, los
muchachos hablaban de política,
después de la reelección.
-Han triunfado los valores de la
América profunda -dijo el
Charlie Elordieta- A mí la
guerra en Irak me ne frega, che.
-¡Basta que por ese berretín no
aumenten los impuestos, digo yo!
-agregó uno que leía "El
Diario", haciendo grandes
burbujas de chicle- Porque las
bombas cuestan un kilo de guita,
¿sabés?
-Es plata bien gastada, si
mantienen la productividad
nacional -respondió el barman,
un mendocino al que llamaban "De
nada" por haber llegado a USA
para Thanksgiving, o sea el día
de Acción de Gracias.
Se había entrado al terreno de
las convicciones íntimas, y un
vivo pescó al vuelo la
oportunidad de hacer negocio.
-Señoras y señores, tengan Vds.
muy buenas tardes -dijo con voz
firme- Lo que afirma este
ciudadano es muy cierto, porque
el comercio libre asegura
nuestro estilo de vida. Y en
homenaje a ese ideal estoy
entregando seis condones
luminosos importados por la
módica suma de un dólar, como
promoción de la Universidad de
Columbia.
-¡Qué gran país! Siempre hay
quien te saque de apuros...
-repuso un recién llegado, que
había salido a buscar levante
por la calle 42.
Pero la charla estaba empezando
a deslizarse hacia un terreno
peligroso. Porque ya estamos
hartos de tanta pornografía y
socialismo.
-Eso es simplificar las cosas.
La culpa es de Bin Laden. Sería
infantil suponer que el déficit
presupuestario se deba a nuestra
incapacidad de fabricar
condones... -dijo Charlie,
entrando en calor.
-Por supuesto, hay otros
culpables... -añadió un tejano,
que con tanto porto por la
calle, iba al barcito a
practicar buen español.
-¡Despacháte!
-Mucho chicano, manito. Sin
ellos sobraría plata, y no
harían falta guerras para vivir
bien. Hay que tirarlos de vuelta
al Río Bravo.
-¡Déjese de disparatear!
-interrumpió una voz gangosa-
Eso es discriminación.
Era el Patrick Bengolea,
recordando los principios
aprendidos en la vieja facultad
de Córdoba 2122. Un valor
residente en Staten Island, de
visita allende la mar. Quien, a
mayor abundamiento, dejó las
ecuaciones exponenciales para
hacer bombas en 1977.
-El problema de Norteamérica yo
lo arreglo en dos patadas -dijo-
Porque si la guerra cuesta guita,
hay que bancársela. Y contra el
déficit presupuestario existen
dos caminos...
-¡Cómo sabe, el loco! -comentó
el que mascaba chicle.
-La cosa es sencilla -siguió
Bengolea, anticipando un día de
gloria- Más ingresos o menos
gastos. O mejor aún, un ataque
bipolar, como partido de truco
jugado en yunta.
-¡Ahora sí! -gritó la
concurrencia, que por fin veía
la luz al final del caño.
El Patrick venía preparado,
repartiendo unas hojas impresas
con la compu del laburo en papel
amarillo, que iban al grano. Y
para no alargar la historia, a
continuación reproducimos su
texto, como un esfuerzo de
divulgación cultural.
GUIA PARA EL SANEAMIENTO
ECONOMICO
Capítulo I: Ingresos.
Créanse los siguientes nuevos
gravámenes:
1.- Impuesto a la vejez. Los
ancianos son carísimos. Por lo
tanto, a partir de la
jubilcación, aportarán 500
dólares anuales por año de
sobrevida. Quienes mueran a
mitad del año fiscal, pierden
todo derecho de restitución.
2.- Impuesto al pelo oscuro.
Siendo los extranjeros una
inmensa carga y vista su
desenfrenada reproducción,
tributarán así: Pelo castaño
oscuro 300 dólares por año, pelo
negro 500 dólares por año, mota
2.000 dólares por año.
3.- Impuesto a los saludos de
Navidad. Esta costumbre indica
disponibilidad de tiempo libre,
adecuada base imponible, porque
como bien sabemos, el mismo es
oro. 5 dólares por tarjeta
despachada entre el 1 y el 24 de
diciembre.
4.- Impuesto a la ayuda social.
Justo gravámen, por tratarse de
ingresos logrados sin esfuerzo.
La tarifa será de 10% el primer
mes, 20% el segundo, y así
sucesivamente. Luego de diez
meses, no hay más progresividad.
5.- Impuesto de entierro. Esta
diligencia implica transitar por
áreas que deben ser vigiladas,
para ahuyentar a los ladrones de
cadáveres. 1.000 dólares por una
única vez.
6.- Impuesto a los idiomas
foráneos. Toda persona nacida
fuera del país, hija de
extranjeros, o emigrada durante
365 días se considera bilingüe.
Razón suficiente para que pague
1.200 dólares anuales por ese
lujo. A los ciudadanos nativos
se les cobrará 600 dólares por
año, pues todos hablan al menos
inglés y slang.
7.- Impuesto territorial
pasajero. Esperar en lugares
públicos (generalmente haciendo
cola) implica un goce temporario
de valiosos predios fiscales,
que mal puede ser gratuito.
Impónese por tanto, una tarifa
de 0,50 dólar el minuto, o
fracción. Los postes donde para
el transporte colectivo, las
oficinas postales, los centros
sanitarios, y todo ámbito capaz
de recibir multitudes, contarán
con relojes fichadores para
tarjetas plásticas.
8.- Impuesto a la piel tostada.
Señal de extranjería o turismo,
que es praxis fiscal gravar. 10
dólares cada vez que el
contribuyente se tope con un
inspector. Si en la cabeza aquel
lleva plumas, turbante o velo
islámico sufrirá un recargo del
30%.
9.- Impuesto comulgante. Visto
el efecto de los ritos sobre la
inteligencia nacional, ha de
tributarse 10 dólares por
hostia. Si hay vino, 5 el trago.
La iglesia respectiva es agente
de retención.
10.- Impuesto al estado civil.
Relaciones posesivas
generalmente representadas con
anillos, que aportan justa base
imponible, como las chapas de
los autos. Matrimonios 1.500
dólares por año, rejuntes 750
dólares por año, solteros y
divorciados gratis
Capítulo 2: Erogaciones.
Como complemento del plan
financiero, suprímense los
siguientes gastos:
1.- Búsqueda de Bin Laden.
Total, ¿para qué?
2.- Premio Jimmy Carter de la
Paz. No sea que lo gane algún
loco expulsado de Suecia.
3.- Embajadas en todos los
países pobres. Mucho ruido y
pocas nueces. Dediquémonos en
cambio a fomentar las buenas
relaciones con los dictadores
amigos, "nuestros hijos de
puta", como decía cariñosamente
el presidente Theodore Roosevelt.
4.- Enseñanza obligatoria.
Siendo éste un afán de ricos,
que lo pague quien pueda. Al fin
y al cabo, nuestros antepasados
eran analfabetos y nadie
escribió a los diarios,
quejándose.
5.-Envío a domicilio de facturas
por servicios públicos. Los
interesados deberán retirarlas
personalmente, antes del
vencimiento.
6.- Revisión de vehículos
automotores. Sus dueños
acreditarán buen funcionamiento,
por declaración jurada.
7.- Alumbrado público. Otro
gasto superfluo, que debe ser
abolido de inmediato. Para
solucionar los problemas de la
nocturnidad, está el práctico
casco minero con farol.
8.- Recepción de refugiados.
Práctica inamistosa con países
donde se pueden hacer buenos
negocios.
9.- Recolección de residuos. Que
cada ciudadano asuma su
responsabilidad, y se deshaga de
ellos sin paternalismo estatal.
10.- Alimentación de los presos.
Bueno estaría que después de las
jodas que se mandaron, los
invitemos a comer gratis.
-¡Mandémosle el proyecto a Bush!
-dijeron, con entusiasmo, los
muchachos del bar- Con eso y
cualquier pavadita que surja
sobre la marcha, se equilibra
enseguida el tesoro público.
-¡Y volveremos a ser la tierra
próspera que conocieron los
peregrinos del Mayflower!
-agregó el que mascaba chicle.
-¡Adelante, americanos! -dijeron
todos- Para salir del déficit
sólo hace falta decisión.
THE END

Copyright: John Argerich, 2003
All rights reserved.
La serie quincenal "El amasijo" se publica regularmente en veintidós medios, de siete países, existiendo una versión en idioma inglés.
* ** * *
Curriculum
vitae clic aquí
paginadigital |
|
 
|
|
Ir al principio,
|
|
Noticias, opinión, política, derechos humanos, movimientos sociales, informes, latinoamerica |
|
|