|
Informe especial fenómeno "el
niño - oscilación sur"
Introducción
Dado el interés manifestado por
distintas provincias en relación
a la evolución de la situación
climática en el Océano Pacífico
y su vinculación con el fenómeno
de El Niño, el Sistema Federal
de Emergencias continúa el
monitoreo acerca de la evolución
de este fenómeno mediante datos
obtenidos de distintas fuentes
que monitorean dicha situación,
corren modelos matemáticos de
predicción y publican las
conclusiones obtenidas respecto
a la probable evolución de dicho
fenómeno.
A efectos de sistematizar los
conocimientos acerca del
Fenómeno de El Niño, el informe
de situación correspondiente a
este mes es precedido por uno
descriptivo del fenómeno en
cuestión.
ANTECEDENTES
La recopilación y estudio
sistemático de datos climáticos
a escala global, desarrollada
especialmente a partir del siglo
XX, ha permitido vincular
alteraciones climáticas cíclicas
que ocurren a escala global, con
variaciones significativas del
tiempo meteorológico a niveles
regionales y locales.
Sin lugar a dudas, dentro de
estas alteraciones, la más
significativa a nivel del
Hemisferio Sur es la conocida
indistintamente como “Corriente
del Niño”, “El Niño”, “fenómeno
de El Niño”, “El Niño -
Oscilación Sur” y variaciones de
estas denominaciones.
En el presente informe, y en
aquellos que sigan a
continuación, se la denominara
fenómeno El Niño - Oscilación
Sur y, abreviadamente ENSO, por
las iniciales de El Niño -
Suthern Oscillation (Oscilación
Sur en inglés, utilizando la
abreviatura que recibe este
fenómeno en la bibliografía más
moderna sobre el tema).
OBJETIVOS
Los objetivos del presente
informe son:
· Describir el fenómeno ENSO.
· Mantener actualizado al nivel
de decisión acerca del fenómeno
ENSO en desarrollo.
FENÓMENO EL NIÑO - OSCILACIÓN
SUR
Este fenómeno es un caso muy
complejo de interacción
mar-atmósfera, cuyo origen se
desconoce.
Para su comprensión se
describirán sus aspectos
oceanográficos y meteorológicos
por separado.
Aspectos Oceanográficos
Este fenómeno se manifiesta por
la aparición, hacia el sur del
golfo de Guayaquil, de aguas
superficiales ecuatoriales
asociadas a la intrusión de
aguas subsuperficiales de la
corriente de Cromwell.
Se caracteriza por ser de tipo
costero, acompañado por cambios
bruscos del tiempo y aparece
como una lengua de agua
superficial muy cálida y con
bajas concentraciones salinas.
Esta corriente marina cálida es
irregular, transitoria, de corta
duración y reemplaza las zonas
de afloramiento de aguas frías
profundas (zonas de up welling),
que se verifican en las costas
de Ecuador, Perú y septentrional
de Chile.
Cuando comienza el fenómeno
tiene lugar un cambio en los
vientos alisios del sudeste tal
que la dirección de los vientos
predominantes cambia hacia el
continente.
Estos vientos, al venir cargados
de humedad oceánica, producen
tormentas en la región marítima
y costera y aumento en la
temperatura superficial del
agua. A medida que el incremento
de temperatura continúa hacia el
sur, aumenta el carácter de la
anomalía (de muy débil hasta
fuerte, pasando por débil y
moderado, según la clasificación
de Quinn et al., 1978).
Las aguas costeras al sur del
golfo de Guayaquil tienen una
temperatura de aproximadamente
22º C. Con la aparición del
fenómeno de El Niño la
temperatura se eleva hasta 7º C,
habiéndose registrado
temperaturas superiores a los
30º C. La salinidad, por otra
parte, disminuye de 35 partes
por mil a 32,7 partes por mil.
Estas anomalías en el medio
ambiente oceánico tienen efectos
ecológicos catastróficos, con un
correlato igualmente ruinoso
sobre la economía pesquera de la
región.
Aspectos Meteorológicos
Si bien el fenómeno de El Niño
aparece asociado a los
calentamientos irregulares de
agua en las costas de Ecuador y
Perú, en los últimos años se ha
comenzado a englobar, bajo la
denominación El Niño-Oscilación
Sur (o ENSO), fenómenos de mayor
escala.
Mientras que El Niño se utiliza
para describir el calentamiento
del agua del borde oceánico del
Pacífico occidental
subecuatorial, Oscilación Sur se
emplea para denominar la
relación entre episodios cálidos
en la superficie del mar y
variaciones climáticas a escala
global.
El primer indicio de la
existencia de la Oscilación Sur
se descubrió en 1897, al
comprobarse que las desviaciones
de la presión atmosférica en
Buenos Aires y Sidney
(Australia), guardaban una
relación inversa.
Análisis más extensos,
realizados en años
inmediatamente posteriores,
revelaron que esta oscilación
tenía un correlato en estaciones
ubicadas en distintos lugares
del mundo.
En las primeras dos décadas de
este siglo, Sir Gilbert Walker,
responsable del Servicio
Meteorológico de la India, trató
de encontrar un método que le
permitiera pronosticar
fluctuaciones interanuales de
los monzones, partiendo del
supuesto que éstos eran un
fenómeno de gran escala y que,
al correlacionar tales
fluctuaciones con la variación
de la presión atmosférica en
distintos lugares, se podría
establecer alguna clave para
realizar predicciones.
Según Walker, sus correlaciones
mostraron la existencia de tres
grandes oscilaciones
atmosféricas: dos en el
hemisferio norte (centradas en
los Océanos Atlántico y Pacífico
Norte) y una mayor y más
penetrante que llamó Oscilación
Sur y cuyos centros de acción
estaban en los trópicos.
Finalmente, durante el Año
Geofísico Internacional
(1957/58) se registró una
intensa configuración de
anomalías oceánicas y
atmosféricas en el Pacífico, que
llamaron la atención de un grupo
de científicos interesados en
relacionar interacciones de gran
escala entre la atmósfera y el
mar a la variabilidad climática
de pequeña escala.
A partir de ese año, sucesivas
investigaciones permitieron
configurar los esquemas de
circulación atmosférica tanto en
años normales como en años con
anomalías:
· Circulación en años normales:
en un año de características
normales el aire seco desciende
lentamente desde la alta
troposfera sobre las aguas más
frías de la costa sudamericana
del Pacífico. Fluye hacia el
oeste a lo largo del Ecuador
como parte del sistema de
vientos alisios del sudeste,
causados por la acción de alta
presión en el sudeste y baja
presión en el oeste. A medida
que se desplaza sobre aguas más
cálidas, el aire se va
calentando y humedeciendo hasta
arribar a la región de
Australia-Indonesia, donde su
humedad es condensada al
ascender en la zona de baja
presión, formando nubes que dan
abundantes lluvias en la región.
El retorno del aire se produce
por el flujo hacia el este en la
alta troposfera, cerrando este
esquema de circulación
bidimensional.
· Circulación en años en que se
registran anomalías: debido al
calentamiento del agua en la
costa sudamericana del Pacífico
se invierte el gradiente de
temperatura superficial del mar
(TSM) en la dirección
este-oeste. La presión desciende
en el Pacífico Central y
justifica, de esta manera, los
máximos de lluvia observados en
aquella región durante los años
anómalos. La circulación en gran
altura es predominantemente del
este y la célula se cierra con
el descenso de aire seco sobre
el Pacífico occidental, lo cual
trae aparejado sequías para la
región.
La disminución en la presión en
el sistema de altas
semipermanentes del Pacífico Sur
y el aumento de la presión en el
sistema de bajas ubicado entre
Indonesia y el norte de
Australia se denomina Oscilación
Sur.
El gradiente de presión entre el
este y el oeste del Océano
Pacífico se denomina Índice de
Oscilación Sur (IOS).
Relación entre Aspectos
Oceanográficos y Meteorológicos
En años normales, los vientos
alisios del este que soplan a lo
largo del Ecuador acumulan agua
caliente en el sector occidental
del Océano Pacífico (o sea en el
sector australo-asiático de
dicho océano).
Frente a las costas de América
del Sur los vientos alisios
llevan las aguas superficiales
mar adentro, permitiendo el
afloramiento del agua fía a la
superficie, dando lugar a tiempo
seco en las costas de Ecuador y
Perú.
Durante los episodios El Niño,
al disminuir el gradiente de
presión, los vientos alisios
decaen y comienzan a predominar
vientos del oeste. En la costa
sudamericana y en el Pacífico
Central aumenta la temperatura
del agua superficial y se
invierten las condiciones del
tiempo.
Existe una estrecha relación
entre las fluctuaciones de
temperatura del agua oceánica y
las variaciones en la intensidad
de los alisios, provocadas por
la inversión del gradiente de
presión.
Efectos del Fenómeno El Niño -
Oscilación Sur
Los efectos de este fenómeno son
los siguientes:
· Precipitaciones de gran
intensidad en las regiones
costeras de Ecuador y Perú (cuyo
clima en años normales es seco).
· Sequías en Australia.
· Ciclones tropicales en Tahití
(donde el clima en años normales
es seco).
· Precipitaciones de gran
intensidad en la costa de China.
· Temperaturas invernales
anormalmente bajas en EEUU y
Canadá; aumento en la frecuencia
e intensidad de los temporales
de nieve en esos países.
· Sequías en el centro-sur de
México y en América Central.
· Sequía en África del Sur.
· Acentuación de las condiciones
de sequía en el nordeste de
Brasil.
· Lluvias de gran intensidad en
las cuencas de los ríos Paraguay
(inferior), Paraná, Uruguay
(medio y superior) e Iguazú.
· Temporales de frío intenso en
Europa Occidental.
· Aumento en la frecuencia e
intensidad de las
precipitaciones de lluvia y
nieve en el Centro de Chile.
· Aumento en la frecuencia e
intensidad de las
precipitaciones nivales en la
Cordillera Central.
SITUACIÓN EN LA SEGUNDA QUINCENA
DE AGOSTO DE 2004
Durante julio de 2004 las
anomalías en la temperatura de
la superficie del mar (TSM),
aumentaron substancialmente en
el Pacífico Central Ecuatorial
(correspondiente a la Región
Niño 3.4), mientras que en la
región Niño 4 persistieron
anomalías superiores a +0.5 °C
durante el mismo mes.
El reciente incremento de las
anomalías positivas en le TSM,
así como su expansión hacia el
este en el Pacífico Ecuatorial
Central son indicadores de un
posible episodio cálido en
estado inicial.
A lo largo del mes de julio se
encontraron anomalías superiores
a +0.5 °C entre los meridianos
de 160° Este y 120° Oeste, con
anomalías superiores a 1 °C
extendiéndose entre los
meridianos de 180° y 125° Este.
Sin embargo el calentamiento
anómalo registrado en el
Pacífico Central durante julio
de 2004 tuvo poco o ningún
correlato en la distribución de
precipitaciones sobre la región.
Después de algunas anomalías
registradas tanto en los vientos
alisios (vientos constantes que
soplan en el Océano Pacífico de
este a oeste a la latitud del
Ecuador), como en el patrón de
precipitaciones durante junio y
principios de junio, tales
variables retornaron a la
normalidad hacia mediados de
julio.
Sin embargo, una onda oceánica
fuerte de Kelvin (fenómeno
propio del Océano Pacífico
durante el cual una masa de agua
cálida se propaga en forma de
ola desde las costas asiáticas
hacia las americanas), iniciada
durante junio como consecuencia
del debilitamiento temporal de
los vientos alisios, produjo una
profundización substancial de la
termoclina (plano que separa
aguas más cálidas superficiales
de aguas más profundas y frías)
y un aumento en las anomalías de
la temperatura subsuperficial en
el Pacífico central y este –
central a la latitud del
Ecuador. Se espera que esta onda
de Kelvin alcance la costa
sudamericana durante agosto.
Basado en las tendencias
recientes y en los
comportamientos oceánicos y
atmosféricos señalados
anteriormente es altamente
probable que las anomalías en la
TSM de la región El Niño 3.4
(correspondiente al Pacífico
Ecuatorial Central) se mantengan
en o por arriba de 0.5 °C hasta
finales de 2004 por lo menos.
En este momento no es claro si
esta situación provocará un
impacto en las temperaturas
oceánicas en la región El Niño
1+2 (esta región del Océano
corresponde a la costa
sudamericana del Pacífico) entre
agosto y diciembre de 2004.
Aproximadamente la mitad de los
modelos matemáticos de
pronóstico indican condiciones
cercanas a la neutralidad en el
Pacífico Tropical (anomalías
para la TSM de la región El Niño
3.4 entre –0.5 y +0.5 °C) entre
agosto y diciembre de 2004.
La otra mitad de los modelos de
pronóstico indican para la misma
región anomalías mayores a +0.5
°C que se desarrollarían dentro
de los próximos tres a seis
meses.
CONCLUSIONES
De acuerdo con tales modelos y
con las tendencias y
comportamientos oceánicos y
atmosféricos, se espera que
dentro de los próximos tres
meses se desarrollen condiciones
de evento ENSO cálido.
El desarrollo de un evento ENSO
de tipo cálido, conocido
popularmente como “Corriente de
El Niño”, reviste particular
interés para nuestro país por la
alteración en los patrones de
precipitación que provoca,
especialmente en la región de la
Cuenca del Plata.
Estas alteraciones han provocado
inundaciones catastróficas como
las de 1982/83, 1992 y 1998.
En principio, de confirmarse los
pronósticos adelantados
anteriormente, deberían
esperarse lluvias y crecidas
extraordinarias (aunque no
necesariamente configuren
situaciones de inundación), en
las cuencas de los ríos Paraná,
Uruguay, Paraguay e Iguazú y sus
afluentes (afectando a las
provincias de Mesopotamia y
Litoral) a partir de la segunda
quincena de marzo de 2005.
También es probable que el río
Uruguay presente algún evento de
crecida hacia noviembre o
diciembre del año en curso.
El Sistema Federal de
Emergencias continuará con el
monitoreo de la situación y
mantendrá informado a sus
integrantes de las novedades que
se produzcan.
FUENTES
· EL NIÑO/SOUTHERN OSCILLATION (ENSO)
DIAGNOSTIC DISCUSSION emitido
por CLIMATE PREDICTION CENTER/NCEP
Agosto 5, 2004
· El Niño-ENSO Forecast, Boletín
de la NOAA.
· Valdez, Alberto José y Carlos
E. Ereño, “El Fenómeno
Denominado El Niño y las
Inundaciones en el Paraná”, Org.
Techint, Boletín Informativo Nº
235, Bs. As., Oct.-Nov. 1984.
Oscar Daniel Moscardini
José Norberto Iácona
Gelly y Obes 2289 - 4º piso -
Te:4809-1629/1571 fax:4809-1691
sifem_argentina@ssi.gov.ar
Gentileza: Revista Koeyu
Latinoamericano [
koeyu@cantv.net ]
paginadigital |