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La pócima
por Oscar Portela
Abatida la noche del deseo,
sobre las blancas
plumas de la garza, solo en vilo
la nada yace,
y el silencio de la urna donde
reposan
las cenizas
que la vida, fútil sustancia, o
engañoso espejismo,
a ojos del mortal ponen
silentes: Así me digo
a mi mismo: cumplido está lo que
debió haber sido,
y escogieron los hados que
malversaron la obra
de los Días dorados de la divina
juventud:
La Soledad de Obra, las Horas
que
fatalmente tocan a Diana,
servidas están
en la Augusta mesa de los
inmortales ahora:
La soledad de un corazón como
tributo a la cólera
del Daimón ya fue cumplida: toca
hoy a mis manos llevar hasta mis
labios la pócima que un Dios,
por intermedio de las Horas, a
mi destierro destinara.
Oscar Portela- Corrientes-
Argentina- octubre del 2004
Gentileza:: OSCAR
PORTELA [
portelao@hotmail.com ]
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