|
ARGENTINA. El teatro de objetos: se multiplican los grupos y las técnicas
Los titiriteros vienen marchando
Cada año aumentan sus aportes en todos los estilos y con una estética cada vez más cuidada. Se abren escuelas y talleres para la formación profesional de los artistas. No sólo se utiliza el muñeco en espectáculos infantiles sino también en obras para adultos.
En estos momentos en la cartelera hay muchos espectáculos protagonizados por títeres, o que los incluyen. Se han multiplicado los conjuntos, las técnicas y las propuestas. El titiritero trabaja cada vez más "a la vista". Puede observarse un desarrollo en los distintos aspectos de la profesión. Crece el número de escuelas, talleres y cursos. Aunque siguen transitando por paseos y plazas, se ubican mucho más en salas convencionales y no convencionales.
Son escurridizos, independientes, traviesos y pueden ser terriblemente serios. Comparten cartel con los actores. Pueden estar hechos de los más diversos materiales, adoptar las más distintas formas, moverse de las maneras más insospechadas. Fuera del escenario son un objeto, una cosa. En el escenario cobran vida y una misteriosa fuerza de comunicación. En algunos lados se los llama títeres, en otros, marionetas o guiñol, teatro de muñecos y actualmente se maneja más la denominación "teatro de objetos", porque el títere es por definición "cualquier objeto que puesto en movimiento cobra dimensión dramática". Estos "objetos" movidos de cierta manera transportan sobre sí la carga de las emociones, los sentimientos, los temores y las necesidades de quienes los miran, mientras despiertan ecos insospechados en el inconsciente: todo depende de la mano que los mueve.
Todo esto no es nuevo. Lo que sí es algo para tomar en cuenta es la manera en que la estética del títere se ha diversificado: han aumentado los espectáculos de títeres para adultos, los pequeños actores han dejado de ser solamente los "de risa fácil", comparten el escenario con actores y músicos, proponen historias muy diversas y complejas: cantan ópera, como en "La flauta mágica" de Gabriela Marges; enseñan astronomía, como en "Sueños con estrellas", de Libertablas; representan a Shakespeare, como en "Romeo y Julieta" del Grupo de Titiriteros del San Martín; a Cervantes, como en "El Quijote", de Libertablas; a los clásicos griegos, como en "Mitos griegos a la criolla", de Perfil Griego, sin por eso abandonar ese lugar íntimo y recogido del cuento breve, ingenuo y tierno, como en "Huevito de ida y vuelta", de Silvina Reinaudi, o "Una historia de amor", de Marcelo Peralta. Tampoco faltan el humor y la picardía, la emoción que se concentra al máximo en los pequeños espectáculos unipersonales, como los de Sergio Ponce, Guillermo Bernasconi, Javier Cansino, Pablo Sáenz, entre otros.
Sergio Rower, integrante del grupo Libertablas, dice: "A principios de este año hubo un foro de titiriteros, y a mí me resultó especialmente gratificante encontrarme con tantos colegas hablando de temas profundos relacionados con la profesión. Creo que el movimiento ha crecido mucho, no solamente en cantidad. De hecho hay una irrupción, pero con mayor profesionalismo, que luego pasará por la decantación. Por ahora es muy interesante y señala puntas hacia una diversificación."
Sarah Bianchi, decana de titiriteros, directora del Museo Argentino del Títere "Mane Bernardo y Sarah Bianchi", comenta: "El títere no solo está presente, sino que está ocupando un puesto muy digno en el espectáculo. Personalmente agradezco esta tendencia que lleva a los titiriteros a intensificar el cuidado en cada detalle, no solamente del títere sino de ellos mismos, en reconocer que la estética es importante. Veo que hay muchos conjuntos nuevos que se preocupan por utilizar buenos textos, exploran nuevas técnicas, eligen con cuidado los elementos y tienen en cuenta la imagen visual, la unidad estética, cada detalle: las voces, los tiempos. Son chicos que cuentan con una base y saben que hay que investigar. En ese aspecto me interesó mucho el trabajo de Eva Halac con "El ruiseñor"".
"Veo estos cambios -continúa- en algunos de los espectáculos que presentamos en el Museo, como "Con la música a otra parte", del grupo El Yeite, que estará este fin de semana a las 16, o el conjunto De acá, que irá la semana que viene. También el grupo Aferrate a la baranda frecuenta nuestro retablo con "Irulana y el ogronte", de Graciela Montes, con mucho éxito."
LO VIEJO, LO NUEVO. A su vez, Silvina Reinaudi, directora y dramaturga de varios espectáculos del grupo Asomados Escondidos y que hace poco recibió el premio María Guerrero en espectáculo infantil por trayectoria, comenta: "Hay una nueva generación que está haciendo excelentes trabajos y que explora nuevas posibilidades, se atreve, pero con profesionalismo. También parecería que hay en los antiguos una tendencia a rehacer lo viejo, a rescatarlo. Esto es bueno a veces: el público recibe con alegría algunos retornos. Algunos espectáculos ya son clásicos: la gente ya los eligió. Pero cuando hablo de rehacer, me refiero a un trabajo en serio, volverlo a mirar y componer, hacerlo nuevo, es decir, resignificarlo, no reflotarlo. Nosotros estamos presentando una nueva versión de "La caja cerrada", en la que hicimos muchos cambios, pero hemos mantenido su esencia, y nos encontramos con una respuesta extraordinaria del público: son ellos en definitiva los que nos dan las claves para seguir creciendo. Pero eso significa valorar mucho cada detalle."
Cuenta el ejemplo de "Huevito de ida y vuelta", un espectáculo que Asomados y Escondidos presenta en vacaciones en el Centro Cultural de la Cooperación. "Cada vez lo vienen a ver chicos más chiquitos. Es asombroso con qué atención lo siguen. Si uno se pone a pensar, son unos cuantos objetos sobre una tabla de planchar, que funcionan como títeres de varilla, con la técnica de mesa. Las titiriteras sólo participan cuando sus caras quedan bajo la luz. Pero en realidad es un simple resorte de plástico que sobre esa tabla se transforma en un gusanito. Es algo mágico, logrado después de mucho trabajo, de muchos ensayos. A la gente le impacta todo: la sincronización, la estética, la manipulación cuidada y precisa. Es que de eso se trata -concluye- la magia sólo viene a posarse sobre el trabajo a conciencia. Y eso es lo bueno que veo en los nuevos aportes, porque una actitud reflexiva tiende a producir una maduración."
REFLEXIÓN Y CRECIMIENTO. Todos los titiriteros consultados señalan un crecimiento profesional, como si el títere pisara fuerte y seguro. Ya no se improvisa, se crea, se explora, pero buscando los recursos en un saber que se encuentra en la experiencia y el trabajo de muchos. Todos los consultados señalan la importante influencia del Periférico de Objetos en la búsqueda de nuevas posibilidades con el títere, y el reconocimiento de que todo objeto puede ser actor si así se decide.
"En este momento ya no sirve ser solamente autodidacto porque se tienen condiciones -dice Sarah Bianchi-. Hay talleres y escuelas, se dan cursos. Muchos protestan contra ellas, pero las escuelas forman, después cada uno encontrará lo suyo."
En este momento, las escuelas del teatro San Martín, la de Avellaneda, dan la posibilidad de preparación profesional a los que se inician. Cada vez más, los festivales incluyen talleres y foros. Actualmente el titiritero no solamente tiene que aprender a construir y manipular su títere, sino a construir su retablo, cultivar y educar su voz, trabajar la expresión corporal, conocer un poco de música y, tal vez principalmente, saber dónde pedir ayuda.
"Por ejemplo -sigue Bianchi- muchos descuidan no solamente la dramaturgia y no eligen buenos textos, sino que se olvidan de pedir ayuda en la dirección. Ellos dicen que no pueden darse el lujo de buscar alguien que los dirija; es cierto que es más trabajo y que cuesta dinero, pero la diferencia es muy grande."
Sergio Rower, al analizar su trabajo en Libertablas, dice: "Al "Quijote" ya lo vieron más de 30.000 chicos de escuelas; creo que nosotros también hemos crecido, buscando siempre la técnica que el texto nos propone y eligiendo los guiones de esos viejos y queridos libros de nuestras bibliotecas, los clásicos que queremos compartir con los chicos. Las maestras nos agradecen tanto que los trabajemos para que los chicos los conozcan. Y usamos todo lo que necesitamos, no importa si es guante, varilla, marote, teatro negro, a la vista o escondidos, lo que haga falta para contar lo que queremos. Lo importante es que sea teatro, que el actor y el titiritero encuentren el código en común con su compañero".
NIVEL UNIVERSITARIO. Daniel Spinelli, integrante del Grupo de Titiriteros del Teatro San Martín, autor y director de varias obras, entre ellas "Imágenes de Titiritierra", comenta con entusiasmo la creación del Cipto (Centro de Investigación y Producción en Teatro de Objetos), en la Universidad Nacional de General San Martín (Unsam). "La idea -dice- es producir e investigar dentro del ámbito académico. Nosotros actualmente coordinamos un taller de producción de títeres en la carrera de Licenciatura en Artes. La universidad está construyendo una sala especial para teatro de títeres experimental en un viejo galpón de los ferrocarriles, en Migueletes. Todas estas cosas son auspiciosas señales de crecimiento, ya que esta iniciativa está abierta a la comunidad titiritera en su conjunto. El títere es un personaje dramático, apenas se asoma crea un campo dinámico en el que están insertos todos, los actores y las cosas. El puestista, el director, tiene que poder coordinar todo esto."
NO VA MÁS. Tito Loréfice, también integrante del Grupo de Titiriteros del Teatro San Martín, director de algunos de los espectáculos del grupo, como el recientemente estrenado "Romeo y Julieta" en la sala Cunil Cabanellas, reflexiona: "El actual movimiento titiritero se va viendo como una tendencia a la superación. Antes no se cuidaba tanto el detalle, ahora quieren formarse más, producir mejores espectáculos, cuidar los aspectos interpretativos, pulir la dramaturgia. No se toma a la ligera nada: hay más demandas de cursos completos, de formación completa. No solamente hay abundancia de gente nueva buscando dar forma a su propuesta, y eso significa un desafío, una sana competencia, sino que el público conoce más, es más exigente, se te acerca comentando detalles que te asombran, es decir, la gente ya no se morfa ningún "así nomás"".
"Y eso es muy bueno -sigue- se ha ampliado la integración de técnicas, cada vez es más importante que el titiritero dé vida con su cuerpo a las emociones de su personaje. Por ejemplo, con "Romeo y Julieta" tuvimos que preguntarnos: ¿cómo hacer tragedia con títeres de guante, tan asociados al humor? ¿Cómo darle otro tono? Debatimos mucho y la respuesta estuvo en la integración titiritero y muñeco, trabajando a la vista. Es una experiencia nueva, de mucho trabajo, que incluso estamos perfeccionando para la nueva presentación del espectáculo, en agosto, o en octubre, de acuerdo con los compromisos del San Martín con el Festival Internacional de Teatro.
Universitarios o autodidactos, pequeños o grandes, en salas o en la calle, los títeres parecen encontrar en estos tiempos un lugar muy especial en una sociedad que tiene muchas ganas de que les cuenten historias.
Ruth Mehl. La Nación. 26 de julio de 2003
LA ESCENA IBEROAMERICANA
Toda la actualidad teatral iberoamericana en www.celcit.org.ar
en la sección Noticias
COLOMBIA. Mimí Lazo cierra la temporada de 'Cinco actrices latinoamericanas en escena'
Su monólogo va dirigido a las mujeres exitosas y su gran dolor de cabeza.
"Esta obra es para la mujer que sale a trabajar, ayuda a la familia, trabaja como un perro y, sobre todo, no consigue a un hombre a la altura suya, ni siquiera a media altura", dice Mimí Lazo, actriz venezolana, con el tono desparpajado que la caracteriza. Habla de El aplauso va por dentro, el monólogo que presenta durante dos semanas en el Teatro Nacional de la calle 71.
Acostumbrada a las entrevistas, por su trabajo como actriz, se encontró una vez con la periodista Mónica Montañés. En una charla descubrieron que sus historias eran universales. Terminaron hablando de hombres y de la soledad a la que el éxito condena a las mujeres. De ahí surgió la obra que ha superado las mil funciones desde su estreno en mayo del 96 y se ha presentado con éxito en diferentes países del mundo.
"La obra es lo que más quiero en la vida -dice Lazo, ahora que llegó para presentarla en Colombia en una corta temporada de dos semanas-. Me ha unido a tantas mujeres que la han visto. ¿Por qué? Porque habla del mayor problema que tiene una mujer de éxito: estamos fregadas las mujeres de éxito por la falta de hombres que nos den la talla".
A partir de ese momento, Lazo se vuelve un remolino de palabras: "Vas a la obra y se te sientes identificada, te advierto que puedes salir peor. Porque la idea no es dar soluciones. Pero sí te invita a no depender tanto de la aprobación de un hombre, a quererte más y a no estar contando con un hombre que está peor que tú. Las mujeres, a veces por el miedo a estar solas salimos con cada idiota. No nos damos cuenta de que a veces queremos solo hacer el amor y queremos ponerle atributos importantes al hombre que nos gusta, que es amabilísimo, que tiene esto, aquello... y no es nada. Entonces, el problema está en nosotras".
La obra, cuenta Lazo, ha ido creciendo con ella. Cuando Montañés la escribió, era prácticamente igual al personaje que representa, surgió de ella y fue escrita para ella. Ahora, reconoce que el mismo monólogo la hizo cambiar. "El aplauso va por dentro ha madurado junto conmigo. He cambiado mucho después de mil funciones. Aprendí a quererme un poco más y a no poner toda mi necesidad de ser feliz en nadie más que en mí misma. Sufrí muchísimo. Me casé como 80 veces (en verdad, son cinco) y pensaba que él error eran ellos. Y el error estaba en mí".
Cuando habla de éxito, no se refiere a fama o popularidad. Por eso, encarna a una arquitecta de éxito que tiene un proyecto y lo va a presentar ese día. "Pero como está pendiente de la llamada del gilipollas las 24 horas no se concentra. Estemos haciendo lo que estemos haciendo, seguimos pendientes del teléfono a ver si el hombre nos llama. Por esto, me atrevo a recomendársela a las mujeres que trabajan, salen repotenciadas", concluye Lazo.
El Tiempo. 22 de julio de 2003
ESPAÑA. Bond Portaceli estrena Lear en el Grec: Violencia contra la violencia
La preocupación por la violencia social y la corrupción del poder son dos constantes en la obra del británico Edward Bond, un autor casi desconocido en nuestro país, hasta ahora. Carme Portaceli estrena el 25 de julio en el Grec Lear protagonizado por Lluís Homar, montaje que coincide con Vermell, negro e ignorante, una de las Piezas de Guerra de Bond que Manel Dueso dirige en la Muntaner hasta el día 27.
Difícil. Ése es uno de los adjetivos más utilizados por la prensa británica para describir la obra de su controvertido compatriota Edward Bond, uno de los dramaturgos british menos british: “Yo escribo sobre la violencia con la misma naturalidad con la que Jane Austen lo hacía sobre las buenas maneras”, se autodefine Bond. Autor de más de treinta obras dramáticas como Saved, Early Morning y Lear, y cinco largometrajes (entre ellos el célebre Blow up, llevado al cine por Antonioni), Bond (1935) es un autor obsesionado por mostrar la corrupción del poder y la violencia que nubla el futuro de la sociedad. “La violencia encabeza nuestra sociedad y si no dejamos de ser violentos no tendremos ningún futuro. Sería inmoral que no escribiésemos obras que hablasen de la violencia”, asegura el dramaturgo.
El que fuera uno de los autores más representados en la década de los 60 en el Royal Court Theatre de Londres y de los más controvertidos del circuito inglés es prácticamente un autor desconocido en España: tan sólo se ha llevado a escena en cuatro ocasiones, entre las que destacan los montajes de Salvats, de Josep Maria Mestres (1998) y Estiu de Manel Dueso (2001). Ahora, dentro del festival Grec –la escena catalana parece la única interesada por el inglés– coinciden esta semana dos de sus obras más representativas: Lear (1972), que ahora lleva a escena Carme Portaceli a partir de mañana en el Grec, y la “Pieza de Guerra” Vermell, negro e ignorante (1994), que estos días presenta Manuel Dueso en la sala Muntaner hasta el día 27.
CORDELIA Y LA GLOBALIZACIÓN. Portaceli define la escritura de Bond como “muy visceral. Habla sin concesiones de la pobredumbre del poder y de la violencia”. Con esta puesta en escena la directora de Un enemigo del pueblo realiza un viejo sueño, ya que “era un proyecto que siempre había tenido en mente”.
En este texto Bond reescribe el mito de Lear con tinta fresca, hablando de los problemas que acechan a la sociedad moderna. Los personajes shakespearianos aquí son símbolos actuales: Lear representa el antiguo régimen, sus hijas son un trasunto de la globalización y Cordelia es la metáfora de los regímenes totalitarios de izquierdas. “Bond utiliza estos símbolos para hablar de la perversión política y social, y por eso no excluye ni a la cultura ni al teatro, que ahora están en manos del mercado. Para él la democracia es una democracia de mercado”, comenta Portaceli, quien subraya la riqueza de este texto. “Su lenguaje tiene un matiz esperpéntico para tratar la falta de moral y otro poético, aunque no deja de ser una poesía de la dureza”. El actor Lluís Homar –que actualmente rueda con Pedro Almodóvar– encarna a este Lear que Bond creó pensando en algún líder político concreto, “puede que Stalin”, dice Portaceli.
EL TEÓRICO DEL DRAMA. En una entrevista concedida a The Guardian hace dos años, Bond aseguraba que la Comedie Française llevaba toda la razón al señalarle como “el teórico del drama más importante desde Brecht”. Una responsabilidad moral subyace en sus textos –“porque nuestras sociedades son injustas”– aunque él eluda siempre el término compromiso. “El compromiso es algo innecesario –asegura Bond–. Si conectas con la gente a un nivel vital, entonces reaccionarán. No te puedes presentar ante unos trabajadores y decirles ‘aquí tenéis Hamlet’. Antes debes aprender el lenguaje de Hamlet, pero claro, eso lleva su tiempo”. Bond tampoco ha escatimado críticas a la hora de hablar del teatro, que considera “americanizado”, en el caso la escena británica, y “homogeneizado” cuando se refiere a la joven dramaturgia.
Itzíar De Francisco. El Mundo. 25 de julio de 2003
MÉXICO. Recobra festival nombre de Rosete Aranda
Afirman que uno de los mayores problemas que enfrentan los titiriteros es la falta de continuidad en los proyectos.
En México no hace falta rescatar el teatro de títeres, pues cientos de grupos se encargan de preservarlo, pero en la medida que se apoyen los festivales y se acuda a las funciones, sobrevivirá la tradición, consideró Gerson Orozco, coordinador del 18 Festival Internacional de Títeres que se realizará en Huamantla, Tlaxcala, del 1 al 16 de agosto.
El organizador del encuentro, que este año recobra, como lo tuvo al principio, el título de Rosete Aranda, apellidos de los hermanos que impulsaron este arte en el Siglo 19, dijo que uno de los mayores problemas que enfrentan los titiriteros es la falta de continuidad en los proyectos, debido a que los propios grupos se deben preocupar por conseguir los recursos para llevarlos a cabo.
Sergio Arturo Montero, miembro del Centro Mexicano de la Unión Internacional de la Marioneta, consideró que las instituciones oficiales deberían dedicarse al rescate del teatro de títeres, pues una población "tan pequeña" como la de los titiriteros mexicanos no puede abarcar todos los rincones del País. No obstante, agregó, en el Gobierno es donde "no hay apoyo".
"Lo que hacen las instituciones oficiales en sus programas es contratar a los artistas que ellos mismos seleccionan. Pero eso no provoca más que la ayuda en ese momento a esos grupos, no al movimiento en general. Nosotros quisiéramos que las instituciones promovieran centros de capacitación, escuelas, ciclos de conferencias, una serie de actividades que ayuden a mejorar nuestro trabajo", indicó.
Montero, quien también es restaurador y conservador de marionetas, dijo que hace falta la profesionalización del gremio, pues salvo una que otra excepción, quienes se dedican al teatro de títeres son autodidactas y optar por esta labor orillados por su "entusiasmo", ya que en el País no existe una escuela que enseñe este arte, además de que tampoco hay un teatro dedicado a los títeres.
"Nos preparamos hasta donde podemos, y eso resulta un freno al desarrollo porque desde el momento en que somos independientes y no hay apoyos oficiales, los titiriteros estamos más preocupados por ganarnos el pan. Eso nos quita tiempo para superarnos y avanzar. Prácticamente realizamos nuestro trabajo por amor al arte", señaló el también promotor cultural.
Inclusive, puntualizó, los apoyos gubernamentales a las compañías son cada vez menos, pues si antes se contrataba a varias para ofrecer temporadas de hasta 30 funciones, ahora sólo se contratan "tres o cuatro", además de que debido a los bajos recursos el centro ha tenido que cancelar por dos años consecutivos la Muestra Nacional de Teatro de Títeres, iniciada en 1997.
"Tratamos de que esta tradición se mantenga, pero existe el riesgo de que no se desarrolle lo suficiente. Tenemos la capacidad, pero no los recursos para alcanzar el prestigio de los grupos europeos", indicó.
"Existe el mito de que la televisión ha acabado con los títeres, pero es falso; la gente nomás ve el teatrito y acude, no sólo los niños sino también los adultos".
Armando Aranda, heredero de la familia de los Rosete Aranda, que llegó a crear más de 5 mil 100 marionetas, 450 de las cuales son conservadas en el Museo Nacional del Títere, en Tlaxcala, consideró que el público prefiere las funciones tradicionales, pero sobre temas contemporáneos.
En el festival participan más de 20 compañías de México, Venezuela, Cuba, Colombia e Italia, entre las que figuran Brujerías de papel, Tiripitipis, Hilos Mágicos, El Trujamán, La Trouppe, Dragón Rojo y Grupo 55. Las 84 funciones de títeres programadas se extenderán desde la sede, Huamantla, a los distintos municipios del estado, como Apizaco, Zacatelco y Santa Ana Chiautempan.
En el marco del festival se entregarán los reconocimientos Mérito Titiritero y Rosete Aranda a Roberto Romero y Tita Lizalde, respectivamente, por su labor de promoción del teatro de títeres.
Omar García. Reforma. 25 de julio de 2003
VENEZUELA. Muerte y veneno en escena
'Amanecí como con ganar de morir' y 'Veneno' reaniman las tablas venezolanas.
Dos obras avivan la escena teatral capitalina con una chispeante visión de la muerte y una peculiar mezcla de baile flamenco y teatro dramático, ambas a estrenarse este fin de semana en el teatro Trasnocho de Las Mercedes.
Rebeca Alemán, Ana María Simon y Martín Brassesco vuelven a la escena de Caracas este viernes a las 10:00 pm con el estreno mundial de Amanecí como con ganas de morirme, de la dramaturga venezolana Indira Páez (Crónicas desquiciadas), bajo la dirección de Mario Sudano.
'Esta es la primera producción de Water People Theater Company, establecida en la ciudad de Nueva York en diciembre y nuestra intención es hacer un festival de dramaturgos venezolanos cada año en la Gran Manzana', comentó Ana María Simon.
De nuevo las dos actrices, acompañadas por el versátil actor y bailarín Martín Brassesco, entregarán al público una puesta en escena que más allá de hacer reír por la fluidez de su texto, desmitifica el tabú de la muerte y lo coloca en el contexto de lo cotidiano. No se trata de una apología a lo macabro y mucho menos a la violencia sino una sátira desmitificadora del acto más importante de la existencia tras el nacimiento. Es algo tan sencillo como aceptar que el fin y el principio son dos caras de la misma moneda en la existencia humana.
'La muerte ha producido muchos eventos y obras desde un punto de vista sacralizado o muy mitificado', explicó Martín Brassesco. 'Esta obra se encarga un poco de bajar esa estructura terrible asociada a lo trágico, convirtiéndola en algo muy cotidiano y la gente se va a reír de cosas que nunca hubieran esperado'.
DRAMA CADENCIOSO. Veneno abre sus puertas este domingo con un espectáculo de flamenco-teatro basado en textos de Federíco García Lorca y Eurípides, protagonizado por la actriz Beatriz Vásquez, Javier Trujillo y las bailaoras Daniela Pérez, Gabriela Reyes y Adriana Dobarro.
Dentro de lo convencional que podría ser lo dramático y la tragedia de Medea, Yerma o Mariana Pineda, la pieza tiene una puesta en escena diferente que a muchos espectadores les recordará el teatro aventurero de otros tiempos por sus coreografías y la tramoya que eleva a la actriz a las alturas.
'Para mí ha sido refrescante esta propuesta porque me acerca mucho a mis inicios como director, esto en cuanto a la experimentación', dijo el director y productor Daniel Uribe. 'Hemos caído, si se quiere, en fórmulas teatrales muy manidas y pocos riesgosas mientras aquí se ve una fórmula que tenía tiempo que no se tocaba en el medio'.
Cuatro tragedias humanas extraídas del gran clásico griego y del inmortal poeta granadino sirven para establecer un venenoso diálogo que fusiona el zapateo flamenco _convertido en un lenguaje más_ con textos de gran carga poética.
'Una de las cosas que más se rescata de este espectáculo es la creación colectiva', confiesa Beatriz Vásquez, 'ya que las bailaoras me pusieron a bailar y fue un proceso bien bonito porque todos participamos en todo. Venía de hacer comedias y aquí estoy en un espectáculo bello por sus imágenes poéticas'.
Manuel Lebon. El Universal. 25 de julio de 2003
CELCIT-Argentina. Bolívar 825. (1066) Buenos Aires. Teléfono: (5411) 4361-8358
Presidente: Juan Carlos Gené. Director: Carlos Ianni. e-mail:
correo@celcit.org.ar
Gentileza::
LEVYS HENRY lopez l [ levys_lopez@hotmail.com
]
PAGINADIGITAL
|