laCuerda

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laCuerda

Una mirada feminista de la realidad

Año 5, No. 46

Guatemala, junio/2002

¿ERA ÉSTA LA GUATEMALA QUE QUERÍAMOS?

Editorial

Nuestras voces de cambio

Entrada

        De lo hecho y por hacer (Paula Irene del Cid Vargas)

        Sumario noticioso

La médula

        Ellas hablan de justicia (Wendy Santa Cruz)

        Izabal en la cuerda floja (Magalí Rey Rosa)

        No hay pisto que alcance (Andrea Carrillo Samayoa)

Femina sapiens

        Cómo la vemos (Producción colectiva de lasCuerdas)

Vida

        Como el viento, que se siente y no se ve... (Anamaría Cofiño K.)

La paseante

        Breve directorio cultural (Fidel Celada)

        Las mujeres bailan (Maurice Echeverría)

        Alaíde Foppa: El eco de un nombre hecho libro (Adelma Bercián)

Esta boca es mía

        Desigualdades de género y resistencia (Irmalicia Velásquez N.)

        Del miedo a ofender al derecho de decir 'no' (Ana López Molina)

        A Tity (Mónica Salas)

        Las ausencias en el debate sobre la tierra (Ruth Taylor)

Aquí y ahora

        Líneas invisibles del tráfico de mujeres, niñas y niños (Lizbeth Barrientos)

        Celebremos nuestra diversidad (Marlon Vega)

        Lesbianas Liberadas (Claudia Acevedo)

        Encuentro en La Habana (Laura E. Asturias)

        Anticoncepción de emergencia: Un derecho que nos pertenece (Fabiola González)

Campo pagado

        Propuestas e iniciativas contra el acoso y hostigamiento sexual (Secretaría Presidencial de la Mujer)

Movida departamental

        Albañilería, electricidad y carpintería para mujeres

        Lideresas en cooperativas

        Acciones de Madre Tierra

        Ejecutivo ratifica protocolos

        Una rosa por la paz

        II Encuentro Nacional de Mujeres Periodistas en Guatemala

Breve directorio cultural

Fidel Celada, guatemalteco, periodista y promotor cultural

La expresión cultural nacional, fruto de las vivencias de los jóvenes, está limitada por la sociedad. Esta expresión es rara vez fomentada por los que ya no son jóvenes, aunque alguna vez lo hayan sido. Y esto hace que surjan iniciativas independientes de chavos que quieren hablar, gritar o bailar.

Conformar un directorio de espacios o expresiones contraculturales parece imposible, dada la definición de contracultura. Encontrar espacios genuinos que se opongan a la cultura prevaleciente, en este país, es absurdo. Aquí apenas hay cierta cultura juvenil incipiente. Los que tratan de expresarse han creado asociaciones que realizan y promueven sus proyectos. La marginalidad de sus intervenciones y medios de comunicación, conforme pasan los años, se desvanece. Sus propuestas tratan, y muchas veces logran, llegar e involucrar a más jóvenes. Este es un listado de ellas:

Las editoriales

Hace aproximadamente cinco años, la Editorial X empezó publicando una revista llamada Anomía, cuando sus fundadores estudiaban en la Universidad Rafael Landívar. Luego se lanzaron a publicar libros. Tienen ya una colección considerable, de autores tales como Estuardo Prado, Maurice Echeverría, Julio Calvo o Javier Payeras.

Editorial Mundo Bizarro. Sus publicaciones tienden a ser artesanales. Entre los agremiados a esta casa editora están Pablo Bromo, Simón Pedroza, Jueves y Josué Eleazar.

El Zoom Super Estudio es una editorial joven con apenas seis meses de haberse formado. Ha publicado dos libros: uno de poesía (Javier Dardón) y el otro, de Maynor González y Adelaida Loukota, de cuentos. Su idea es combinar el texto con el diseño para lograr una propuesta visual coherente.

Las revistas

Incubus. Revista que surge en la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos. Es de corte eminentemente literario, y juega poco con las posibilidades de diseño. Sus editores son Edgar Quisquinay y Freddy Portillo.

La Chalupa se caracterizó por su irreverencia, y además por la meticulosidad de su prosa. Una revista de ensayo, ideada por ex landivarianos, contiene un artículo que causó ardor a muchos: "El manual del perfecto idiota landivariano", por Andrés Zepeda. También escriben allí Maurice Echeverría y Lucía Escobar. Está por estrenarse El Borracho, un esfuerzo mucho más ambicioso de este mismo grupo, que apuesta por un diseño y un contenido literario de avanzada.

Los patinadores tienen un "fanzine", el Microbio. Es una revista en formato pequeño (un cuarto de carta) en la que predomina la imagen. Jeffro de Bombas, su editor, pretende que a través de ella los lectores se enteren de otras subculturas, de otro tipo de expresiones y tendencias. Puede encontrarse en la tienda de patinetas Jungle.

El Supositorio. Comenzó como el órgano informativo de La Fosa Común. Ahora es una publicación irregular cuyo contenido raya en lo cómico, lo controversial y lo informativo. También tiene una sección para expresiones literarias. Sus colaboradores han sido muchos, desde Rodrigo Rey Rosa hasta Luis Carlos Pineda, pasando por Jessica Masaya y Wendy García.

Los colectivos

Caja Lúdica. Heredero de los festivales de Octubre Azul, este colectivo ha tomado por tarea el desarrollar las expresiones culturales en los barrios marginales de esta ciudad. Tienen por sede el antiguo Edificio de Correos, en donde imparten talleres de habilidades saltimbanquis.

Mundo Bizarro. Es el colectivo más antiguo de todos, fundado por el mítico Giovanni Pinzón y luego rescatado por Simón Pedroza. Además de ser un antecedente, trabajan en la creación literaria y artística en general.

La Fosa Común: Fundado también en la Landívar, este colectivo empezó formando las fiestas clandestinas ambulantes, que luego fueron sólo ambulantes. Estas fiestas sirvieron para brindar entretenimiento distinto a un grupo de jóvenes también distinto. Luego de cinco años de funcionamiento, se ha diversificado participando en el lanzamiento de discos, mostrando ciclos de cine y editando el Supositorio.

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Las mujeres bailan

Maurice Echeverría, guatemalteco, escritor

El vocabulario aterciopelado de los movimientos, los movimientos en la sustancia navegable del sonido, el sonido que todo lo cubre y lo devela. Bailar ha estado siempre de moda, no diremos lo contrario, ¿pero bailar así...? Lenta, es cierto, la cosa, y quizá en fiestas todavía estrechas si comparadas con la magnitud global del movimiento, pero la música electrónica acá promete un calendario continuo, muchas citas y sagas nocturnas, un público.

Quizá el colectivo 502 es el promotor más afinado en Guatemala de fiestas, djs y cultura electrónica. En una fiesta cualquiera, hay que ver lo que puede hacer un "set" de discos bien escogidos y eslabonados. Vean por ustedes mismos... los "glowsticks" trazan picassos espontáneos y fluorescentes en el aire, los cuerpos libres hoy, gregarios y a la vez individuales, reparten su energía, los giros persuasivos de las bocinas suben de tono hasta el escalofrío. Ahora mismo está poniendo la música dj Baby G, la primera dj local y mujer. O tal vez ahora mismo estamos hablando con ella, y asegura que no le gustaría que la oigan por ser una mujer que mezcla viniles en Guatemala -como si eso fuera una rareza imposible- sino por ser a secas una buena dj. A su modo de ver las cosas, el secreto de mezclar está en "la constancia, la dedicación, el ensayo continuo, tener alma hacia la música".

"Yo espero que la gente se vaya metiendo más en el rollo", anhela, a la vez que distingue: "yo he estado viniendo a las fiestas desde antes y la cosa ha subido mucho, la gente está apreciando más la música por lo que es, y la gente viene a ver los djs y qué bueno: es como ir a un concierto, sólo que vas a ver al dj en lugar de ver a alguien tocar".

María Fernanda López Bermúdez, colombiana, es una pieza importante dentro de 502. Su papel en la promoción de las fiestas hace de ella un testigo esencial de las mismas: "la gente está entendiendo de qué se trata". Sin embargo, asegura, le gustaría la presencia de más mujeres. "Tienen que ser más activas; el porcentaje de hombres en las fiestas es mucho mayor que el de las mujeres". Razona una explicación: "Los hombres salen solos pero las mujeres no. Muchas chavas si no las saca un hombre se quedan en su casa". ¡Así no es, chavas! "Si queremos divertirnos nos vamos a divertir con o sin hombres".

Por allí nos topamos con Sandra Patricia Nichols, frecuentadora asimismo de las fiestas. "Se trata de sentirte libre: podés venir como querrás, simplemente sos tú". Como mujer, dice sentirse cómoda en estos eventos: "la mayoría de las personas que vienen tienen una mente abierta, no tenés por qué estar reprimiéndote de absolutamente nada". Y agrega: "Siento que sí, que esto está creciendo; todo el mundo está poniéndose al tanto de las cosas..."

En la pista, todas y todos bailan. Esta felicidad, esta forma de no contaminarse por el tedio, se extenderá cada vez con más fuerza en Guatemala. Cuando de música electrónica se trata, bailar es simplemente inevitable.

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Alaíde Foppa: El eco de un nombre hecho libro

Adelma Bercián, guatemalteca, periodista

Decir que la biografía novelada "Alaíde Foppa. El eco de tu nombre" es un libro intimista sobre esta escritora, sería mentira. Media verdad por lo menos. Porque sí, es un viaje íntimo, pero no sólo por la vida de esta mujer sino también por la historia de Guatemala, México y Latinoamérica, países que fueron su escenario durante el tiempo que estuvo viva.

Escrito por la mexicana Gilda Salinas (quien, dicho sea de paso, tiene la fama -y la gracia- de rescatar mujeres excepcionales a quienes la historia no ha hecho justicia), este texto está magistralmente redactado y además se permite el lujo de ser original y sutil.

Los párrafos autoría de Salinas son poéticos y perfectamente documentados. Si bien se presenta como una biografía novelada, cabría en muchos géneros por separado y simultáneamente en varios. Humilde, la autora deja a sus lectores adentrarse en la vida de Foppa para que luego decidan en que género la insertan.

Hilvanada con testimonios de amistades y familiares de la poeta y cosida con sus poemas, la historia de esta mujer se cuenta de forma cronológica. Así, las voces de Elena Poniatowska, Luz Méndez de la Vega, Mario Monteforte Toledo, Laura Solórzano, José Luis Cuevas y Silvia Solórzano, entre otros, cuentan sus testimonios y Salinas logra hacerlos escuchar al transcribir casi textualmente sus palabras.

Alaíde Foppa, escritora, crítica de arte, catedrática universitaria, humanista y feminista, hizo un gran aporte a la vida cultural de Guatemala y México con su gran bagaje de conocimientos, les prestó su voz y su pluma a las víctimas del conflicto armado en este país y sentó las bases para visibilizar el movimiento de mujeres aquí.

"El eco de tu nombre" deambula entre sus páginas de manera melodiosa y susurrada. Sin embargo, no se permite la cursilería ni falsos romanticismos al iniciarse cada uno de sus siete capítulos con una recreación de lo que pudo atravesar la mente de Foppa durante su cautiverio.

Como dice la escritora mexicana Elena Poniatowska en la contraportada del libro, Gilda Salinas se permite esbozar una hipótesis de la desaparición de Alaíde y con todo el derecho, porque la construcción de la personalidad de esta mujer queda casi perfecta gracias a una obvia y basta documentación.

Este libro reúne los amores, los compromisos, las lealtades y desavenencias de una ciudadana del mundo, hija de madre guatemalteca y padre argentino, casada con un chapín y madre de cinco hijos.

Cuenta también la extensa labor profesional que Alaíde Foppa realizó no sólo en el campo académico sino también para la lucha de las mujeres y describe el mundo familiar que logró edificar para sus hijos y esposo e incluso para una madre autoritaria y poco cariñosa.

Aun cuando Salinas encuentra a una mujer al centro de muchas personas, logra aislarla para retratarla desde adentro y esculpe a una Alaíde cincelada por los convulsos acontecimientos que la rodearon hasta el día de su muerte (incluidas las muertes de su hijo menor y de su esposo y el enrolamiento de tres de sus hijos al movimiento guerrillero).

Una lectura para descubrir a una de las personas más influyentes de su tiempo; para leerla de cabo a rabo y contener la respiración. Este libro se une a la gran cantidad de pruebas que demuestran que Alaíde Foppa no desapareció como pretendieron algunos.

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Desigualdades de género y resistencia

Irmalicia Velásquez Nimatuj, guatemalteca, antropóloga k'iche'

No hay duda que las últimas décadas han sido trascendentales para las diferentes corrientes feministas que han surgido o se han fortalecido en el Primer y el Tercer Mundo. Varias generaciones de mujeres, por un lado, hemos sido testigas o actoras del cuestionamiento al que han sido sometidas las posiciones tradicionales de importantes instituciones sociales; por el otro, hemos visto el erosionamiento de las posturas respecto al rol que, según estas instituciones, deben desempeñar las mujeres. Estos cuestionamientos han provocado una pérdida gradual de poder y legitimidad en esas instituciones y fortalecido las posturas que emergen de los sectores femeninos.

Además de cuestionar a las instituciones sociales, las diferentes corrientes feministas están confrontando los espacios globales y locales en los cuales nos desenvolvemos. El campo de la economía política no es la excepción. Desde allí miles de mujeres alzan su voz y desafían los proyectos neoliberales controlados por un pequeño sector mundial pero irónicamente aceptados por la mayoría de Estados. En medio de este proyecto económico, mujeres organizadas y no organizadas denuncian, desde diferentes espacios, que el actual sistema económico, lejos de resolver la desigualdad en que vivimos, ha provocado que el número de mujeres sumergidas en círculos de desigualdad y opresión vaya en aumento.

Por ejemplo, la semana pasada en la finca El Paraíso, ubicada en la costa de San Marcos, tuve la oportunidad de reunirme con un grupo de mujeres, la mayoría mames, que denunciaban que hoy son más pobres que diez años atrás y cómo la pobreza las obligó a emigrar. A la vez desafiaron la propuesta de dedicarse sólo a atender una granja de gallinas. "Queremos gestionar el puente", afirmaron varias. "El puente permitirá que nuestros hijos e hijas continúen con su educación; además nos permitirá sacar nuestra producción y evitaremos a los intermediarios". Otras dijeron: "No sólo queremos molinos de nixtamal; también queremos salud para nuestro cuerpo". Días después me reuní con una de ellas en San Pedro Sacatepéquez para discutir el Anteproyecto de Ley Indígena que la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (CONIC) está socializando con diferentes sectores mayas y ladinos del país. Ella planteó que una Ley Indígena que no refleje la vida y la problemática de la mujer mam no podrá avanzar.

No cabe duda que la vida de las mujeres de la finca El Paraíso es una muestra de que los espacios locales, regionales y nacionales son irrumpidos por más mujeres mames, k'iche's, q'eqchi's o kaqchiqueles, quienes cada vez cuestionan a instituciones como el Estado, la iglesia o la escuela, pero al mismo tiempo denuncian los sistemas políticos y económicos que las oprimen. Así, están desafiando las estructuras de su entorno, enfatizando que la mujer maya ya no acepta estar al margen.

La vida, la denuncia, la propuesta y la resistencia histórica y cotidiana de estas mujeres mames son también muestras de cómo las corrientes feministas contemporáneas están nutriéndose desde las bases de las diversas subjetividades de las mujeres indígenas que vivimos en el Tercer Mundo.

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Del miedo a ofender al derecho de decir 'no'

Ana López Molina, guatemalteca, antropóloga

No quiero hablar de sexo. O al menos no sólo de sexo. Hablo de estar en un café y que llegue alguien a sentarse sin ser invitado. A encontrarse con alguien en la calle y no tener tiempo o deseos de detenerse. A estar en la cama pero no querer más que retozar un momento...

"Sos divina, sos perfecta, te admiro..." ¿Qué necesidad hay de escuchar este palabrerío? "Buscame, venime a ver..." No quiero darte todo mi tiempo. "Cuando te enamorés de mí, te voy a hacer sufrir..." No me interesa estar con un borracho, drogadicto y ¡viejo!

Te acercás para besarme. Me encanta tu pasión. Y te aparecen los tentáculos de pulpo. Quito una mano de aquí, y ya tengo dos allá. Me muevo para soltarme y estoy abrazada por la cintura... y otra vez esa mano allá.... y digo: ¡Ya no quiero esto! Ir hasta la frontera que yo quiero. Yo decido. Yo escojo. Sólo necesito tener el control. Ejercer el derecho natural a decir 'no'.

Sólo necesito ser libre de decidir. No quiero ofender, ni lastimar. Quiero decir la verdad. Y no inventarme mil excusas, mucho menos ser hipócrita. Una sola palabra es suficiente para decir lo que pienso, y no decirla es toda una carga social que estoy acostumbrada a soportar. De niña quería que mi mamá viera que yo era muy educada, que era muy amable. Y ahora ya no puedo soltarme de ese designio de la complacencia. Otras veces es porque quiero ser cordial. Pero la mayoría de las veces es porque no existe la forma cordial de la negación, por mucho que se le adorne. Socialmente, la absoluta disponibilidad para los demás es uno de los temas principales de la enculturación de las mujeres.

Llega alguien a platicar. Y empieza ese dolor en el tímpano de estar escuchando la interna vocecita rezongona que repite "andate, andate, no me interesa hablar contigo". Pero sólo yo puedo escucharla. Mientras tanto, mis ojos ven a todos lados, menos a quien habla. Y la mente, que si no está enfrascada en otra cosa, todo lo que puede pensar es en el poco interés que despiertan las palabras del recién llegado. ¿Por qué no le puedo decir que no quiero hablarle? ¿No es más ofensiva mi actitud de desinterés, mi mirada esquiva, mi falta de atención, que un simple 'no'? Y si no lo digo es por miedo a ofender, por miedo a parecer descortés, maleducada, pretenciosa, altanera y poco sociable. Pero definitivamente mi actitud es mucho más hiriente que un simple 'no'. Y tengo derecho a decirlo. Y tengo la obligación de no ofenderme si me lo dicen.

La pregunta que surge es si no estaré cerrándome al mundo al decir 'no' a todo lo no quiero. Porque hace que los demás vean en mí una pared. Porque en la escala de valores de la sociedad me hace parecer de todo, menos sincera. Pero no debiera ser así. Es la honestidad la que nos humaniza. Honestidad y transparencia. De la segunda no puedo huir: mis gestos me delatan, todos mis movimientos y mis expresiones gritan que NO, así que no hay razón para que mi voz no lo exprese... en la forma más dulce, cortés y socialmente aceptable.

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A Tity

Mónica Salas, peruana

Hay encuentros que me trastornan y me desnudan, me sacan de la burbuja en que me interno para poder seguir viviendo dignamente.

"Mataron a la Tity", decía el titular de ayer en un periódico, y más abajo: "Hallan a mujer en el Relleno Sanitario de la zona 3". Me supo tan a muñeca el sobrenombre, que me llené de ternura y no supe bien qué decir frente al hecho de que se despida públicamente a una persona con un titular de este estilo. No pude ponerme de acuerdo en relación a si era una manera cariñosa de terminar de contar la última historia de alguien -así, llamándola simplemente por su apodo- o si se la irrespetaba de tal manera que ni siquiera se mencionaba su nombre, su verdadero nombre.

En la segunda página, el artículo detallaba minuciosamente la forma como había sido asesinada Tity y paralelamente, en un mini recuadro, aparecían datos de otras mujeres asesinadas en el transcurso del mes de enero, en diferentes zonas de la capital. Una noticia más, en la misma página, daba cuenta del suicidio de una joven que se había tirado de un puente, dejando una nota que decía: "Si no lo cumplo, no te amo".

Desperté. ¿Era éste el mundo donde vivía? ¿Cómo era posible que fuera tan brutal y yo no reventaba diariamente en él? Quise convencerme de que se trataba de una realidad fantaseada por alguno que narraba historias macabras acerca de las mujeres, pero no funcionó. Tanta violencia en cierto modo lejana, pero palpable, me hizo dudar de que se trataba simplemente de una de las tantas manifestaciones humanas que resultan siendo una constante en el entretejido de la historia. La idea de que siempre ha habido violencia y la seguirá habiendo comenzó a quedarme grande, floja, enorme en el cuerpo, y con esta sensación mis niveles de tolerancia frente a los hechos violentos, que por vivir en sociedades como la nuestra son bastante holgados, resultaron desmoronándose.

Tuve miedo que me pasara lo que a Tity, aunque me pasara sólo la mitad de lo que le pasó a ella. Reconocí que no era un temor nuevo, sino que se trataba de un temor permanente que llevo conmigo por el hecho de nacer y vivir como mujer... Un temor invisible, irreconocible, que me acompaña. Un miedo puto que me acoraza, que me reviste con una armadura, hasta que a veces ésta se me cae ruidosamente, sacándome del olvido en el que entierro hechos violentos más grandes... Y ya despierta, me hace soñar con crear de a pocos un mundo en que los seres humanos no tengan un final tan infeliz.

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Las ausencias en el debate sobre la tierra

Ruth Taylor, Red de Mujeres Periodistas en Guatemala

¿Dónde quedan las mujeres en el debate acerca de la tierra que se desarrolla actualmente en los medios nacionales? La respuesta es fácil. No están por ningún lado. Están presentes algunas "expertas" del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN) y del Centro de Estudios Económicos y Sociales (CEES), quienes opinan que repartir tierras generaría más pobreza. Y está la directora ejecutiva de la Cámara del Agro, Patricia Monge, que exige a las autoridades que hagan respetar la ley y lleven presos a los "invasores" de fincas.

Pero las otras mujeres -expertas en la vida real- que comen, beben, trabajan y duermen esta problemática agraria de que tanto se habla, ¿dónde están? A ellas sólo las vemos cuando llegan moribundas por la desnutrición al Dispensario Betania de Jocotán, o en fotos al lado de sus hijas e hijos igualmente desfigurados por el hambre. De vez en cuando también las vemos como participantes en algún proyecto de desarrollo local financiado por la cooperación internacional.

Sin embargo, de este debate nacional, que se centra en términos como propiedad privada, seguridad jurídica, Estado de Derecho y desarrollo económico, ellas quedan excluidas. Durante una reciente iniciativa de la cooperación alemana (GTZ), llamada K'ulunik (intercambio), se escucharon algunas de sus preocupaciones.

Las campesinas son mayoría en el área rural. Algunas, pocas, son propietarias; muchas otras quisieran serlo. Para estas mujeres, el acceso a la propiedad privada, su defensa y la seguridad jurídica sobre ella son temas de sumo interés. Las que tienen el título de sus tierras necesitan que éste sea seguro, que ningún hombre se lo vaya a arrebatar y que dentro de veinte años ningún terrateniente aparezca de la nada, con los tribunales y la policía como respaldo, aduciendo que él es verdadero dueño de las mismas. También requieren que los técnicos de Fontierra les consulten para los proyectos y planes sobre las propiedades a sus nombres.

Muchísimas más mujeres del campo son trabajadoras de fincas, aunque no aparecen en las planillas de sus patrones ni reciben salarios por las labores que realizan. De ellas, miles ahora están desempleadas, desalojadas de las fincas de café donde trabajaban, sin recibir prestaciones ni indemnización, en violación flagrante de las leyes del país. El respeto a las leyes y el Estado de Derecho son conceptos que estas mujeres nunca han conocido en la práctica.

Entre las trabajadoras rurales están también cientos de miles de guatemaltecas que forman parte vital de la economía campesina, quienes con arduas actividades reproductivas y productivas no remuneradas tratan de mantener alejados de sus familias el hambre y la muerte. ¿Cuántas de ellas deben pasar diariamente por alguna finca cafetalera abandonada mientras sus hijas e hijos apenas sobreviven? Para estas mujeres la repartición de tierras no es ningún paliativo ni un camino hacia la pobreza. Al contrario, una repartición acompañada de mecanismos adecuados podría conducir a un desarrollo integral, equitativo y sostenible.

El modelo de latifundio-minifundio, no la repartición de tierras, es lo que genera pobreza, ineficiencia e improductividad en Guatemala. Es el latifundio, no las pocas parcelas de las familias campesinas, el responsable de la actual crisis del café. Y es precisamente este modelo el que los grupos campesinos quieren cambiar por uno de desarrollo integral donde la propiedad privada y la seguridad jurídica no sean privilegios de unos pocos sino un derecho de todas y todos; donde el Estado de Derecho haga cumplir todas las leyes, tanto penales como laborales y fiscales; donde no se premie la ineficiencia ni la ilegalidad sino se garantice el acceso equitativo a los recursos, la infraestructura, los servicios y la toma de decisiones.

Al igual que las mujeres rurales, estas propuestas sí existen, pero son excluidas del debate sobre el tema en los medios nacionales.

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Líneas invisibles del tráfico de mujeres, niñas y niños

Lizbeth Barrientos, Red de Mujeres Periodistas en Guatemala

Elissa Steglich, del Instituto Internacional de Derechos Humanos de la Universidad DePaul (Chicago), y Laura Langerber, de la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM) de la Organización de los Estados Americanos, sostuvieron un encuentro con la Red de Mujeres Periodistas.

Ambas consultoras preparan un estudio sobre el tráfico de mujeres, niñas y niños con fines de explotación sexual en este continente, que incluirá propuestas de prevención y solución. El objetivo del mismo es lograr que los Estados tomen acciones prontas y eficaces para acabar con esta actividad delictiva "más rentable después del tráfico de drogas".

Si bien es cierto que la problemática afecta a todas las naciones del mundo, sigue siendo un tema del que poco se habla en los medios masivos de comunicación y áreas de investigación académica. Ello plantea un reto importante para las sociedades, especialmente para eliminar sus causas.

Según Naciones Unidas, dos millones de personas han sido objeto de tráfico y sometidas a servidumbre sexual, siendo las principales víctimas mujeres jóvenes, niñas y niños. La realidad de la situación en América se ha contabilizado poco y existe un escaso seguimiento legal de esta problemática en el contexto regional.

Matizado por diversos factores, este tipo de tráfico tiene en Guatemala connotaciones socioeconómicas de primer orden. Hay que considerar un tejido social deteriorado por el conflicto armado, las nefastas secuelas de la globalización que profundiza las diferencias entre ricos y pobres, así como los procesos migratorios masivos. Todo se conjuga en una realidad que pasa inadvertida, a pesar de tener muchos tentáculos.

El reto es para todos. Para los medios implica sintonizar el criterio editorial con la proyección de la publicidad, a fin de evitar que se denigre la imagen de las mujeres y circule información disfrazada que ofrezca servicios vinculados al tráfico de personas con fines de explotación sexual.

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Celebremos nuestra diversidad

Marlon Vega, guatemalteco, integrante de OASIS

Durante junio de cada año, alrededor del mundo se celebra el Mes de Orgullo GLBTT (Gay, Lésbico, Bisexual, Transgénero, Travesti y Transexual). No es una celebración arbitraria ya que, como toda la historia de la diversidad sexual, tuvo raíces trágicas.

El 27 de junio de 1969, en Nueva York, se llevó a cabo una redada en el bar gay "Stonewall", donde las fuerzas de seguridad abusaron de las personas que asistían al lugar, con saldo de varios muertos y heridos. Por aquellos años, además, se vivía el pleno apogeo del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos. El acontecimiento de "Stonewall" hizo que en las principales ciudades de aquel país hubiera movilización de grupos gay y lésbicos, exigiendo que se aclararan aquel hecho y el respeto a sus derechos fundamentales.

A partir de entonces se conmemoró ese día como el inicio de la ruptura del silencio que había envuelto a la diversidad sexual y como el nacimiento de un movimiento que culminaría, entre otros, con la creación de la "International Lesbian and Gay Association" en 1978.

El matiz gris y triste que envolvió a esta fecha fue cambiado después de 1982, cuando se le dio un giro político distinto, ya no sólo exigiendo el respeto a los derechos humanos GLBTT, sino celebrando la diversidad y tolerancia dentro de esta comunidad. En varios países comenzaron a hacerse competencias deportivas y presentaciones artísticas como parte de los festejos, por lo que la celebración se extendió a todo el mes de junio.

En Guatemala esta celebración se ha documentado debidamente desde 1996 en OASIS (Organización de Apoyo a una Sexualidad Integral frente al Sida), con diferentes actividades culturales, artísticas, deportivas y sociales. Cada año se han dado giros al Mes del Orgullo, pero siempre el objetivo ha sido la construcción y consolidación de una cultura GLBTT con identidad y orgullo propios. En 1998 se instituyeron los premios anuales de Afiche, Poesía y Cuento, y recién en este año se incorporó el premio de Oratoria.

A partir del 2000, y gracias al impulso y trabajo del Grupo Promotor del Colectivo Gay Lésbico de Guatemala, se inició la tradición de la Caminata del Orgullo, la cual se tiene planificada para el próximo 22 de junio. Es tradición mundial que en las principales ciudades se realice una marcha o caminata de Orgullo GLBTT. Las más famosas son las de Nueva York, París y Estocolmo.

Quienes formamos parte de la Diversidad Sexual somos conscientes que no debemos seguir dejando que nos victimicen ni que vulneren nuestros derechos. Nuestra situación de silencio y ocultamiento es un elemento que nos ha hecho caer en el juego de la violencia. Por esa razón, y porque nadie en nuestra comunidad es desechable ni desdeñable, es que reivindicamos nuestros espacios mediante demostraciones públicas políticas y culturales; porque soñamos, como dijo Hillary Swanck, con que "llegue el día en que no sólo aceptemos nuestras diferencias, sino también las celebremos".

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Lesbianas liberadas

Claudia Acevedo, guatemalteca, fundadora de Lesbiradas

Lesbiradas es una colectiva de lesbianas diversas que compartimos identidades, necesidades y anhelos que juntan una experiencia que busca emancipar nuestra existencia. Nacimos como colectiva a finales de 1999, a partir de la evaluación que algunas hiciéramos sobre las nuevas sujetas sociales y la participación ciudadana, viendo cómo la lesbofobia ha generado paralización, violencia e invisibilización en las lesbianas.

Unos años después de iniciado el proceso interno nos vemos a nosotras mismas como colectiva lésbica autónoma y diversa, que trabaja de manera consensuada, para visibilizar nuestras identidades y transformar la situación de exclusión, represión y discriminación que enfrentamos. Ello a través de espacios sociales y políticos, para el fortalecimiento individual y colectivo. Generamos procesos de reivindicación de nuestros derechos humanos, basados en el respeto, la dignidad y la libertad.

Queremos emprender acciones directas y creativas para eliminar todas las formas de discriminación contra nosotras pero, sobre todo, estamos dispuestas a iniciar procesos internos y externos de emancipación de toda la vida nacional, de la diversidad sexual y específicamente de las lesbianas guatemaltecas.

Lesbiradas también se plantea como una colectiva de identidad, que a la vez se convierte en su política, una política sexual basada en la apertura de espacios para otras lesbianas guatemaltecas que quieran participar en procesos para fortalecer sus identidades y las identidades diferenciadas de toda la comunidad.

Vemos dichas diferencias como una fuente de enriquecimiento, porque estamos hablando de encontrarnos en un punto común de emancipación: lesbianas mestizas, indígenas, académicas, privadas de libertad, feministas — identidades diversas que nos han dado la posibilidad de crecer e integrar nuestra lucha en una lucha sin discriminación de ningún tipo.

En este camino de andar juntas y convertirnos en una organización para la comunidad lésbica de nuestro país, hemos dado grandes e importantes saltos de incidencia hacia nuestra meta. Uno de ellos es el haber obtenido nuestra personería jurídica como grupo abiertamente lésbico, lo cual implica para nosotras la posibilidad de lograr nuestro sueño de ser autónomas.

Para arrancar con acciones concretas, vamos a impulsar en este mes de junio una campaña de visibilización masiva a la cual hemos denominado BASTA. Consiste en colocar calcomanías, mantas y afiches en puntos estratégicos de la ciudad. Queremos proyectarnos y que se escuchen nuestras demandas. Queremos poner un alto a la discriminación.

Asimismo, junto a otras organizaciones de la Diversidad Sexual, estamos impulsando un anteproyecto de ley que sancione cualquier forma de discriminación contra lesbianas, gays, travestís y transgéneros en la familia, en el trabajo, en centros de estudio y cualquier otro ámbito de nuestras vidas.

Junio es un mes en que la diversidad sexual se levanta y se muestra orgullosa de ser quienes somos. Realizaremos juntas y juntos una manifestación por el orgullo; por ello hacemos un llamado a que las lesbianas guatemaltecas salgamos a las calles a exigir respeto a nuestra existencia y así nos sintamos orgullosas de ser quienes somos.

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Encuentro en La Habana

Laura E. Asturias, laCuerda

Para quienes nunca habíamos estado en Cuba, el V Encuentro Iberoamericano "Mujer y Comunicación" nos brindó la oportunidad de darle ¡al fin! una miradita a esa isla que continúa siendo la piedra en el zapato imperialista.

Mujeres y algunos hombres procedentes de 14 países, con una marcada representación de México y España, nos encontramos en La Habana del 21 al 23 de mayo pasado. El objetivo: estrechar  lazos de cooperación y familiarizarnos con las experiencias y aprendizajes en el campo de la comunicación y las Nuevas Tecnologías de la Información (NTI).

Algunas consideraron que la presentación, en sólo tres días, de 47 ponencias (disponibles hoy en disco compacto) no permitió una discusión más amplia de los temas, por lo que recomendaron tener en cuenta esta necesidad cuando se organice el VI Encuentro (La Habana, mayo del 2004).

La mayoría, sin embargo, acogió positivamente la diversidad de temas expuestos, entre ellos: los medios de comunicación y el abordaje de la salud; sexualidad; feminismo y estudios de género; el neoliberalismo y sus efectos en las mujeres; el (in)cumplimiento de los acuerdos de las cumbres mundiales; el sexismo y el ocultamiento de la violencia de género por la prensa; la presencia femenina en los medios y en Internet, así como las formas innovadoras en que las mujeres estamos utilizando las NTI y las redes de comunicadoras que hemos creado para visibilizar nuestras necesidades y demandas.

Entre expositoras y demás participantes fue evidente la preocupación por la violencia de género en sus múltiples manifestaciones. No obstante, se rescató lo que las mujeres estamos haciendo en cada país, desde diversos espacios y capacidades, para enfrentar esa problemática, a la cual se suma hoy el agravamiento de la pobreza (vieja historia en nuestros pueblos) que la globalización está provocando, especialmente en las vidas de las mujeres.

Lo que a algunas nos resultó tedioso fue el reiterativo "discurso del régimen", aun en círculos donde ya se debería saber que tanto las bondades como algunos de los desaciertos de aquel gobierno son del conocimiento de colegas de otros países, y que también en el gremio periodístico, por principios éticos que rechazan las imposiciones de Estados Unidos sobre cualquier lugar del planeta, hay una profunda solidaridad hacia el pueblo cubano.

En cuanto a la comunicación en el marco de la globalización, se tiende -ocurrió también en este Encuentro- a medir todo con la misma vara, denunciándola como el gran demonio de nuestros días. Y aunque hay mucha verdad en ello, conviene tener presentes, para irlos eliminando, no sólo los obstáculos en el acceso a las NTI para las mujeres y otros grupos tradicionalmente marginados, el cual continúa siendo privilegio de pocas personas. Tendríamos que hacer acopio, además, de las ventajas que brindan los recientes avances.

Entre los beneficios de las NTI se destacan las redes de información alternativas y la riqueza de conocimientos que éstas propician, así como la posibilidad de crear vínculos de cooperación y solidaridad entre nosotras. Hoy somos más las mujeres que, permanentemente conectadas y alertas a los sucesos mundiales y lo que éstos implican para nuestras vidas, nos "enredamos" por Internet y ponemos a disponibilidad de muchas otras lo que está a nuestro propio alcance.

Por ello, uno de los más importantes acuerdos del V Encuentro fue el de consolidar una coordinadora de red de redes que difunda información sobre las mujeres iberoamericanas, lo que hacemos contra la discriminación y por nuestro empoderamiento. Así, se elaborará un boletín electrónico mensual con participación de cada país, aportando datos sobre la agenda y la lucha de las mujeres en ese período, y otro trimestral monográfico sobre temas comunes que reflejen las diferentes realidades de nuestras naciones.

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Anticoncepción de emergencia:

Un derecho que nos pertenece

Fabiola González, Red de Mujeres Periodistas en Guatemala

Las mujeres tenemos derecho a cuidar nuestro cuerpo y nuestra salud para disfrutar de una plena sexualidad y darnos la oportunidad de elegir una reproducción con embarazos deseados y espaciados o una vida no maternal.

Los derechos sexuales y reproductivos, reconocidos como tales, son un logro para nosotras. En estos días, el tema aún genera conflicto y confrontación en sociedades conservadoras, que arrastran mitos y tabúes prevalecientes en nuestra cultura. Los prejuicios dan lugar a que no se hable con niñas, jovencitas y mujeres sobre sexualidad y relaciones sexuales, lo que en ellas genera desconocimiento del propio cuerpo y de su cuidado con responsabilidad.

No ha sido tarea fácil. Mostrar la realidad ha requerido del esfuerzo de diversas organizaciones, que a través del tiempo con sus propuestas han logrado visibilizar los problemas que afrontamos debido al silencio, la violencia, el abuso y discriminación en derechos elementales, como son a una vida digna, saludable y feliz.

Por ello es importante dar difusión al tema de la Anticoncepción de Emergencia. Nuestro derecho a decidir si queremos o no ser madres es lo primordial. Si no te cuidaste, si se te rompió el preservativo o hiciste mal las cuentas, las Pastillas Anticonceptivas de Emergencia PAE) son la solución. Según sea la marca (Ovral dos pastillas, Nordet cuatro pastillas), así tendrá que ser la dosis que hay que tomar. La primera dosis se administra dentro de las primeras 72 horas después de la relación sexual y la segunda 12 horas después de la primera toma.

Resulta necesario informar que las PAE no son un método abortivo. Al contrario, son anticonceptivas: previenen el embarazo y no inducen su interrupción. Dependiendo del momento del ciclo menstrual en que se tomen, pueden impedir la liberación del óvulo, prevenir la fecundación o impedir la implantación del óvulo en el útero.

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Secretaría Presidencial de la Mujer

Propuestas e iniciativas

contra el Acoso y Hostigamiento Sexual

Rompamos el silencio

“Hay acoso sexual cuando se produce un comportamiento verbal, no verbal o físico no deseado de índole sexual que tenga por objeto o efecto violar la dignidad de una persona o crear un entorno intimidatorio, hostil, degradante, humillante, ofensivo o perturbador”.

La anterior definición está contemplada en una normativa aprobada en Europa el pasado 17 de abril, en la que se tipifica el acoso sexual como delito. Esta ley fue presentada por la griega Anna Diamantopoulou, integrante de la Comisión Europea, quien a los 19 años fue víctima de acoso sexual.

Cuenta que tuvo que abandonar su primer empleo por sufrir acoso sexual: “Me sentí culpable, y eso a pesar de que yo ya estaba para entonces muy implicada en movimientos feministas muy activos”.

Anna Diamantopoulou es responsable comunitaria de Empleo y Asuntos Sociales. Accedió en 1999 a la Comisión Europea, integrada por 20 miembros. Esta instancia es el órgano ejecutivo de la Unión Europea y la guardiana de los tratados, cuya principal preocupación es la defensa de los intereses de los ciudadanos europeos.

Antes del verano del año 2005, los 15 países miembros de la Unión Europea deberán incorporar a sus legislaciones esta ley.

Iniciativas y propuestas de ley, un ejercicio ciudadano

En el contexto nacional, la iniciativa de Ley de Prevención para el Acoso y Hostigamiento Sexual en el Trabajo y la Docencia, número 2608, presentada por la diputada Olga Camey de Noack al Pleno del Congreso de la República, se encuentra actualmente en la Comisión de la Mujer, el Menor y la Familia, y en la Comisión Legislativa y de Asuntos Constitucionales, pendiente de dictamen favorable para posteriormente continuar el trámite o proceso legislativo correspondiente enmarcado en la ley.

Dicha propuesta es de carácter preventivo, sanciona desde una perspectiva laboral administrativa y establece obligaciones del patrono para prevenirlo, así como impulsa una política laboral que promueva el respecto a las mujeres e incluya en los pactos colectivos de trabajo medidas que prohíban esta práctica. A la vez promueve la educación respecto a estos temas y establece medidas a adoptarse en instituciones de gobierno y especialmente en caso de perpetuarse en centros educativos.

La Comisión de la Mujer, el Menor y la Familia y la Comisión Legislativa y de Puntos Constitucionales en fecha próxima presentarán un dictamen unificado sobre esta iniciativa.

Por su parte, la Coordinadora de Organizaciones de Pueblos Mayas de Guatemala (COPMAGUA) presentó una propuesta de ley, la cual esta pendiente de dictamen en la Secretaría General de la Presidencia, para luego presentarla al Congreso de la República.

Dicha propuesta contempla como delito el acoso y hostigamiento sexual con agravante cuando se comete contra niñas menores y mujeres indígenas. Establece sanciones de prisión y multa. Retoma uno de los compromisos de los Acuerdos de Paz.

La propuesta de COPMAGUA aún no ha tenido avances, por lo que ha buscado apoyo de la Comisión Paritaria y la Secretaria de la Paz (SEPAZ).

En tanto, el Centro de Investigación, Capacitación y Apoyo a la Mujer (CICAM) y otras organizaciones de mujeres diseñaron una propuesta para reformar el Código Penal a fin de tipificar como delito el acoso sexual (en el ámbito público, privado, laboral y administrativo), garantizando así la existencia de una figura jurídica punible entre otras. Dicha propuesta se encuentra en su fase de iniciativa de ley en el Congreso de la República, pendiente de dictamen favorable por las comisiones que la están conociendo.

Propuestas contra el acoso sexual

COPMAGUA

Artículo 1. Naturaleza y Objeto. La presente ley es de interés y derecho público. Tiene por objeto prevenir, sancionar y erradicar el acoso sexual para garantizar la libertad y dignidad de todas las personas.

Artículo 2. Comete Acoso Sexual la persona que valiéndose de cualquier tipo de poder haga propuestas sexuales u otra conducta física, verbal o visual, de naturaleza sexual o relacionada con el sexo, a otra persona, por cualquier medio, en cualquier ámbito dentro o fuera del hogar familiar, con la promesa de un trato privilegiado o bajo la amenaza de un daño si no se accede, o como condición para acceder a determinada posición u oportunidad. Será sancionada con prisión de uno a cuatro años y multa de mil a tres mil quetzales.

Cuando medie relación de superioridad derivada de relaciones jerárquicas, la pena será prisión de tres a seis años y multa de tres mil a cinco mil quetzales.

CICAM

Artículo 16. Se modifica el Artículo 180 sustitución total, creando el delito de acoso sexual.

Artículo 180. Acoso Sexual. Comete el delito de acoso sexual la persona que persiga o requiera con insistencia o tenacidad a otra persona, con el propósito de obligarla a que consienta de tener el acceso carnal o actos sexuales distintos a éste.

Este delito será sancionado con pena de uno a cinco años de prisión.

Diputada Camey

Artículo 1. Objetivo. El objeto de la presente ley es prevenir y sancionar el acoso y hostigamiento sexual como práctica discriminatoria por razón de sexo, que atenta contra la libertad sexual y las legitimas expectativas de desarrollo personal dentro de los ámbitos de relaciones laborales, docentes profesional o cualquier otra situación similar en donde existan relaciones de jerarquía o superioridad.

Marco legal nacional e internacional

Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas

B. Derechos de la Mujer Indígena:

l. Se reconoce la particular vulnerabilidad e indefensión de la mujer indígena frente a la doble discriminación como mujer y como indígena, con el agravante de una situación social de particular pobreza y explotación. El Gobierno se compromete a tomar las medidas siguientes:

I. Promover una legislación que tipifique el acoso sexual como delito y considere como un agravante en la definición de la sanción de los delitos sexuales el que haya sido cometido contra una mujer indígena.

Declaración para Eliminar la Violencia contra las Mujeres

Aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas en diciembre de 1993

Artículo 1. A los efectos de la presente Declaración, por “VIOLENCIA CONTRA LA MUJER” se entiende todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual, o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se produce en la vida pública como en la vida privada.

Artículo 2. Se entenderá que la violencia contra la mujer abarca los siguientes actos, aunque sin limitarse a ellos:

a. La violencia física, sexual y psicológica que se produzca en la familia, incluidos los malos tratos, el abuso sexual de las niñas en el hogar, la violencia relacionada con la dote, la violación por el marido, la mutilación genital femenina y otras prácticas tradicionales nocivas para la mujer, los actos de violencia perpetrados por los miembros de la familia y la violencia relacionada con la explotación.

b. La violencia física, sexual y psicológica perpetrada dentro de la comunidad en general, inclusive la violación, el abuso sexual, el acoso y la intimidación sexuales en el trabajo, en instituciones educacionales y en otros lugares, la trata de mujeres y la prostitución forzada.

c. La violencia física, sexual y psicológica perpetrada o tolerada por el Estado, dondequiera que ocurra.

Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar

y Erradicar la Violencia contra las Mujeres

Suscrita por Guatemala en septiembre de 1994

Artículo 2. Se entenderá que violencia contra la mujer incluye la violencia física, sexual y psicológica:

a. Que tenga lugar dentro de la familia o unidad doméstica o en cualquier otra relación interpersonal, ya sea que el agresor comparta o haya compartido el mismo domicilio que la mujer, y que comprende, entre otros, violación, maltrato y abuso sexual;

b. Que tenga lugar en la comunidad o sea perpetrada por cualquier persona y que comprende, entre otros, violaciones, abuso sexual, tortura, trata de personas, prostitución forzada, secuestro, acoso sexual en el lugar de trabajo, así como en instituciones educativas, establecimientos de salud o cualquier otro lugar; y

c. Que sea perpetrada o tolerada por el Estado o sus agentes, dondequiera que ocurra.

Secretaría Presidencial de la Mujer (SEPREM)

9a. Ave. 0-19 Zona 2, Edif. Isabel La Católica, 4o. Nivel

Tel. 288-6016 y 288-6087 / Fax: 288-6407

spmujer@intelnet.net.gt / comunicaspm@hotmail.com

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Movida departamental

Albañilería, electricidad y carpintería para mujeres

En la ciudad capital, 25 jóvenes del barrio Gerona, 12 de ellas mujeres, concluyeron un proceso formativo en los oficios de albañilería, electricidad y carpintería, dio a conocer Leticia Urízar, estudiante de la Universidad de San Carlos de Guatemala.

A decir de la alumna de la Maestría en Sociología, el proyecto contó con dos componentes. Primero, dar a conocer principios generales de matemáticas, dibujo técnico, administración y cultura general. Segundo, hablar sobre valores morales y éticos para resolver problemas personales, de autoestima y orden social.

Éste es un proyecto de educación alternativa que surgió en Guatemala en 1998, para la capacitación en las carreras técnicas y procesos de autoconstrucción de viviendas. La universitaria Urízar indicó que este tipo de formación permite a jóvenes de barrios populares, mujeres y hombres, competir en igualdad de condiciones en el mercado productivo.

Capacitarán a inspectores, trabajadoras y empleadores

El Ministerio de Trabajo presentó un programa de promoción y defensa de los derechos laborales de las guatemaltecas. Éste tiene como objetivo sensibilizar en el tema de género y hacer visibles a las mujeres en el área laboral. Capacitará a nivel regional a 160 inspectores, 900 trabajadoras y 600 empleadores; asimismo publicará un boletín para informar de sus actividades. La temática incluirá equidad de género y autoestima, derechos de las trabajadoras, problemática del acoso sexual, seguridad e higiene en el trabajo, Acuerdos de Paz y convenios internacionales.

Rosemary Alonso, asesora jurídica de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (CNOC), expresó que es urgente hacer cambios para mejorar las condiciones de trabajo de la población femenina en el campo. En esa agrupación -dijo- elaboran propuestas para mejorar la situación de las trabajadoras de fincas y buscan el apoyo del Ministerio de Trabajo para lograr cambios en la legislación. Sin embargo, les ha sido imposible concretar una cita para presentar sus iniciativas al titular de la cartera, Víctor Hugo Godoy.

La CNOC propone la generación de empleos específicos y condiciones laborales para las mujeres rurales, así como la creación de jardines infantiles en los lugares de trabajo, además de centros de capacitación y para recreación familiar.

Lideresas en cooperativas

El Consejo Nacional de Mujeres Cooperativistas ha logrado que representantes femeninas ocupen cargos de dirección, mediante actividades de capacitación, aseguró Míriam Anleu, de la Confederación Guatemalteca de Federaciones de Cooperativas (CONFECOOP).

Hace algunos años, las cooperativistas sólo realizaban actividades de apoyo como preparar comida; incluso había mujeres que ni se asociaban. Hoy, en cambio, 45 ocupan cargos de dirección y se ha incrementado el número de socias.

Al mencionar los avances, Anleu señaló que es una gran satisfacción el que la actual titular de la CONFECOOP sea una mujer, Sofía Delfina Franco. Asimismo, explicó que la agrupación está integrada por 12 federaciones, entre éstas la agrícola, de artesanías y vivienda, nueve de ellas con mujeres representantes.

Acciones de Madre Tierra

La Asociación de Mujeres Madre Tierra dio a conocer que actualmente impulsa procesos organizativos, en los departamentos de Escuintla y Suchitepéquez. Éstos los vincula a la promoción de las capacidades de sus afiliadas para administrar y ejecutar proyectos productivos.

A decir de Raquel Velázquez, presidenta del grupo, las mujeres como sujetas productivas pueden generar ingresos para el gasto familiar y tener un capital en bancos comunales. Lo importante -agregó- es que ellas mismas toman las decisiones en sus proyectos de desarrollo.

Madre Tierra cuenta con siete años de experiencia. Fue constituida en Campeche, México, con refugiadas. Actualmente realiza trabajo organizativo con desarraigadas, mujeres afectadas por el conflicto armado interno, "hayan vivido o no en el refugio", precisó la lideresa.

Ejecutivo ratifica protocolos

Después de cinco meses que el Congreso aprobara el Protocolo Facultativo de la Convención para Eliminar Todas las Formas de Discriminación contra las Mujeres (CEDAW), la Presidencia de la República ratificó dicho instrumento, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Esta ratificación faculta a personas y grupos a presentar denuncias cuando sean violados los derechos que la Convención establece. Además, este protocolo estipula la obligación de los Estados que lo adopten a tomar en cuenta medidas para corregir la situación denunciada.

La Cancillería además dio a conocer que el Ejecutivo ratificó otro protocolo, de la Convención sobre los Derechos de la Niñez, relativo a la venta de niñas y niños y su utilización para prostitución y pornografía.

A decir de César Reyes, director de la organización PRONICE, esta resolución facilita el impulso del Plan Nacional de Acción contra la Explotación Sexual Comercial de Niñas, Niños y Adolescentes; abre las expectativas para trabajar en aspectos legislativos vinculados al Código Penal y la creación de una Fiscalía específica, así como en la promoción de una Convención Regional.

Una rosa por la paz

En reconocimiento al trabajo realizado para la documentación personal de la población desarraigada en el área de Nentón, Huehuetenango, la organización de mujeres Mamá Maquín tuvo a su cargo el "Cambio de la Rosa Blanca por la Paz".

En nombre de esa agrupación, Felina Candelaria Montejo depositó la rosa en esta conmemoración, la cual se realiza cada mes en el monumento ubicado en uno de los jardines del Palacio Nacional.

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II Encuentro Nacional

de Mujeres Periodistas en Guatemala

La Red de Mujeres Periodistas convoca al II Encuentro Nacional para abordar dos temas, facilitados por las especialistas Laura E. Asturias y Lydia Cacho Ribeiro, de Guatemala y México, respectivamente:

1.    Las periodistas, puntas de lanza en derechos sexuales

         Barreras que impiden a las mujeres el disfrute de los derechos sexuales

         Promoción y defensa de los derechos sexuales en la acción periodística

2.    Literatura y Periodismo: Dos piernas para andar por el mundo

         Impacto del uso de herramientas para hacer más sólido el trabajo periodístico

         Producción periodística con argumentos literarios e históricos

Fecha: 22 y 23 de junio

Lugar: Porta Hotel Antigua, La Antigua, Guatemala

Mayor información: Andrea Carrillo (teléfono: 253-6027)

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laCuerda

Consejo Editorial

Anamaría Cofiño K. ~ Rosalinda Hernández Alarcón ~ Laura E. Asturias ~ María Eugenia Solís ~ Rosina Cazali ~ Paula Irene del Cid Vargas ~ Lucía Escobar ~ Anabella Acevedo Leal

Editora

Anamaría Cofiño K.

Redacción

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Reporteras

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Distribución y suscripciones

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Diseño de edición impresa

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Edición electrónica

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Produce y distribuye

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La publicación y difusión de laCuerda son posibles gracias

al apoyo de Christian Aid, HIVOS y Helvetas.

Los artículos son responsabilidad de quienes los firman.

Es permitida, tolerada y estimulada la reproducción de los

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