laCuerda
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laCuerda
Una mirada feminista de la realidad
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Año 5, No. 46
Guatemala, junio/2002
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¿ERA ÉSTA LA
GUATEMALA QUE QUERÍAMOS?
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Breve
directorio cultural
Fidel Celada, guatemalteco, periodista y promotor cultural
La expresión cultural nacional, fruto de las vivencias de los jóvenes,
está limitada por la sociedad. Esta expresión es rara vez fomentada por los
que ya no son jóvenes, aunque alguna vez lo hayan sido. Y esto hace que surjan
iniciativas independientes de chavos que quieren hablar, gritar o bailar.
Conformar un directorio de espacios o
expresiones contraculturales parece imposible, dada la definición de contracultura.
Encontrar espacios genuinos que se opongan a la cultura prevaleciente, en este
país, es absurdo. Aquí apenas hay cierta cultura juvenil incipiente. Los que
tratan de expresarse han creado asociaciones que realizan y promueven sus proyectos.
La marginalidad de sus intervenciones y medios de comunicación, conforme pasan
los años, se desvanece. Sus propuestas tratan, y muchas veces logran, llegar
e involucrar a más jóvenes. Este es un listado de ellas:
Las editoriales
Hace aproximadamente cinco años, la Editorial X empezó publicando
una revista llamada Anomía, cuando sus fundadores estudiaban en la Universidad
Rafael Landívar. Luego se lanzaron a publicar libros. Tienen ya una colección
considerable, de autores tales como Estuardo Prado, Maurice Echeverría, Julio
Calvo o Javier Payeras.
Editorial Mundo Bizarro. Sus publicaciones
tienden a ser artesanales. Entre los agremiados a esta casa editora están Pablo
Bromo, Simón Pedroza, Jueves y Josué Eleazar.
El Zoom Super Estudio es una editorial
joven con apenas seis meses de haberse formado. Ha publicado dos libros: uno
de poesía (Javier Dardón) y el otro, de Maynor González y Adelaida Loukota,
de cuentos. Su idea es combinar el texto con el diseño para lograr una propuesta
visual coherente.
Las revistas
Incubus. Revista que surge en la Facultad de Humanidades de la
Universidad de San Carlos. Es de corte eminentemente literario, y juega poco
con las posibilidades de diseño. Sus editores son Edgar Quisquinay y Freddy
Portillo.
La Chalupa se caracterizó por su irreverencia,
y además por la meticulosidad de su prosa. Una revista de ensayo, ideada por
ex landivarianos, contiene un artículo que causó ardor a muchos: "El manual
del perfecto idiota landivariano", por Andrés Zepeda. También escriben
allí Maurice Echeverría y Lucía Escobar. Está por estrenarse El Borracho, un
esfuerzo mucho más ambicioso de este mismo grupo, que apuesta por un diseño
y un contenido literario de avanzada.
Los patinadores tienen un "fanzine",
el Microbio. Es una revista en formato pequeño (un cuarto de carta) en la que
predomina la imagen. Jeffro de Bombas, su editor, pretende que a través de ella
los lectores se enteren de otras subculturas, de otro tipo de expresiones y
tendencias. Puede encontrarse en la tienda de patinetas Jungle.
El Supositorio. Comenzó como el órgano
informativo de La Fosa Común. Ahora es una publicación irregular cuyo contenido
raya en lo cómico, lo controversial y lo informativo. También tiene una sección
para expresiones literarias. Sus colaboradores han sido muchos, desde Rodrigo
Rey Rosa hasta Luis Carlos Pineda, pasando por Jessica Masaya y Wendy García.
Los colectivos
Caja Lúdica. Heredero de los festivales de Octubre Azul, este colectivo
ha tomado por tarea el desarrollar las expresiones culturales en los barrios
marginales de esta ciudad. Tienen por sede el antiguo Edificio de Correos, en
donde imparten talleres de habilidades saltimbanquis.
Mundo Bizarro. Es el colectivo más antiguo
de todos, fundado por el mítico Giovanni Pinzón y luego rescatado por Simón
Pedroza. Además de ser un antecedente, trabajan en la creación literaria y artística
en general.
La Fosa Común: Fundado también en la Landívar,
este colectivo empezó formando las fiestas clandestinas ambulantes, que luego
fueron sólo ambulantes. Estas fiestas sirvieron para brindar entretenimiento
distinto a un grupo de jóvenes también distinto. Luego de cinco años de funcionamiento,
se ha diversificado participando en el lanzamiento de discos, mostrando ciclos
de cine y editando el Supositorio.
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Las
mujeres bailan
Maurice Echeverría, guatemalteco, escritor
El vocabulario aterciopelado de los movimientos, los movimientos
en la sustancia navegable del sonido, el sonido que todo lo cubre y lo devela.
Bailar ha estado siempre de moda, no diremos lo contrario, ¿pero bailar así...?
Lenta, es cierto, la cosa, y quizá en fiestas todavía estrechas si comparadas
con la magnitud global del movimiento, pero la música electrónica acá promete
un calendario continuo, muchas citas y sagas nocturnas, un público.
Quizá el colectivo 502 es el promotor
más afinado en Guatemala de fiestas, djs y cultura electrónica. En una fiesta
cualquiera, hay que ver lo que puede hacer un "set" de discos bien
escogidos y eslabonados. Vean por ustedes mismos... los "glowsticks"
trazan picassos espontáneos y fluorescentes en el aire, los cuerpos libres hoy,
gregarios y a la vez individuales, reparten su energía, los giros persuasivos
de las bocinas suben de tono hasta el escalofrío. Ahora mismo está poniendo
la música dj Baby G, la primera dj local y mujer. O tal vez ahora mismo estamos
hablando con ella, y asegura que no le gustaría que la oigan por ser una mujer
que mezcla viniles en Guatemala -como si eso fuera una rareza imposible- sino
por ser a secas una buena dj. A su modo de ver las cosas, el secreto de mezclar
está en "la constancia, la dedicación, el ensayo continuo, tener alma hacia
la música".
"Yo espero que la gente se vaya metiendo
más en el rollo", anhela, a la vez que distingue: "yo he estado viniendo
a las fiestas desde antes y la cosa ha subido mucho, la gente está apreciando
más la música por lo que es, y la gente viene a ver los djs y qué bueno: es
como ir a un concierto, sólo que vas a ver al dj en lugar de ver a alguien tocar".
María Fernanda López Bermúdez, colombiana,
es una pieza importante dentro de 502. Su papel en la promoción de las fiestas
hace de ella un testigo esencial de las mismas: "la gente está entendiendo
de qué se trata". Sin embargo, asegura, le gustaría la presencia de más
mujeres. "Tienen que ser más activas; el porcentaje de hombres en las fiestas
es mucho mayor que el de las mujeres". Razona una explicación: "Los
hombres salen solos pero las mujeres no. Muchas chavas si no las saca un hombre
se quedan en su casa". ¡Así no es, chavas! "Si queremos divertirnos
nos vamos a divertir con o sin hombres".
Por allí nos topamos con Sandra Patricia
Nichols, frecuentadora asimismo de las fiestas. "Se trata de sentirte libre:
podés venir como querrás, simplemente sos tú". Como mujer, dice sentirse
cómoda en estos eventos: "la mayoría de las personas que vienen tienen
una mente abierta, no tenés por qué estar reprimiéndote de absolutamente nada".
Y agrega: "Siento que sí, que esto está creciendo; todo el mundo está poniéndose
al tanto de las cosas..."
En la pista, todas y todos bailan. Esta
felicidad, esta forma de no contaminarse por el tedio, se extenderá cada vez
con más fuerza en Guatemala. Cuando de música electrónica se trata, bailar es
simplemente inevitable.
[índice]
Alaíde
Foppa: El eco de un nombre hecho libro
Adelma Bercián, guatemalteca, periodista
Decir que la biografía novelada "Alaíde Foppa. El eco de tu
nombre" es un libro intimista sobre esta escritora, sería mentira. Media
verdad por lo menos. Porque sí, es un viaje íntimo, pero no sólo por la vida
de esta mujer sino también por la historia de Guatemala, México y Latinoamérica,
países que fueron su escenario durante el tiempo que estuvo viva.
Escrito por la mexicana Gilda Salinas
(quien, dicho sea de paso, tiene la fama -y la gracia- de rescatar mujeres excepcionales
a quienes la historia no ha hecho justicia), este texto está magistralmente
redactado y además se permite el lujo de ser original y sutil.
Los párrafos autoría de Salinas son poéticos
y perfectamente documentados. Si bien se presenta como una biografía novelada,
cabría en muchos géneros por separado y simultáneamente en varios. Humilde,
la autora deja a sus lectores adentrarse en la vida de Foppa para que luego
decidan en que género la insertan.
Hilvanada con testimonios de amistades
y familiares de la poeta y cosida con sus poemas, la historia de esta mujer
se cuenta de forma cronológica. Así, las voces de Elena Poniatowska, Luz Méndez
de la Vega, Mario Monteforte Toledo, Laura Solórzano, José Luis Cuevas y Silvia
Solórzano, entre otros, cuentan sus testimonios y Salinas logra hacerlos escuchar
al transcribir casi textualmente sus palabras.
Alaíde Foppa, escritora, crítica de arte,
catedrática universitaria, humanista y feminista, hizo un gran aporte a la vida
cultural de Guatemala y México con su gran bagaje de conocimientos, les prestó
su voz y su pluma a las víctimas del conflicto armado en este país y sentó las
bases para visibilizar el movimiento de mujeres aquí.
"El eco de tu nombre" deambula
entre sus páginas de manera melodiosa y susurrada. Sin embargo, no se permite
la cursilería ni falsos romanticismos al iniciarse cada uno de sus siete capítulos
con una recreación de lo que pudo atravesar la mente de Foppa durante su cautiverio.
Como dice la escritora mexicana Elena
Poniatowska en la contraportada del libro, Gilda Salinas se permite esbozar
una hipótesis de la desaparición de Alaíde y con todo el derecho, porque la
construcción de la personalidad de esta mujer queda casi perfecta gracias a
una obvia y basta documentación.
Este libro reúne los amores, los compromisos,
las lealtades y desavenencias de una ciudadana del mundo, hija de madre guatemalteca
y padre argentino, casada con un chapín y madre de cinco hijos.
Cuenta también la extensa labor profesional
que Alaíde Foppa realizó no sólo en el campo académico sino también para la
lucha de las mujeres y describe el mundo familiar que logró edificar para sus
hijos y esposo e incluso para una madre autoritaria y poco cariñosa.
Aun cuando Salinas encuentra a una mujer
al centro de muchas personas, logra aislarla para retratarla desde adentro y
esculpe a una Alaíde cincelada por los convulsos acontecimientos que la rodearon
hasta el día de su muerte (incluidas las muertes de su hijo menor y de su esposo
y el enrolamiento de tres de sus hijos al movimiento guerrillero).
Una lectura para descubrir a una de las
personas más influyentes de su tiempo; para leerla de cabo a rabo y contener
la respiración. Este libro se une a la gran cantidad de pruebas que demuestran
que Alaíde Foppa no desapareció como pretendieron algunos.
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Desigualdades
de género y resistencia
Irmalicia Velásquez Nimatuj, guatemalteca, antropóloga
k'iche'
No hay duda que las últimas décadas han sido trascendentales para
las diferentes corrientes feministas que han surgido o se han fortalecido en
el Primer y el Tercer Mundo. Varias generaciones de mujeres, por un lado, hemos
sido testigas o actoras del cuestionamiento al que han sido sometidas las posiciones
tradicionales de importantes instituciones sociales; por el otro, hemos visto
el erosionamiento de las posturas respecto al rol que, según estas instituciones,
deben desempeñar las mujeres. Estos cuestionamientos han provocado una pérdida
gradual de poder y legitimidad en esas instituciones y fortalecido las posturas
que emergen de los sectores femeninos.
Además de cuestionar a las instituciones
sociales, las diferentes corrientes feministas están confrontando los espacios
globales y locales en los cuales nos desenvolvemos. El campo de la economía
política no es la excepción. Desde allí miles de mujeres alzan su voz y desafían
los proyectos neoliberales controlados por un pequeño sector mundial pero irónicamente
aceptados por la mayoría de Estados. En medio de este proyecto económico, mujeres
organizadas y no organizadas denuncian, desde diferentes espacios, que el actual
sistema económico, lejos de resolver la desigualdad en que vivimos, ha provocado
que el número de mujeres sumergidas en círculos de desigualdad y opresión vaya
en aumento.
Por ejemplo, la semana pasada en la finca
El Paraíso, ubicada en la costa de San Marcos, tuve la oportunidad de reunirme
con un grupo de mujeres, la mayoría mames, que denunciaban que hoy son más pobres
que diez años atrás y cómo la pobreza las obligó a emigrar. A la vez desafiaron
la propuesta de dedicarse sólo a atender una granja de gallinas. "Queremos
gestionar el puente", afirmaron varias. "El puente permitirá que nuestros
hijos e hijas continúen con su educación; además nos permitirá sacar nuestra
producción y evitaremos a los intermediarios". Otras dijeron: "No
sólo queremos molinos de nixtamal; también queremos salud para nuestro cuerpo".
Días después me reuní con una de ellas en San Pedro Sacatepéquez para discutir
el Anteproyecto de Ley Indígena que la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina
(CONIC) está socializando con diferentes sectores mayas y ladinos del país.
Ella planteó que una Ley Indígena que no refleje la vida y la problemática de
la mujer mam no podrá avanzar.
No cabe duda que la vida de las mujeres
de la finca El Paraíso es una muestra de que los espacios locales, regionales
y nacionales son irrumpidos por más mujeres mames, k'iche's, q'eqchi's o kaqchiqueles,
quienes cada vez cuestionan a instituciones como el Estado, la iglesia o la
escuela, pero al mismo tiempo denuncian los sistemas políticos y económicos
que las oprimen. Así, están desafiando las estructuras de su entorno, enfatizando
que la mujer maya ya no acepta estar al margen.
La vida, la denuncia, la propuesta y la
resistencia histórica y cotidiana de estas mujeres mames son también muestras
de cómo las corrientes feministas contemporáneas están nutriéndose desde las
bases de las diversas subjetividades de las mujeres indígenas que vivimos en
el Tercer Mundo.
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Del
miedo a ofender al derecho de decir 'no'
Ana López Molina, guatemalteca, antropóloga
No quiero hablar de sexo. O al menos no sólo de sexo. Hablo de
estar en un café y que llegue alguien a sentarse sin ser invitado. A encontrarse
con alguien en la calle y no tener tiempo o deseos de detenerse. A estar en
la cama pero no querer más que retozar un momento...
"Sos divina, sos perfecta, te admiro..."
¿Qué necesidad hay de escuchar este palabrerío? "Buscame, venime a ver..."
No quiero darte todo mi tiempo. "Cuando te enamorés de mí, te voy a hacer
sufrir..." No me interesa estar con un borracho, drogadicto y ¡viejo!
Te acercás para besarme. Me encanta tu
pasión. Y te aparecen los tentáculos de pulpo. Quito una mano de aquí, y ya
tengo dos allá. Me muevo para soltarme y estoy abrazada por la cintura... y
otra vez esa mano allá.... y digo: ¡Ya no quiero esto! Ir hasta la frontera
que yo quiero. Yo decido. Yo escojo. Sólo necesito tener el control. Ejercer
el derecho natural a decir 'no'.
Sólo necesito ser libre de decidir. No
quiero ofender, ni lastimar. Quiero decir la verdad. Y no inventarme mil excusas,
mucho menos ser hipócrita. Una sola palabra es suficiente para decir lo que
pienso, y no decirla es toda una carga social que estoy acostumbrada a soportar.
De niña quería que mi mamá viera que yo era muy educada, que era muy amable.
Y ahora ya no puedo soltarme de ese designio de la complacencia. Otras veces
es porque quiero ser cordial. Pero la mayoría de las veces es porque no existe
la forma cordial de la negación, por mucho que se le adorne. Socialmente, la
absoluta disponibilidad para los demás es uno de los temas principales de la
enculturación de las mujeres.
Llega alguien a platicar. Y empieza ese
dolor en el tímpano de estar escuchando la interna vocecita rezongona que repite
"andate, andate, no me interesa hablar contigo". Pero sólo yo puedo
escucharla. Mientras tanto, mis ojos ven a todos lados, menos a quien habla.
Y la mente, que si no está enfrascada en otra cosa, todo lo que puede pensar
es en el poco interés que despiertan las palabras del recién llegado. ¿Por qué
no le puedo decir que no quiero hablarle? ¿No es más ofensiva mi actitud de
desinterés, mi mirada esquiva, mi falta de atención, que un simple 'no'? Y si
no lo digo es por miedo a ofender, por miedo a parecer descortés, maleducada,
pretenciosa, altanera y poco sociable. Pero definitivamente mi actitud es mucho
más hiriente que un simple 'no'. Y tengo derecho a decirlo. Y tengo la obligación
de no ofenderme si me lo dicen.
La pregunta que surge es si no estaré
cerrándome al mundo al decir 'no' a todo lo no quiero. Porque hace que los demás
vean en mí una pared. Porque en la escala de valores de la sociedad me hace
parecer de todo, menos sincera. Pero no debiera ser así. Es la honestidad la
que nos humaniza. Honestidad y transparencia. De la segunda no puedo huir: mis
gestos me delatan, todos mis movimientos y mis expresiones gritan que NO, así
que no hay razón para que mi voz no lo exprese... en la forma más dulce, cortés
y socialmente aceptable.
[índice]
A
Tity
Mónica Salas, peruana
Hay encuentros que me trastornan y me desnudan, me sacan de la
burbuja en que me interno para poder seguir viviendo dignamente.
"Mataron a la Tity", decía el
titular de ayer en un periódico, y más abajo: "Hallan a mujer en el Relleno
Sanitario de la zona 3". Me supo tan a muñeca el sobrenombre, que me llené
de ternura y no supe bien qué decir frente al hecho de que se despida públicamente
a una persona con un titular de este estilo. No pude ponerme de acuerdo en relación
a si era una manera cariñosa de terminar de contar la última historia de alguien
-así, llamándola simplemente por su apodo- o si se la irrespetaba de tal manera
que ni siquiera se mencionaba su nombre, su verdadero nombre.
En la segunda página, el artículo detallaba
minuciosamente la forma como había sido asesinada Tity y paralelamente, en un
mini recuadro, aparecían datos de otras mujeres asesinadas en el transcurso
del mes de enero, en diferentes zonas de la capital. Una noticia más, en la
misma página, daba cuenta del suicidio de una joven que se había tirado de un
puente, dejando una nota que decía: "Si no lo cumplo, no te amo".
Desperté. ¿Era éste el mundo donde vivía?
¿Cómo era posible que fuera tan brutal y yo no reventaba diariamente en él?
Quise convencerme de que se trataba de una realidad fantaseada por alguno que
narraba historias macabras acerca de las mujeres, pero no funcionó. Tanta violencia
en cierto modo lejana, pero palpable, me hizo dudar de que se trataba simplemente
de una de las tantas manifestaciones humanas que resultan siendo una constante
en el entretejido de la historia. La idea de que siempre ha habido violencia
y la seguirá habiendo comenzó a quedarme grande, floja, enorme en el cuerpo,
y con esta sensación mis niveles de tolerancia frente a los hechos violentos,
que por vivir en sociedades como la nuestra son bastante holgados, resultaron
desmoronándose.
Tuve miedo que me pasara lo que a Tity,
aunque me pasara sólo la mitad de lo que le pasó a ella. Reconocí que no era
un temor nuevo, sino que se trataba de un temor permanente que llevo conmigo
por el hecho de nacer y vivir como mujer... Un temor invisible, irreconocible,
que me acompaña. Un miedo puto que me acoraza, que me reviste con una armadura,
hasta que a veces ésta se me cae ruidosamente, sacándome del olvido en el que
entierro hechos violentos más grandes... Y ya despierta, me hace soñar con crear
de a pocos un mundo en que los seres humanos no tengan un final tan infeliz.
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Las
ausencias en el debate sobre la tierra
Ruth Taylor, Red de Mujeres Periodistas en Guatemala
¿Dónde quedan las mujeres en el debate acerca de la tierra que
se desarrolla actualmente en los medios nacionales? La respuesta es fácil. No
están por ningún lado. Están presentes algunas "expertas" del Centro
de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN) y del Centro de Estudios Económicos
y Sociales (CEES), quienes opinan que repartir tierras generaría más pobreza.
Y está la directora ejecutiva de la Cámara del Agro, Patricia Monge, que exige
a las autoridades que hagan respetar la ley y lleven presos a los "invasores"
de fincas.
Pero las otras mujeres -expertas en la
vida real- que comen, beben, trabajan y duermen esta problemática agraria de
que tanto se habla, ¿dónde están? A ellas sólo las vemos cuando llegan moribundas
por la desnutrición al Dispensario Betania de Jocotán, o en fotos al lado de
sus hijas e hijos igualmente desfigurados por el hambre. De vez en cuando también
las vemos como participantes en algún proyecto de desarrollo local financiado
por la cooperación internacional.
Sin embargo, de este debate nacional,
que se centra en términos como propiedad privada, seguridad jurídica, Estado
de Derecho y desarrollo económico, ellas quedan excluidas. Durante una reciente
iniciativa de la cooperación alemana (GTZ), llamada K'ulunik (intercambio),
se escucharon algunas de sus preocupaciones.
Las campesinas son mayoría en el área
rural. Algunas, pocas, son propietarias; muchas otras quisieran serlo. Para
estas mujeres, el acceso a la propiedad privada, su defensa y la seguridad jurídica
sobre ella son temas de sumo interés. Las que tienen el título de sus tierras
necesitan que éste sea seguro, que ningún hombre se lo vaya a arrebatar y que
dentro de veinte años ningún terrateniente aparezca de la nada, con los tribunales
y la policía como respaldo, aduciendo que él es verdadero dueño de las mismas.
También requieren que los técnicos de Fontierra les consulten para los proyectos
y planes sobre las propiedades a sus nombres.
Muchísimas más mujeres del campo son trabajadoras
de fincas, aunque no aparecen en las planillas de sus patrones ni reciben salarios
por las labores que realizan. De ellas, miles ahora están desempleadas, desalojadas
de las fincas de café donde trabajaban, sin recibir prestaciones ni indemnización,
en violación flagrante de las leyes del país. El respeto a las leyes y el Estado
de Derecho son conceptos que estas mujeres nunca han conocido en la práctica.
Entre las trabajadoras rurales están también
cientos de miles de guatemaltecas que forman parte vital de la economía campesina,
quienes con arduas actividades reproductivas y productivas no remuneradas tratan
de mantener alejados de sus familias el hambre y la muerte. ¿Cuántas de ellas
deben pasar diariamente por alguna finca cafetalera abandonada mientras sus
hijas e hijos apenas sobreviven? Para estas mujeres la repartición de tierras
no es ningún paliativo ni un camino hacia la pobreza. Al contrario, una repartición
acompañada de mecanismos adecuados podría conducir a un desarrollo integral,
equitativo y sostenible.
El modelo de latifundio-minifundio, no
la repartición de tierras, es lo que genera pobreza, ineficiencia e improductividad
en Guatemala. Es el latifundio, no las pocas parcelas de las familias campesinas,
el responsable de la actual crisis del café. Y es precisamente este modelo el
que los grupos campesinos quieren cambiar por uno de desarrollo integral donde
la propiedad privada y la seguridad jurídica no sean privilegios de unos pocos
sino un derecho de todas y todos; donde el Estado de Derecho haga cumplir todas
las leyes, tanto penales como laborales y fiscales; donde no se premie la ineficiencia
ni la ilegalidad sino se garantice el acceso equitativo a los recursos, la infraestructura,
los servicios y la toma de decisiones.
Al igual que las mujeres rurales, estas
propuestas sí existen, pero son excluidas del debate sobre el tema en los medios
nacionales.
[índice]
Líneas
invisibles del tráfico de mujeres, niñas y niños
Lizbeth Barrientos, Red de Mujeres Periodistas en Guatemala
Elissa Steglich, del Instituto Internacional de Derechos Humanos
de la Universidad DePaul (Chicago), y Laura Langerber, de la Comisión Interamericana
de Mujeres (CIM) de la Organización de los Estados Americanos, sostuvieron un
encuentro con la Red de Mujeres Periodistas.
Ambas consultoras preparan un estudio
sobre el tráfico de mujeres, niñas y niños con fines de explotación sexual en
este continente, que incluirá propuestas de prevención y solución. El objetivo
del mismo es lograr que los Estados tomen acciones prontas y eficaces para acabar
con esta actividad delictiva "más rentable después del tráfico de drogas".
Si bien es cierto que la problemática
afecta a todas las naciones del mundo, sigue siendo un tema del que poco se
habla en los medios masivos de comunicación y áreas de investigación académica.
Ello plantea un reto importante para las sociedades, especialmente para eliminar
sus causas.
Según Naciones Unidas, dos millones de
personas han sido objeto de tráfico y sometidas a servidumbre sexual, siendo
las principales víctimas mujeres jóvenes, niñas y niños. La realidad de la situación
en América se ha contabilizado poco y existe un escaso seguimiento legal de
esta problemática en el contexto regional.
Matizado por diversos factores, este tipo
de tráfico tiene en Guatemala connotaciones socioeconómicas de primer orden.
Hay que considerar un tejido social deteriorado por el conflicto armado, las
nefastas secuelas de la globalización que profundiza las diferencias entre ricos
y pobres, así como los procesos migratorios masivos. Todo se conjuga en una
realidad que pasa inadvertida, a pesar de tener muchos tentáculos.
El reto es para todos. Para los medios
implica sintonizar el criterio editorial con la proyección de la publicidad,
a fin de evitar que se denigre la imagen de las mujeres y circule información
disfrazada que ofrezca servicios vinculados al tráfico de personas con fines
de explotación sexual.
[índice]
Celebremos
nuestra diversidad
Marlon Vega, guatemalteco, integrante de OASIS
Durante junio de cada año, alrededor del mundo se celebra el Mes
de Orgullo GLBTT (Gay, Lésbico, Bisexual, Transgénero, Travesti y Transexual).
No es una celebración arbitraria ya que, como toda la historia de la diversidad
sexual, tuvo raíces trágicas.
El 27 de junio de 1969, en Nueva York,
se llevó a cabo una redada en el bar gay "Stonewall", donde las fuerzas
de seguridad abusaron de las personas que asistían al lugar, con saldo de varios
muertos y heridos. Por aquellos años, además, se vivía el pleno apogeo del movimiento
por los derechos civiles en Estados Unidos. El acontecimiento de "Stonewall"
hizo que en las principales ciudades de aquel país hubiera movilización de grupos
gay y lésbicos, exigiendo que se aclararan aquel hecho y el respeto a sus derechos
fundamentales.
A partir de entonces se conmemoró ese
día como el inicio de la ruptura del silencio que había envuelto a la diversidad
sexual y como el nacimiento de un movimiento que culminaría, entre otros, con
la creación de la "International Lesbian and Gay Association" en 1978.
El matiz gris y triste que envolvió a
esta fecha fue cambiado después de 1982, cuando se le dio un giro político distinto,
ya no sólo exigiendo el respeto a los derechos humanos GLBTT, sino celebrando
la diversidad y tolerancia dentro de esta comunidad. En varios países comenzaron
a hacerse competencias deportivas y presentaciones artísticas como parte de
los festejos, por lo que la celebración se extendió a todo el mes de junio.
En Guatemala esta celebración se ha documentado
debidamente desde 1996 en OASIS (Organización de Apoyo a una Sexualidad Integral
frente al Sida), con diferentes actividades culturales, artísticas, deportivas
y sociales. Cada año se han dado giros al Mes del Orgullo, pero siempre el objetivo
ha sido la construcción y consolidación de una cultura GLBTT con identidad y
orgullo propios. En 1998 se instituyeron los premios anuales de Afiche, Poesía
y Cuento, y recién en este año se incorporó el premio de Oratoria.
A partir del 2000, y gracias al impulso
y trabajo del Grupo Promotor del Colectivo Gay Lésbico de Guatemala, se inició
la tradición de la Caminata del Orgullo, la cual se tiene planificada para el
próximo 22 de junio. Es tradición mundial que en las principales ciudades se
realice una marcha o caminata de Orgullo GLBTT. Las más famosas son las de Nueva
York, París y Estocolmo.
Quienes formamos parte de la Diversidad
Sexual somos conscientes que no debemos seguir dejando que nos victimicen ni
que vulneren nuestros derechos. Nuestra situación de silencio y ocultamiento
es un elemento que nos ha hecho caer en el juego de la violencia. Por esa razón,
y porque nadie en nuestra comunidad es desechable ni desdeñable, es que reivindicamos
nuestros espacios mediante demostraciones públicas políticas y culturales; porque
soñamos, como dijo Hillary Swanck, con que "llegue el día en que no sólo
aceptemos nuestras diferencias, sino también las celebremos".
[índice]
Lesbianas
liberadas
Claudia Acevedo, guatemalteca, fundadora de Lesbiradas
Lesbiradas es una colectiva de lesbianas diversas que compartimos
identidades, necesidades y anhelos que juntan una experiencia que busca emancipar
nuestra existencia. Nacimos como colectiva a finales de 1999, a partir de la
evaluación que algunas hiciéramos sobre las nuevas sujetas sociales y la participación
ciudadana, viendo cómo la lesbofobia ha generado paralización, violencia e invisibilización
en las lesbianas.
Unos años después de iniciado el proceso
interno nos vemos a nosotras mismas como colectiva lésbica autónoma y diversa,
que trabaja de manera consensuada, para visibilizar nuestras identidades y transformar
la situación de exclusión, represión y discriminación que enfrentamos. Ello
a través de espacios sociales y políticos, para el fortalecimiento individual
y colectivo. Generamos procesos de reivindicación de nuestros derechos humanos,
basados en el respeto, la dignidad y la libertad.
Queremos emprender acciones directas y
creativas para eliminar todas las formas de discriminación contra nosotras pero,
sobre todo, estamos dispuestas a iniciar procesos internos y externos de emancipación
de toda la vida nacional, de la diversidad sexual y específicamente de las lesbianas
guatemaltecas.
Lesbiradas también se plantea como una
colectiva de identidad, que a la vez se convierte en su política, una política
sexual basada en la apertura de espacios para otras lesbianas guatemaltecas
que quieran participar en procesos para fortalecer sus identidades y las identidades
diferenciadas de toda la comunidad.
Vemos dichas diferencias como una fuente
de enriquecimiento, porque estamos hablando de encontrarnos en un punto común
de emancipación: lesbianas mestizas, indígenas, académicas, privadas de libertad,
feministas — identidades diversas que nos han dado la posibilidad de crecer
e integrar nuestra lucha en una lucha sin discriminación de ningún tipo.
En este camino de andar juntas y convertirnos
en una organización para la comunidad lésbica de nuestro país, hemos dado grandes
e importantes saltos de incidencia hacia nuestra meta. Uno de ellos es el haber
obtenido nuestra personería jurídica como grupo abiertamente lésbico, lo cual
implica para nosotras la posibilidad de lograr nuestro sueño de ser autónomas.
Para arrancar con acciones concretas,
vamos a impulsar en este mes de junio una campaña de visibilización masiva a
la cual hemos denominado BASTA. Consiste en colocar calcomanías, mantas y afiches
en puntos estratégicos de la ciudad. Queremos proyectarnos y que se escuchen
nuestras demandas. Queremos poner un alto a la discriminación.
Asimismo, junto a otras organizaciones
de la Diversidad Sexual, estamos impulsando un anteproyecto de ley que sancione
cualquier forma de discriminación contra lesbianas, gays, travestís y transgéneros
en la familia, en el trabajo, en centros de estudio y cualquier otro ámbito
de nuestras vidas.
Junio es un mes en que la diversidad sexual
se levanta y se muestra orgullosa de ser quienes somos. Realizaremos juntas
y juntos una manifestación por el orgullo; por ello hacemos un llamado a que
las lesbianas guatemaltecas salgamos a las calles a exigir respeto a nuestra
existencia y así nos sintamos orgullosas de ser quienes somos.
[índice]
Encuentro
en La Habana
Laura E. Asturias, laCuerda
Para quienes nunca habíamos estado en Cuba, el V Encuentro Iberoamericano
"Mujer y Comunicación" nos brindó la oportunidad de darle ¡al fin!
una miradita a esa isla que continúa siendo la piedra en el zapato imperialista.
Mujeres y algunos hombres procedentes
de 14 países, con una marcada representación de México y España, nos encontramos
en La Habana del 21 al 23 de mayo pasado. El objetivo: estrechar lazos de cooperación
y familiarizarnos con las experiencias y aprendizajes en el campo de la comunicación
y las Nuevas Tecnologías de la Información (NTI).
Algunas consideraron que la presentación,
en sólo tres días, de 47 ponencias (disponibles hoy en disco compacto) no permitió
una discusión más amplia de los temas, por lo que recomendaron tener en cuenta
esta necesidad cuando se organice el VI Encuentro (La Habana, mayo del 2004).
La mayoría, sin embargo, acogió positivamente
la diversidad de temas expuestos, entre ellos: los medios de comunicación y
el abordaje de la salud; sexualidad; feminismo y estudios de género; el neoliberalismo
y sus efectos en las mujeres; el (in)cumplimiento de los acuerdos de las cumbres
mundiales; el sexismo y el ocultamiento de la violencia de género por la prensa;
la presencia femenina en los medios y en Internet, así como las formas innovadoras
en que las mujeres estamos utilizando las NTI y las redes de comunicadoras que
hemos creado para visibilizar nuestras necesidades y demandas.
Entre expositoras y demás participantes
fue evidente la preocupación por la violencia de género en sus múltiples manifestaciones.
No obstante, se rescató lo que las mujeres estamos haciendo en cada país, desde
diversos espacios y capacidades, para enfrentar esa problemática, a la cual
se suma hoy el agravamiento de la pobreza (vieja historia en nuestros pueblos)
que la globalización está provocando, especialmente en las vidas de las mujeres.
Lo que a algunas nos resultó tedioso fue
el reiterativo "discurso del régimen", aun en círculos donde ya se
debería saber que tanto las bondades como algunos de los desaciertos de aquel
gobierno son del conocimiento de colegas de otros países, y que también en el
gremio periodístico, por principios éticos que rechazan las imposiciones de
Estados Unidos sobre cualquier lugar del planeta, hay una profunda solidaridad
hacia el pueblo cubano.
En cuanto a la comunicación en el marco
de la globalización, se tiende -ocurrió también en este Encuentro- a medir todo
con la misma vara, denunciándola como el gran demonio de nuestros días. Y aunque
hay mucha verdad en ello, conviene tener presentes, para irlos eliminando, no
sólo los obstáculos en el acceso a las NTI para las mujeres y otros grupos tradicionalmente
marginados, el cual continúa siendo privilegio de pocas personas. Tendríamos
que hacer acopio, además, de las ventajas que brindan los recientes avances.
Entre los beneficios de las NTI se destacan
las redes de información alternativas y la riqueza de conocimientos que éstas
propician, así como la posibilidad de crear vínculos de cooperación y solidaridad
entre nosotras. Hoy somos más las mujeres que, permanentemente conectadas y
alertas a los sucesos mundiales y lo que éstos implican para nuestras vidas,
nos "enredamos" por Internet y ponemos a disponibilidad de muchas
otras lo que está a nuestro propio alcance.
Por ello, uno de los más importantes acuerdos
del V Encuentro fue el de consolidar una coordinadora de red de redes que difunda
información sobre las mujeres iberoamericanas, lo que hacemos contra la discriminación
y por nuestro empoderamiento. Así, se elaborará un boletín electrónico mensual
con participación de cada país, aportando datos sobre la agenda y la lucha de
las mujeres en ese período, y otro trimestral monográfico sobre temas comunes
que reflejen las diferentes realidades de nuestras naciones.
[índice]
Anticoncepción
de emergencia:
Un derecho que nos pertenece
Fabiola González, Red de Mujeres Periodistas en Guatemala
Las mujeres tenemos derecho a cuidar nuestro cuerpo y nuestra salud
para disfrutar de una plena sexualidad y darnos la oportunidad de elegir una
reproducción con embarazos deseados y espaciados o una vida no maternal.
Los derechos sexuales y reproductivos,
reconocidos como tales, son un logro para nosotras. En estos días, el tema aún
genera conflicto y confrontación en sociedades conservadoras, que arrastran
mitos y tabúes prevalecientes en nuestra cultura. Los prejuicios dan lugar a
que no se hable con niñas, jovencitas y mujeres sobre sexualidad y relaciones
sexuales, lo que en ellas genera desconocimiento del propio cuerpo y de su cuidado
con responsabilidad.
No ha sido tarea fácil. Mostrar la realidad
ha requerido del esfuerzo de diversas organizaciones, que a través del tiempo
con sus propuestas han logrado visibilizar los problemas que afrontamos debido
al silencio, la violencia, el abuso y discriminación en derechos elementales,
como son a una vida digna, saludable y feliz.
Por ello es importante dar difusión al
tema de la Anticoncepción de Emergencia. Nuestro derecho a decidir si queremos
o no ser madres es lo primordial. Si no te cuidaste, si se te rompió el preservativo
o hiciste mal las cuentas, las Pastillas Anticonceptivas de Emergencia PAE)
son la solución. Según sea la marca (Ovral dos pastillas, Nordet cuatro pastillas),
así tendrá que ser la dosis que hay que tomar. La primera dosis se administra
dentro de las primeras 72 horas después de la relación sexual y la segunda 12
horas después de la primera toma.
Resulta necesario informar que las
PAE no son un método abortivo. Al contrario, son anticonceptivas:
previenen el embarazo y no inducen su interrupción. Dependiendo del momento
del ciclo menstrual en que se tomen, pueden impedir la liberación del óvulo,
prevenir la fecundación o impedir la implantación del óvulo en el útero.
[índice]
Secretaría Presidencial de la Mujer
Propuestas
e iniciativas
contra
el Acoso y Hostigamiento Sexual
Rompamos el silencio
“Hay acoso sexual cuando se produce un comportamiento
verbal, no verbal o físico no deseado de índole sexual que tenga por objeto
o efecto violar la dignidad de una persona o crear un entorno intimidatorio,
hostil, degradante, humillante, ofensivo o perturbador”.
La anterior definición
está contemplada en una normativa aprobada en Europa el pasado 17 de abril,
en la que se tipifica el acoso sexual como delito. Esta ley fue presentada por
la griega Anna Diamantopoulou, integrante de la Comisión Europea, quien a los
19 años fue víctima de acoso sexual.
Cuenta que tuvo que
abandonar su primer empleo por sufrir acoso sexual: “Me sentí culpable, y eso
a pesar de que yo ya estaba para entonces muy implicada en movimientos feministas
muy activos”.
Anna Diamantopoulou
es responsable comunitaria de Empleo y Asuntos Sociales. Accedió en 1999 a la
Comisión Europea, integrada por 20 miembros. Esta instancia es el órgano ejecutivo
de la Unión Europea y la guardiana de los tratados, cuya principal preocupación
es la defensa de los intereses de los ciudadanos europeos.
Antes del verano
del año 2005, los 15 países miembros de la Unión Europea deberán incorporar
a sus legislaciones esta ley.
Iniciativas y propuestas de ley, un ejercicio ciudadano
En el contexto nacional, la iniciativa de Ley de Prevención
para el Acoso y Hostigamiento Sexual en el Trabajo y la Docencia, número 2608,
presentada por la diputada Olga Camey de Noack al Pleno del Congreso de la República,
se encuentra actualmente en la Comisión de la Mujer, el Menor y la Familia,
y en la Comisión Legislativa y de Asuntos Constitucionales, pendiente de dictamen
favorable para posteriormente continuar el trámite o proceso legislativo correspondiente
enmarcado en la ley.
Dicha
propuesta es de carácter preventivo, sanciona desde una perspectiva laboral
administrativa y establece obligaciones del patrono para prevenirlo, así como
impulsa una política laboral que promueva el respecto a las mujeres e incluya
en los pactos colectivos de trabajo medidas que prohíban esta práctica. A la
vez promueve la educación respecto a estos temas y establece medidas a adoptarse
en instituciones de gobierno y especialmente en caso de perpetuarse en centros
educativos.
La Comisión de la Mujer, el Menor y
la Familia y la Comisión Legislativa y de Puntos Constitucionales en fecha próxima
presentarán un dictamen unificado sobre esta iniciativa.
Por su parte, la Coordinadora de Organizaciones de
Pueblos Mayas de Guatemala (COPMAGUA) presentó una propuesta de ley, la cual
esta pendiente de dictamen en la Secretaría General de la Presidencia, para
luego presentarla al Congreso de la República.
Dicha propuesta contempla como delito
el acoso y hostigamiento sexual con agravante cuando se comete contra niñas
menores y mujeres indígenas. Establece sanciones de prisión y multa. Retoma
uno de los compromisos de los Acuerdos de Paz.
La propuesta de COPMAGUA aún no ha
tenido avances, por lo que ha buscado apoyo de la Comisión Paritaria y la Secretaria
de la Paz (SEPAZ).
En tanto, el Centro de Investigación, Capacitación
y Apoyo a la Mujer (CICAM) y otras organizaciones de mujeres diseñaron una propuesta
para reformar el Código Penal a fin de tipificar como delito el acoso sexual
(en el ámbito público, privado, laboral y administrativo), garantizando así
la existencia de una figura jurídica punible entre otras. Dicha propuesta se
encuentra en su fase de iniciativa de ley en el Congreso de la República, pendiente
de dictamen favorable por las comisiones que la están conociendo.
Propuestas
contra el acoso sexual
COPMAGUA
Artículo 1. Naturaleza
y Objeto. La presente ley es de interés y derecho público. Tiene por objeto
prevenir, sancionar y erradicar el acoso sexual para garantizar la libertad
y dignidad de todas las personas.
Artículo 2. Comete
Acoso Sexual la persona que valiéndose de cualquier tipo de poder haga propuestas
sexuales u otra conducta física, verbal o visual, de naturaleza sexual o relacionada
con el sexo, a otra persona, por cualquier medio, en cualquier ámbito dentro
o fuera del hogar familiar, con la promesa de un trato privilegiado o bajo la
amenaza de un daño si no se accede, o como condición para acceder a determinada
posición u oportunidad. Será sancionada con prisión de uno a cuatro años y multa
de mil a tres mil quetzales.
Cuando medie relación
de superioridad derivada de relaciones jerárquicas, la pena será prisión de
tres a seis años y multa de tres mil a cinco mil quetzales.
CICAM
Artículo 16. Se modifica
el Artículo 180 sustitución total, creando el delito de acoso sexual.
Artículo 180. Acoso
Sexual. Comete el delito de acoso sexual la persona que persiga o requiera con
insistencia o tenacidad a otra persona, con el propósito de obligarla a que
consienta de tener el acceso carnal o actos sexuales distintos a éste.
Este delito será
sancionado con pena de uno a cinco años de prisión.
Diputada Camey
Artículo 1. Objetivo.
El objeto de la presente ley es prevenir y sancionar el acoso y hostigamiento
sexual como práctica discriminatoria por razón de sexo, que atenta contra la
libertad sexual y las legitimas expectativas de desarrollo personal dentro de
los ámbitos de relaciones laborales, docentes profesional o cualquier otra situación
similar en donde existan relaciones de jerarquía o superioridad.
Marco
legal nacional e internacional
Acuerdo
sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas
B. Derechos de la Mujer Indígena:
l. Se reconoce la particular vulnerabilidad e indefensión
de la mujer indígena frente a la doble discriminación como mujer y como indígena,
con el agravante de una situación social de particular pobreza y explotación.
El Gobierno se compromete a tomar las medidas siguientes:
I. Promover una legislación que tipifique
el acoso sexual como delito y considere como un agravante en la definición de
la sanción de los delitos sexuales el que haya sido cometido contra una mujer
indígena.
Declaración
para Eliminar la Violencia contra las Mujeres
Aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas
en diciembre de 1993
Artículo
1. A los efectos de la presente Declaración, por “VIOLENCIA CONTRA LA MUJER”
se entiende todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino
que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual,
o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción
o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se produce en la vida pública
como en la vida privada.
Artículo 2. Se entenderá que la violencia
contra la mujer abarca los siguientes actos, aunque sin limitarse a ellos:
a. La violencia física,
sexual y psicológica que se produzca en la familia, incluidos los malos tratos,
el abuso sexual de las niñas en el hogar, la violencia relacionada con la dote,
la violación por el marido, la mutilación genital femenina y otras prácticas
tradicionales nocivas para la mujer, los actos de violencia perpetrados por
los miembros de la familia y la violencia relacionada con la explotación.
b. La violencia física,
sexual y psicológica perpetrada dentro de la comunidad en general, inclusive
la violación, el abuso sexual, el acoso y la intimidación sexuales en el trabajo,
en instituciones educacionales y en otros lugares, la trata de mujeres y la
prostitución forzada.
c. La violencia física,
sexual y psicológica perpetrada o tolerada por el Estado, dondequiera que ocurra.
Convención
Interamericana para Prevenir, Sancionar
y
Erradicar la Violencia contra las Mujeres
Suscrita por Guatemala en septiembre
de 1994
Artículo 2. Se entenderá que violencia contra
la mujer incluye la violencia física, sexual y psicológica:
a. Que tenga lugar
dentro de la familia o unidad doméstica o en cualquier otra relación interpersonal,
ya sea que el agresor comparta o haya compartido el mismo domicilio que la mujer,
y que comprende, entre otros, violación, maltrato y abuso sexual;
b. Que tenga lugar
en la comunidad o sea perpetrada por cualquier persona y que comprende, entre
otros, violaciones, abuso sexual, tortura, trata de personas, prostitución forzada,
secuestro, acoso sexual en el lugar de trabajo, así como en instituciones educativas,
establecimientos de salud o cualquier otro lugar; y
c. Que sea perpetrada
o tolerada por el Estado o sus agentes, dondequiera que ocurra.
Secretaría
Presidencial de la Mujer (SEPREM)
9a.
Ave. 0-19 Zona 2, Edif. Isabel La Católica, 4o. Nivel
Tel.
288-6016 y 288-6087 / Fax: 288-6407
spmujer@intelnet.net.gt /
comunicaspm@hotmail.com
[índice]
Movida departamental
Albañilería, electricidad y carpintería
para mujeres
En la ciudad capital, 25 jóvenes del barrio Gerona,
12 de ellas mujeres, concluyeron un proceso formativo en los oficios de albañilería,
electricidad y carpintería, dio a conocer Leticia Urízar, estudiante de la Universidad
de San Carlos de Guatemala.
A decir de la alumna de la Maestría en Sociología, el proyecto
contó con dos componentes. Primero, dar a conocer principios generales de matemáticas,
dibujo técnico, administración y cultura general. Segundo, hablar sobre valores
morales y éticos para resolver problemas personales, de autoestima y orden social.
Éste es un proyecto de educación alternativa que surgió en Guatemala
en 1998, para la capacitación en las carreras técnicas y procesos de autoconstrucción
de viviendas. La universitaria Urízar indicó que este tipo de formación permite
a jóvenes de barrios populares, mujeres y hombres, competir en igualdad de condiciones
en el mercado productivo.
Capacitarán a inspectores, trabajadoras
y empleadores
El Ministerio de Trabajo presentó un programa
de promoción y defensa de los derechos laborales de las guatemaltecas. Éste
tiene como objetivo sensibilizar en el tema de género y hacer visibles a las
mujeres en el área laboral. Capacitará a nivel regional a 160 inspectores, 900
trabajadoras y 600 empleadores; asimismo publicará un boletín para informar
de sus actividades. La temática incluirá equidad de género y autoestima, derechos
de las trabajadoras, problemática del acoso sexual, seguridad e higiene en el
trabajo, Acuerdos de Paz y convenios internacionales.
Rosemary Alonso, asesora jurídica de la Coordinadora Nacional de
Organizaciones Campesinas (CNOC), expresó que es urgente hacer cambios para
mejorar las condiciones de trabajo de la población femenina en el campo. En
esa agrupación -dijo- elaboran propuestas para mejorar la situación de las trabajadoras
de fincas y buscan el apoyo del Ministerio de Trabajo para lograr cambios en
la legislación. Sin embargo, les ha sido imposible concretar una cita para presentar
sus iniciativas al titular de la cartera, Víctor Hugo Godoy.
La CNOC propone la generación de empleos específicos y condiciones
laborales para las mujeres rurales, así como la creación de jardines infantiles
en los lugares de trabajo, además de centros de capacitación y para recreación
familiar.
Lideresas en cooperativas
El Consejo Nacional de Mujeres Cooperativistas
ha logrado que representantes femeninas ocupen cargos de dirección, mediante
actividades de capacitación, aseguró Míriam Anleu, de la Confederación Guatemalteca
de Federaciones de Cooperativas (CONFECOOP).
Hace algunos años, las cooperativistas sólo realizaban actividades
de apoyo como preparar comida; incluso había mujeres que ni se asociaban. Hoy,
en cambio, 45 ocupan cargos de dirección y se ha incrementado el número de socias.
Al mencionar los avances, Anleu señaló que es una gran satisfacción
el que la actual titular de la CONFECOOP sea una mujer, Sofía Delfina Franco.
Asimismo, explicó que la agrupación está integrada por 12 federaciones, entre
éstas la agrícola, de artesanías y vivienda, nueve de ellas con mujeres representantes.
Acciones de Madre Tierra
La Asociación de Mujeres Madre Tierra dio a conocer
que actualmente impulsa procesos organizativos, en los departamentos de Escuintla
y Suchitepéquez. Éstos los vincula a la promoción de las capacidades de sus
afiliadas para administrar y ejecutar proyectos productivos.
A decir de Raquel Velázquez, presidenta del grupo, las mujeres
como sujetas productivas pueden generar ingresos para el gasto familiar y tener
un capital en bancos comunales. Lo importante -agregó- es que ellas mismas toman
las decisiones en sus proyectos de desarrollo.
Madre Tierra cuenta con siete años de experiencia. Fue constituida
en Campeche, México, con refugiadas. Actualmente realiza trabajo organizativo
con desarraigadas, mujeres afectadas por el conflicto armado interno, "hayan
vivido o no en el refugio", precisó la lideresa.
Ejecutivo ratifica protocolos
Después de cinco meses que el Congreso aprobara
el Protocolo Facultativo de la Convención para Eliminar Todas las Formas de
Discriminación contra las Mujeres (CEDAW), la Presidencia de la República ratificó
dicho instrumento, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Esta ratificación faculta a personas y grupos a presentar denuncias
cuando sean violados los derechos que la Convención establece. Además, este
protocolo estipula la obligación de los Estados que lo adopten a tomar en cuenta
medidas para corregir la situación denunciada.
La Cancillería además dio a conocer que el Ejecutivo ratificó otro
protocolo, de la Convención sobre los Derechos de la Niñez, relativo a la venta
de niñas y niños y su utilización para prostitución y pornografía.
A decir de César Reyes, director de la organización PRONICE, esta
resolución facilita el impulso del Plan Nacional de Acción contra la Explotación
Sexual Comercial de Niñas, Niños y Adolescentes; abre las expectativas para
trabajar en aspectos legislativos vinculados al Código Penal y la creación de
una Fiscalía específica, así como en la promoción de una Convención Regional.
Una rosa por la paz
En reconocimiento al trabajo realizado para la
documentación personal de la población desarraigada en el área de Nentón, Huehuetenango,
la organización de mujeres Mamá Maquín tuvo a su cargo el "Cambio de la
Rosa Blanca por la Paz".
En nombre de esa agrupación, Felina Candelaria Montejo depositó
la rosa en esta conmemoración, la cual se realiza cada mes en el monumento ubicado
en uno de los jardines del Palacio Nacional.
[índice]
II Encuentro Nacional
de
Mujeres Periodistas en Guatemala
La Red de Mujeres Periodistas convoca al II Encuentro Nacional
para abordar dos temas, facilitados por las especialistas Laura E. Asturias
y Lydia Cacho Ribeiro, de Guatemala y México, respectivamente:
1.
Las periodistas, puntas de lanza en derechos sexuales
Barreras
que impiden a las mujeres el disfrute de los derechos sexuales
Promoción
y defensa de los derechos sexuales en la acción periodística
2.
Literatura y Periodismo: Dos piernas para andar por el mundo
Impacto
del uso de herramientas para hacer más sólido el trabajo periodístico
Producción
periodística con argumentos literarios e históricos
Fecha:
22 y 23 de junio
Lugar:
Porta Hotel Antigua, La Antigua, Guatemala
Mayor
información: Andrea Carrillo (teléfono: 253-6027)
[índice]
Produce y distribuye
Asociación La
Cuerda
12 Calle 2-18 Zona 1, Local
"B" ~ Guatemala 01001, Guatemala
Tel. (502) 253-6026 ~ Fax:
(502) 253-6027
lacuerda@intelnet.net.gt
/ lacuerda@itelgua.com
http://www.geocities.com/lacuerda_gt
La publicación
y difusión de laCuerda son posibles gracias
al apoyo de Christian Aid, HIVOS y Helvetas.
Los artículos son
responsabilidad de quienes los firman.
Es permitida, tolerada
y estimulada la reproducción de los
contenidos... ¡¡siempre
y cuando nos citen!!
Suscripción local
por 11 ejemplares al año: Q.50.00
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