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24 de marzo de 1976
yo estaba en una pensión en Tablada al 40
yo dormía
yo me levanté a las 4 de la mañana
y encendí la radio
yo escuché : Comunicado número tanto
y una música maravillosa
me quedé quieto
atento al orden de los comunicados
a esa voz de la patria
a las 6 se fueron levantando los compañeros
yo me asomé al balcón
un colimba me miró desde la
esquina
se veían tanques en el puente
yo miré para el otro lado
al Mercado, a los camiones
yo no tuve miedo
yo no hice nada
ni entonces, ni después
yo no era nadie
yo vivía colado ahí
los muchachos trabajaban en el Mercado
yo leía a Gurdjieff
yo vendía la guía de Córdoba
en la Cañada
yo andaba pelado y descalzo
yo tenía un suegro militar
yo tenía 21 años
yo tenía un bolso y un cepillo
yo tenía todo el fracaso que llegó
yo tenía que ir hacia la nada
y allí fui..
Alejandro Schmidt
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Heredad
Me pregunto cuál será tu imperio
ahora que duermes
en el centro de la Tierra
ahora que el cielo te muestra sus raíces
siempre serás mi casa escrita
mi ventana de abismo
iré bebiendo tu silencio
hasta volverme un muerto
y caminaremos
desde otro mundo hacia
otro mundo
en la tiniebla
señalarás los ríos del olvido
cada error.
Este orgullo tengo
mi padre es un rey
que hace girar la Tierra.
del libro ,Los ojos de David
alejandro schmidt
parajón ortiz 696
(5900) villa maría
córdoba
argentina
te:0353-4535907
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ESQUINA DEL UNIVERSO
ALEJANDRO SCHMIDT
Publicado por Alción editora –Córdoba – Argentina - 2001
subí al techo
algo debe suceder en el mundo
subí al techo de mi casa
al árbol de mi casa
y subí al cielo
y llevé tu corazón con su gran boca
todo eso hice
vestido como siempre
pensando como siempre
sintiendo como siempre
baje al patio
a la calle
a todo el que pasó, el que pasaba
y hubo más
pasó el mundo cayéndose en el mundo
selvas
ojos de volcanes
de pájaros
y el mar
y sus costados
eso veo
ellos también subieron al palacio
al olvido y todos sus desgarros
si esto es eterno
porque mi madre mojó su luz
dándome huesos
pared
sombra del tiempo
doy por bien hecho
error
belleza
apartamiento
a la muerte que venga
-va viniendo-
al cruel
su canto
a la palabra
su trago de silencio
a mi hijo
la fiebre
el crecimiento
subo con el hombre de siempre
su mujer de siempre
su estupor de siempre
no se me ocurre más
algo debe suceder en el mundo.
esa nube
esa nube
irá ahora
hacia la disolución
o el éxtasis
sin preocuparse por
la cursilería de mi consuelo
o el gastado tema
ocupada por su panza transparente
donde la noche
besa el agua
y me llama.
Verde
el patio creció verde hacia la lluvia
como olvidado del planeta
el grillo de todo el verano
y la gatita
quedaron junto a un hongo
puros
los tres
de soledad
comimos un asado
recordamos viejos amigos
la luna
estaba verde
el cielo
pero nuestro corazón
siguió ocupado en sus asuntos.
Visión
en ese patio
la rosa iba creciendo
más allá de la ropa tendida
y el portón
vi su cabeza
consumiendo
los cristales del mundo
pasaba
y mis temores
la inclemencia
fueron puramente
esta muda sonrisa desde mayo
nada importa demasiado
los infiernos de Ser
profanos reinos
la rosa ascendía
para un cielo
por ella
íntimo y posible.
Escombros
al ver los escombros
se baja del carro
golpea la puerta
y pregunta
si los puede llevar
un hombre gordo
en malla
le dice que sí
que se los lleve nomás
y el hombre
se alegra
con la pala
raspa el pavimento
mientras el sol
da mucho cielo
un montón de ramas
y una hormiga colorada
quedan contra la vereda
eso no le sirvió
piensa el gordo
entonces descubre
urgentes aporías
sobre la percepción
la utilidad
y la muerte
luego
nuevamente lo ocupa
la construcción de su destino:
paciencia y palabras
Más innumerable
más innumerable
parece esa lluvia
completando un vasito rojo
olvidado en el patio.
Esquina del universo
para plantar un fresno
hicieron un pozo
en la esquina donde está mi casa
pasaron las nubes del verano
los rastros de mayo
y el pozo fue cubriéndose
de sustancias innobles
plástico, grandes huesos
un poco de cemento, latas
estas noches
en que no duermo
oigo
murmullos terribles
silencio, insectos
salir del pozo hacia otra negritud
quizás
esta sea la esquina del universo
y el hueco llegue
hasta el ojo de fuego
de la Tierra
acaso
los muchachos regresando del baile
la vecina y sus bolsas
los obreros en su veloz agobio
arrojen también allí
un azar de reconcentrada materia espiritual
y permanezca yo
insomne todavía
entre una calle y otra del universo
oyendo secretos ruidos
y
los rápidos pasos del amanecer.
Algún lugar
En algún lugar quedará
mi casa
puro premio del aire
vapor de cal, atmósfera
guardará
insignificante, precipicio,
una mujer
las plantas y las bestias
hasta el gorrión
o la paloma de la virgen
perdiéndose en la hondura
sí
en este universo
aquel
hay una piedra sobre otra sobre otra
junto a los muertos
el agua
los vecinos
vida que fue
que puede ser
como la pluma de un ángel
vida quieta y perdida
al trasluz de la tarde.
Allí donde las ceremonias
se manchan de pureza
de aficionada música
de génesis
habitaran habitan
los seres con su sombra en vigilia
mira
esas puertas aciagas
el álamo
la noche en gotas
y arroja tu promesa
tu nostalgia
el hombre que fui
que seré
caminando torcido
al borde del infierno.
Apenas unos pasos
rogando la dádiva que el tiempo ya no otorga
volverás
ciega memoria o carne
al nombre de una calle
un rostro amado
abrirás esta puerta
materia inmóvil, desolada
sueño llegado a su desierto
y entonces el patio
no ha de parecerte
la amable selva
ni las bodas
con un presente alto
amuleto de hechizos que rodaron
justa promesa de cenizas
llegarás a verlo como siempre fue
apenas el fondo de una casa
paredes de frente lastimada
un árbol en su imperio hacia el verano
sí
ajena, dichosa criatura
apenas unos pasos
y todo creció exilios
salvo aquellos pájaros redondos
pequeñitos
que otra vez
fueron
dormido el mundo y tu pasado
serán testigos
infancia y escrituras
tu padre en su tabaco
la espuma de tu madre en sus labores
y la casa natal
donde hoy
traigo y traigo
las complacientes voces
los derramados viveros del instante
apenas unos pasos por donde anduvo el ángel
puros secretos en abolidas tardes.
Otras puertas
no puede entrar a su casa
la llave
también se ha cansado
en ese día
caluroso y húmedo
al pie del otoño
prueba al revés
toca el timbre
golpea la puerta
se sienta en el umbral
y llegan los mosquitos
cuando el cielo
se va
en luz
¿y si esta casa
no fuera la suya?
¿y si estuviera
por ejemplo
en la China
y fuera la hora del te
la hora de cualquier
felicidad?
pasa un vecino y le grita
¿lo dejaron afuera?
también se lo preguntan otros
divertidos
mientras el hombre
mira
por primera vez
el árbol enfrente
y el camino de la hormiga
su mujer baja de un taxi
se burla
de su pequeño accidente
su distracción
¿y si ésa no fuera su casa?
¿y si nunca hubiera entrado
con fastidio o satisfacción?
se pregunta secreto
durmiéndose
saliéndose
¿adónde queda su casa?
¿por qué
no puede entrar?
El pozo
era un lugar oscuro
atrapadas moscas, ciegas lagartijas
para mi hambre
agua negra
para la sed
el mérito de mi labor
era la espera
descansaba a veces
en lugares húmedos
podía ver
unas flores silvestres
que espiaban
el fondo del pozo.
Ahora el viento
me ha expulsado
y contemplo
al fin
las libertades
leones
inmensos ríos que
tragan el crepúsculo
y estas nubes que, a lo lejos,
precipitan el terror
la maravilla.
Estaba conforme en el pozo
iba y volvía de mi alma
como a una cama
una casa
sus paredes
no me hacían temblar.
NOSOTROS EN LA TIERRA
Biográfica
no estaba yo arrojado
por mi madre al mundo
sin su cariño
sin sombra de ella
nada
vuelto una pura carne
bajo todos los rayos
cuando me vino un ir
hacia el camino ese
largo y angosto
de los hombres
de a ratos triste
y otros más contento
sentí el crecimiento
de huesos y poderes
y cómo también
se quebranta
toda ilusión o carroza
poderoso ya
con salud y apellido de nadie
serví a la panza
y engendré
tuve la suerte de concurrir
a bares y reuniones sociales
y de que me duraran
los zapatos
y así y así
las estrellas cambiaron sus lugares
y envidié el sino de las piedras
su ser para el agua
en ese anhelo envejecí
hasta lo que se llama
plenitud
y anoté sueños por causa
del ocio o la decepción
sin debilidad ni fortaleza
rodando nomás
por la ceniza donde
-según se ve-
termina todo
entonces
cuando ya quedaba
claro
-y con aumento como
bajo un cristal
de ésos-
fui donado por las Hadas
a la Poesía
esta señora me guardó en
la piecita del fondo
a veces me muestra a
las visitas
a vendedores callejeros
siento otros mundo
y otros cielos
lo único que me angustia
es no viajar
pensar en los míos.
Heredad
me pregunto cuál será tu imperio
ahora que dormís
en el centro de la Tierra
ahora que el cielo te muestra sus raíces
siempre serás mi casa escrita
mi ventana de abismo
iré bebiendo tu silencio
hasta volverme un muerto
y caminaremos
desde otro mundo hacia
otro mundo
en la tiniebla
señalarás los ríos del olvido
cada error.
Este orgullo tengo
mi padre es un rey
que hace girar la Tierra.
Aparición
Tu vestido sobre la escalera
me asustó
es como si hubieras quedado
toda alma
sincera y flaca.
Paloma tuya
entonces
cuando me dolía tanto la cabeza
traías la paloma
y la ponías en mi frente
tomaba mi fiebre
como quien se sorprende
cuando sus ojos
enrojecían
la soltabas en el patio
al cielo se iba
toda de fuego
mirando este mundo rojo
donde me levanto
y camino
altivo.
silencio
y si no puede ser la luz
dame una máscara para las tinieblas
una linterna de piedra
un corazón veraz
porque
algo
de todo lo perdido
debo encontrar
en tu animal
o tu noche
y si no es el amor
si no es una palabra
lo que se despega
y asciende ciegamente en el dolor
que sea
un pan en los abismos
y si todo resultara
ceniza
agua de olvido
dame la sombra
dame la pena última
silencio
honda paloma
de mi vida.
esta lluvia
deja que pase lejos
y en tus ojos
esta crecida transparencia
o lámpara
de ángel
así sabré que
la lluvia
atravesó tu casa
así sabré en qué orilla
rezar
la soledad
como una rama
presente y olvidada
o el verde de la luz
o la inclemencia
deja que toque tu corazón
ese aire total
así
sabré que la lluvia
estuvo
una vez
entre nosotros.
Mi hijo camina en llamas
mi hijo camina en llamas por la casa
¿quemará allá en el alba
los nudos del invierno?
su calor
cura las paredes de este mundo
que quisimos así
cercano y confidente
en la sola contemplación de su luz
arden felices nuestros cuerpos
¿no es cierto amiga
queridísima?
él sabe que el invierno
ha sido desatado
y asola las ciudades ,lejanas,
profundas en la noche
por todas las ventanas
un ángel puede ver
su intacto corazón de pájaro
su fuego benévolo y rugiente.
Triunfo
como un desairado cobrador
el viento
llamó a la mañana
del domingo
habíamos cerrado la casa
y ya cubierto
el corazón
el día
el mundo
quedaron
esperando
anoche fuimos felices
y el vino pagó todas las cuentas
a veces
la sola dicha
puede suspender
ángeles
y fuego tenebroso
después
en el cuarto
tu escondida risa
rasgó la máscara del miedo.
necesidad
llega la locura a casa
se pone a coser
a cantar
a mediodía, mi chiquito
le ofrece vino
pescado
mi traje sastre
tu vestido
son para la tarde
la demencia cuidará la casa
los juguetes
para ser felices
- dice, caminando por la plaza,
desnuda entre los árboles-
sólo es necesario:
no sentirse lo más importante del mundo.
Mi corazón era un hotel
mi corazón era un hotel
vestidos de fiesta
los huéspedes se iban sin pagar
a los portazos
es cierto
a veces
una mujer lloró en sus ventanas
hasta cansarse
es cierto
yo era el que lustraba los zapatos
es cierto
hubo temporadas malas
problemas de humedad
palmeras muertas
todo eso es cierto
también la luna
y el loco que cantaba
mi corazón era un hotel
ahora parece una casa
una casita blanca.
casi se ha ido la luz
como otras veces
he dormido casi toda la tarde
imagino
cómo
cómo me vería alguien que
abruptamente
entrara a esa pieza
en esta tarde de setiembre
atravesado en la cama
de una casa modesta
vestido con un jean y una camiseta
manchada con gotas de naranja y chocolate
en este barrio
en este mundo.
y he permanecido allí algunas horas
con los sueños
con breves sensaciones de plenitud física
de espera
al despertar
casi se ha ido la luz
siento, entonces,
dolor y culpa
aunque
en realidad
nada de lo que debo y puedo hacer
devendrá en materia útil
urgente
necesaria
probablemente
mi vida y mi escritura hayan sido
hasta ahora
este cuerpo tendido
entre la pobreza
la ciega plenitud
y los sueños.
esa respiración jadeante
la saliva que va dejando rastros (lentamente visibles)
entre la boca y la negrura
sobre una sábana azul
y la luz que decreció en la proporción exacta
como para que uno se sienta
vagamente culpable
precariamente sabio
sea quizás
el crimen de los hombres
la incumplida promesa de otros años.
No puede descubrirse
El hombre sale al patio de su casa
busca la bicicleta
y va al trabajo.
Se hunde en la mudez
transcurre las formas de su vida.
Su vida es una broma secreta.
El hombre que escribe, se detiene y espera
algún fervor.
Está alejado de si mismo
no puede descubrirse.
Los que pasan
ansiosos, nuevos,
construyen sus casitas
sus días
pisoteados
por lentos caballos de tormenta.
Al hombre que bebe su café
se le ofrecen los bares
el domingo
escribe lo que puede
esa es su rosa
y su cordero
este gran mundo de espejos y collares
precisa convicción para seguir
para nadie
respira lo mejor
lo que redime
no puede comprenderlo
es el desconocido de su dicha.
CIUDAD
oyendo el corazón de las vacas
no
yo no me fui
soy de los que se quedaron acá
oyendo el corazón de las vacas
rompiendo los vidrios del espacio
para que pase la noche
y se desangre.
en la costanera
el sábado
el domingo
tocan la arena
miran la dulzura pequeña
de las islas
bajo el sauce mayor
la siesta de botellas rotas
alguna caña
esa música lenta
que sólo sabe
irse
la paloma, el niño
se comprenden
arriba
en autitos de juguete
pasean ,los muertos.
Algún día iré
sí, sí
se dónde queda el infierno
está a dos cuadras de mi casa
en la puerta un cartel:
AQUÍ INFIERNO
las maestras llevan a los niños
los poetas entran y salen
(algunos no,
se quedan
a limpiar)
por la vereda de enfrente
pasan lágrimas
y mujeres
buscándolas
algún día iré
le llevaré una rosa al diablo
le contaré
las cosas que me hacés.
Carne molida
La señora pasa con su nena
las dos se detienen
y miran un rato
la nena señala un par de veces
y siguen
en frente
el paredón roto
de All Boys
a metros, las vías
un tablón podrido
cubre el pozo de concreto
por ahí, salen gatos
hay 13
o 130
en la ciudad se los conoce como
los gatos del Aserradero Bermudez
a veces
desaparecen
los metieron en bolsas y los tiraron al río
se los llevaron al campo
los envenenaron
se los come la gente del ferrocarril
dicen los enterados
pasé gordo
pasé flaco
en bici
en auto
a pie
con ellos
y con ella
hace tiempo
que cerró el Aserradero
así como estas ganas
de dar y recibir
carne molida
fideos
pelotas gastadas
un trapito
debajo del paraíso
los gatos
tienen sus conversaciones
comentan sombras y mandados
por la noche
se encuentran
entre chillidos
mientras los fantasmas de la canchita
esperan el domingo.
Alumbrado
ese que camina
soporta el látigo de altos centinelas
manchado por el destello de los autos
por mordaces ventanas
hacia pobres calles
enumera sus pasos
dejándose
lo lleva un animal de ecos
sabe que
mientras los ladrones iluminan la ciudad
la furia de vivir
y vivir
contra toda esperanza
irá hasta el fin del mundo
inútil como un rey antiguo
el hombre
atraviesa la ciudad de los muertos
señalado
multiplicado
por las lejanas lámparas del Diablo
agradecerá
un error de tinieblas
quedar por el instante
intacto
victorioso
no importa
él luchará con su linterna negra
con su vela de niño por los campos
su sombra
peleará
y peleará todavía
cuando esté hundido
en una tumba ajena
y regresará
descalza
la noche
a su ceniza estremecida.
La vida mejor
los amigos se quejan
nuevamente
describen el desastre cotidiano
pero
¿no fue siempre así?
me aburro
me harto
su casa es tan pobre
como la mía
tiene una ventana que
da a una plaza sola
de tierra y arbustos
algunas viviendas y
al fondo
en el espejo llano de este mundo
una chica con shorts
va hacia allá
quién sabe dónde
dos caballos vuelven al sur
esos cuerpos que parecen
moverse por primera vez
mucho más lejos que
la distancia entre una boca amarga y el silencio
deben ser
la vida mejor
y después
de mates lavados
cigarrillos fumados al otro
con pudor
subimos a la bici
volvemos rápido
corriendo la noche
rogando ser eternos
frescos
respirar alguna vez
la vida mejor.
Las estrellas de lata
los camiones, se abalanzan
mi hijo sueña que va
en moto
en moto
en moto
y vos querida
con tu pelo negro
y tu enterito de huesos
¿qué pensás?
soportamos juntos
siempre será así
¿no fue siempre así para nosotros?
una vida mejor
una vida mejor
no es necesaria.
HOJA EN BLANCO
índice
Casa
Subí al techo
esa nube
verde
visión
escombros
más innumerable
esquina del universo
algún lugar
apenas unos pasos
otras puertas
el pozo
Nosotros en la tierra
biográfica
heredad
aparición
paloma tuya
silencio
esta lluvia
mi hijo camina en llamas
triunfo
necesidad
mi corazón era un hotel
casi se ha ido la luz
no puede descubrirse
Ciudad
oyendo el corazón de las vacas
en la costanera
algún día iré
carne molida
alumbrado
grandes esperanzas
la vida mejor
notas a la presente edición
Los poemas titulados: Visión, Escombros, Esquina del universo, Algún lugar, Aparición, Mi hijo camina en llamas, Triunfo, Necesidad, Mi corazón era un hotel, No puede descubrirse, Oyendo el corazón de las vacas, Algún día iré, Alumbrado y La vida mejor ,fueron publicados, en diarios, revistas, plaquetas y antologías del país y el exterior.
El resto permanecía inédito.
Todos fueron escritos en Villa María entre 1991 y 1999.
Datos de la edición
Hoja en blanco
Contratapa
Alejandro Schmidt nació en 1955 en Villa María, Provincia de Córdoba, Argentina.
A manera de folletos, plaquetas y libros ha publicado 25 textos de poesía, entre ellos:
Clave menor (1983)
Serie Americana (1988)
Dormida Muerta o hechizada (1993)
El Diablo entre las rosas (1996)
En un puño oscuro (1998)
Como una palabra que pudiste decir (1998)
El Patronato (2000)
Dirigió la revista de divulgación literaria El gran dragón rojo y la mujer vestida de sol (1987-1991).
desde 1992 dirige radamanto, editorial de poesía.
Ha sido traducido al inglés, italiano y alemán.
* * * * * * * *
Por
qué no me voy del país
Porque quiero ser el ultimo en apagar la luz y el primero en encenderla.
Por la sangre derramada y la sangre contenida.
Por todos los exiliados que volvieron ante la primera oportunidad y dejaron beneficios, ventajas, chances por la misma perra lucha de siempre, en el país, con el país.
Por esas mujeres que dan vueltas en la plaza todos los jueves y estas más recientes que giran por sus ahorros, por los dos extremos de esa metáfora que somos.
Porque no quiero sufrir o disfrutar el país ,fuera del país.
Porque dice el Martín Fierro ,no te apartés del rincón donde empezó tu esistencia/ vaca que cambia querencia / se atrasa en la parición y dice en la Biblia que, cada cual busque entre los suyos.
No me iría por los amigos y ,mucho menos por los enemigos .
No me iría porque este país es mío, de mis padres y mis hijos y ¿cómo podría dejar lo que es mío y pertenecerme aún?
Cada uno, al irse, deja lo mejor.
Porque todavía le falta mucho al sauce que planté en el patio, mi hijo no conoce Buenos Aires o la nieve y tengo que conversar con unos quinientos poetas de la palabra argentina y sentir su amor, su maravilla.
O a lo mejor sí ,me iría del país ,pero llevándome llanuras, cordilleras, ríos, el mar y el fondo del mar ,y los desiertos y los inundados y todas las latas, todo nuestro silencio inmenso de pájaros, entonces sí, me iría con 37.000.000 de argentinos, con ellos sobre todo, me iría a cualquier lado, pero, ya lo estamos haciendo ,viajando al infierno, a la esperanza.
Porque el dinero es lo único que importa cuando ya nada es importante y siento que es importante este vecino que pasa con su fervor o su llanto hacia el viento o el de ayer que se apuró a pedirme un destapador para la cerveza de la siesta.
Porque me niego a temer el hambre y la impotencia hasta el punto de abandonarla en otros y negarme en la historia.
A creer que no fuimos ,no somos ni seremos.
Porque todas las mentiras, los robos o la frivolidad, no son ni una brisa en el rostro de nuestros héroes de bronce y carne.
Porque todos lo jubilados, los asesinados, los subalimentados, los que están naciendo hoy, los que están muriendo hoy, claman en el corazón de mis sueños y mis días.
Porque el futuro de los hijos no es una coartada ,ni la inteligencia o las carreras profesionales que se pagaron con el sudor del pobrerío o de la usura ,ni esta inextinguible fantasía de la clase media (material o simbólica)por comprarse la sensación de vivir en una propaganda televisiva.
En todo caso prefiero ser un hombre entre las ruinas a un fantasma en prometidos paraísos.
Porque dediqué toda mi vida a la belleza y sus palabras y no encontraría jamás el término exacto para describir el resplandor de estos cielos del sur a aquellos que no tuvieron ni estos padecimientos ni esta luz.
Porque ser argentinos es una fatalidad que no sella pasaportes.
Decía Marechal la patria es un dolor que no tiene bautismo y cada uno de nosotros es el agua bendita y el nombre de la patria.
Porque esta tierra, y sus seres ,me hizo posible saber que, al fin, lo cierto, está enterrado hondo entre nuestros huesos de humillación o hastío o a lo sumo en esos rostros junto a los cuales crecimos y envejecimos, en la casa de los muertos y los brazos maternos del albor.
Que se vayan aquellos a quienes les queda chico el país y su esperanza, los que se sienten prescindibles ,inútiles, errantes, aventureros...
Siempre será ésta su patria (eso es la infancia por ejemplo)su tierra abierta al fin del mundo...
No me voy del país porque, me queda grande el país, y estoy aprendiendo recién a merecerlo.
alejandro schmidt
publicado en El Diario del sur de Córdoba-Villa María -Córdoba - Argentina -Enero del 2002

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