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Poemario: MEMORIA DE UN PERRO URBANO.
Orígenes autóctonos
Estallo en juicios justos.
Entre almohadas
de paginas
trazo mi voz, mujer desnuda,
atada a las estelas
de la ceniza
y al polvo sabático.
Conozco lugares
en botellas marítimas,
si del olvido que nada
en el sexo visual
de apetitos inconformes.
Creo estar ciego
entre hectáreas oscuras;
me calmo y cruzo
la sustancia cáustica.
Los templos emplazan
a la lengua infinita
para subir del fondo:
pez de pan y de piedra.
Tengo las herramientas:
un reloj, una tambora,
un sitio claro
donde descuartizar milagros;
altar de Abraham
para ofrendar mi víscera
al verso libertino.
Traigo un poema
en mi raíz autóctona,
un ikebana de mi trópico
de pobres danzarines negros.
Daniel Montoly
2002
* * *
Los jueves se redactan sin
azúcar
Nadie encuentra su medida
entre alfabetos
de ademanes azucarados
con blusas húmedas.
El alcance salta,
toma el momento del cuello
-sexo grato-, -grato sexo-
rebaja de carne y huesos:
musical sin rodeos de apetitos.
Se pronostican torrenciales
asaltos inmorales,
los números redactan
memorias de agonía en Broadway
con bailarines.
Un tsunami de pulpos amarillos
oscurecen las avenidas
con humos enfermos,
se enrarece el panorama.
Hay temporal, suenan las nubes,
bajan las faldas a las aceras,
los grillos de látex
estornudan en los penes
y las palomas danzan
en las cornisas de la San Patricio.
El hijo sagrado estigmatiza
cristales de colores
ventila dudas de tréboles
con escapularios rojos y amarillos.
Es jueves, noche de subway,
vagón, muerte con graffitis.
Los ortodoxos garabatos tintan pudores
de negros gigantes en las horas dormidas.
Daniel Montoly
2002
* * * *
En el mar de dos aguas
La misantropía augura rituales,
acecha con cuerpo de cemento
tras zumos de halitos.
Lloran vidriosas
las aceras vestidas de blanco
con sus velos del Shabat,
rezan las oraciones del invierno
en el candelabro terroso
de dos brazos golpeados.
La sabana azul acuna un alacrán
en el duodeno celeste;
la osa luminosa
juega con trazos de geometría
a las escondidas del ojo.
-No parking-
dicen desnudos de entusiasmos
los letreros polares
adosados a culebras paganas.
Los delirios mecánicos
hilan madejas transparentes:
ofrendas al cíclope
que corroe a los hijos de Abraham.
Es viernes después de la siete
Brooklyn duerme
con levita, salsa y mambo
detras de los escaparates ruidosos.
Una guitarra llora añoranzas,
frotándose sus dedos
con granos de humo infinito,
mientras buzos asombrados
la observan tatuarle una rosa al eco
sin sangre, sin tinta en las copas
de los sombreros ortodoxos.
Daniel Montoly
2002
* * * *
Integración
Vuelve la costumbre:
su inmortalidad
toca teléfonos,
las metrópolis
se inundan con piedras íntimas
y con largos bostezos
de principios sólidos.
Los nuevos rasgos
emergen de las obsidianas,
incrustan sus raíces
con madurez
en los tímpanos,
en las lagrimas.
Cantan los pájaros
con sus ecos de resinas.
El ritual discurre:
el trópico,
la duna,
el Shinto,
la voz del gong, las olas,
de levitas se funden
en orgasmos rítmicos.
Los lienzos
abren sus retinas,
corren grifos de polvo,
los genes se multiplican,
cambia el jardín,
las flores, la vista,
el cosmos y el enigma.
Daniel Montoly
2002
* * * *
DILEMA DE UNA TARDE.
La sala estaba iluminada y cada recodo
relucía con la intensidad de un gladiolo.
En una pared sobria y seca
colgaba el rostro enjuto de Van Gogh,
color tuberculoso, mirando a lo lejos
como quien busca dejar atrás
una realidad anclada en la desgracia.
Le pregunté al curador:
-puede explicarme cómo hubo pobreza
entre tanta riqueza de color.
Sonrió. Recuerdo que acto seguido
musité entre dientes: - es un misterio.
Según mi recorrido por el museo
intrigado, porque donde el misterio ronda
la ignorancia esconde sus alas de murciélagos.
Daniel Montoly
2002
* * * *
Dark side of the moon
Las horas de trasnoches salpican
la boca, los ojos y el olfato,
mientras la ley del plomo
regala como propinas cuatro cadáveres
sobre el cuerpo estéril del pavimento.
Son tres inmejorables versos,
con los que lucho para sacarles a flote
con la fuerza de Jacob,
y con la obstinación de un demonio:
he intentado hacer que suden,
o cuando menos hablen el dialecto de los dioses,
pero alrededor de las ideas giran
mariposas sórdidas irreverentes al destino.
La noche languidece sobre mi alzheimer
y el éxito parece ir desnudo
a buscar otros confines
lejos de esta atmósfera asfixiante,
hedionda a humanos,
tan humanos que se pudren en los vertederos
del íbice nocturno.
Daniel Montoly
2002
**
No man's land
A Edmond Jabis
Voy de viaje con la nariz
preguntándole a cada fragancia por tu nombre
y estas callada,
mujer de ausencias melancólicas.
Si que tenemos los orgullos sucios,
y dibujadas sobre las raíces
llevamos la lengua dúctil de la diáspora.
He allí cuando mis silencios
asumen las veces de sujetos;
entonces te vuelves pequeña y tierna
costurera de esperanzas para este naufrago,
que sin abrigo deambula por tus calles
con una historia reciente y húmeda
debajo de los brazos salobres.
Daniel Montoly
2002
*
* * * * * * *
Daniel J. Montoly ( Montecristi) 1969.
Reside en Estados Unidos.
Inicia sus inquietudes literarias en el grupo cultural Cacibajagua uno de los mas antiguos del
país y frecuentado por reconocidos poetas dominicanos como Víctor Villegas, Carlos Lebrsn
Saviñón, Leopoldo Minaya, Cesar Zapata, Rafael Abreu Mejía, Santiago Muñiba, entre otros.
Parte de su obra aparece en la antología titulada "Jóvenes Valores Hispanos", editada por una
institución norteamericana y en el primer volumen de La Colección Sensibilidades, donde
figuró como autor invitado con una selección de su poesía. Recientemente fue seleccionado por la Editorial El Salvaje Refinado, en su
antología de poesía, Maestros Desconocidos de la Poesía Contemporánea hispanoamericana,
Su poema " Detrás del brutal silencio" obtuvo el segundo lugar en el concurso organizado por "La Sociedad para el desarrollo de las artes latinas". Ha figurado en la revista mexicana Novum, la
Española Gribalfaro, la colombiana Casa del Asterión, en el suplemento Caribania de la misma y en varias revistas
electrónicas de diferentes países latinoamericanos.
Trabaja actualmente en la compilación del que será su primer libro de poesía, titulado: Memoria de un Perro Urbano, pautado a salir en enero del 2003. En este poemario, su canto se centra en la
dinámica del transito no vista desde una perspectiva individual sino desde una
óptica universal. Sus versos recogen con cierta irreverencia el choque cultural y el sentimiento de crudeza
inhóspita a que se ve sometido todo ser humano empujado a la diáspora por diferentes circunstancias. Como definiera hace poco un
crítico cubano, "el sentimiento de cavar un hueco para guardar nuestra identidad personal con el
sólo propósito de no llegar a ningún lado". Es co-fundador del foro Híbrido
Literario en Internet, destinado a difundir la literatura contemporánea latinoamericana y colaborador de varias publicaciones
electrónicas contemporáneas.

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