Amanecer
en Venezuela
¡Es
dar rienda suelta al corazón, porque en él está la esencia exquisita
de
una indagación a su belleza!
¡Estar
aquí es mejor que la vida percibida, donde se ha volcado sobre
el cielo
amor
total sin diferencias!,
hay
en ti más que vitalidad misma, del calor humano extensivo
y
así lo acoplo con altivez y orgullo amplio
¡
Despuntar el Alba en Venezuela !,
es
sonreír con la espontaneidad en la garganta
sin
que hagan falta labios
para
desleír en ellos, la alegría de ser como se dice:
¡
Un Buen Venezolano !
Tenemos
más de todo, por encima de la ilusión está la realidad acometida
y
el deber encomendado.
Si
no ves al Sol, aún cuando despiertes, verás su destello entre
neblinas
del
que allá se acerca más después
para
entibiarnos las entrañas, mientras nos cobijamos
con:
Abrazos, así cuál mantas, Amor, El Buenos Días,
La
Bendición, Con El Dios Me Los Bendiga; y un delicioso, Café
regalo
del cultivo de la tierra
un
beso en la frente
entre
manos o mejillas; pero siempre con un beso a flor de miel
sin
que el aguijón de sus abejas esté reinante
porque
desde un iniciar de la jornada damos amor y compartimos.
No
debemos decaer por cosas del destino, tampoco
dejar
que la influencia de lo externo acabe con el empirismo
a
que estamos habituados, mantengamos las costumbres aunque
nos
agrade lo de otros países, hagamos
por
ejemplo de una Guitarra, Instrumento de teclado, Armónica, Organillo
o
Violín Septentrional, Marimbas con teclas
de
marfil con baquetas de osamenta
y
un sin fin de detalles
que
sería casi imposible exponer en cada uno de sus casos.
Dar
un concierto improvisado, como hacemos, con un cuatro rimbombante
o
una bandola que rechine con
dedicación
de nuestra tierra con arpas, tambores y maracas caribeñas
una
clave, sacada del palo del coleto
como
sinfonía un peine sobre el tapiz del pliego de un papel cualquiera
pero
limpio.
Y
si de bailar se trata quienes más que el sabor tan específico
que pulula en esta
Venecia
del Caribe Mar, estremecida
en
sus cabriolas, explotación y yacimiento de musas muy hermosas
Para
aquellos que han querido tapar con su infeliz peculio; un talento
que
de verdad es el mejor del mundo entero
tenemos
un acervo distinguido y expedito, desenvuelto, amplio y nuestro.
Rasgo
al instrumento, se fragmenta la garganta, se acoplan ritmos y
armonías
hay
una canción en cada casa
aunque
la vida en veces, se nos ponga áspera, injusta, rapaz, sediciosa
e
incomprendida
otras
momentos despiadada, por culpa responsable de influencias extranjeras
alevosas,
pérfidas e infieles
hay
por supuesto ejemplos muy loables y benditos
gente
buena, gente honesta,
hacendosa
y colaboradora que quieren tanto
o
más al país que otros que solo han querido desangrarla en sus
raíces
sin
lograrlo
porque
jamás podrán hacerlo
ya
que tenemos como dije tanto, pero de todo tanto
que
hay abundancia de amor, cariño, religión, canción y poesía en
cada
paraje
ribereño, litoral marino, llanero, montañoso con escarcha,
selva,
desierto,
o
región donde habitamos, con afecto desmedido.
Una
plegaria entre la lengua, una Arepa con Perico,
vayamos
al trabajo
al
oficio o a la escuela
y
como decimos casi siempre:
A Dios Rogando Y Con El Palo Dando ...
Pregonando
de eso, que sabroso es un palo de aguardiente
y
una mujer bonita
como
solo las tenemos en éste país tan nuestro
y
que hasta Cuaimas por travesear llamamos.
También
como arroz tenemos, Santos buenos, serios,
socarrones,
ambulantes
que
nos sobran a montones; hasta exportamos oraciones
aunque
también
importemos
la de otros que son hermosas
y
porque no, también son muy milagrosas, ya que al negociar
turismo
también
debemos de tomarles algo bueno
¡Amanecer
en Venezuela es beber la aurora de su seno
entre
la prosperidad de sus crepúsculos, con un beso en sus culturas!
Prosperidad
de literatura
y
arte picaresco con sentido de realidad hispanoamericana,
en
sus inagotables fundamentos.-